Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
MENOS FASTUOSA LLEGO HASTA HOY LA MARQUESA D E MAINTENON, VERDADERA Y OCULTA REINA DE FRANCIA, EN E L CUADRO EN QUE MIGNARD LA R E TRATO COMO SANTA FRANCISCA ROMANA gran perla aperaltada, y, como escapándose de la diadema, cae sobre la espalda y los hombros la espuma blanca de un velo trasparente. E l traje responde al lujo del toca do. Terciopelo, brochado de oro, y raso fulgente, cubren el busto de la Reina de Chipre. Más perlas, enormes, iguales, de redondez perfecta, de oriente impecable, se aplican en los bordados, cierran como regios botones el traje, mientras un joyel se prendajunto al lácteo descote. Es Catalina Cornaro en este retrato como una Reina de apoteosis, que tan sólo debe conocer de la vida los cortejos esplendentes, los bailes de ensueño, las fiestas bajo las bóvedas luminosas de los alcázares o entre el verdor perfumado de los vergeles palatinos. Menos fastuosa llegó hasta hoy la marquesa de Maintenon, verdadera y oculta Reina de Francia, en el cuadro en que M i gnard, el artista cortesano de Versalles, la retrató como representación de Santa Francisca Romana, que era su Patrona. L a hermosura le la marquesa de Maintenon, que todos sus contemporáneos acreditan como muy grande y atrayente, parécese en este cuadro algo mortecina y. como empañada por el gesto severo del semblante. Sin embargo, esta enigmática señora debía ser así, y cuando Luis X I V que amó muchas mujeres y de muy distintos encantos, daba a su morganática esposa el título de Su Solidez razones tendría para llamarla así y rendir de este modo público homenaje a las cualidades de sólida sensatez y suave severidad, que le habían atraído y suDios qué tormentosos secretos se guardaron y qué desencadenadas pasiones rugieron. Con la arrogancia y el esplendor de una Emperatriz de cuento mágico, pintó T i ciano a la Reina de Chipre, a la maravillosa y casi legendaria veneciana Catalina Cornaro. L a mayor hermosura y el boato más grande se reúnen en este lienzo. L a Reina ele Chipre es de belleza acabada y sublime, ííl óvalo del rostro es perfecto, y en él, como joyas en un estuche, se presentan la oca bermeja, sensual, jugosa, algo levanulo el labio superior, dibujando una línea ndulada de inefable gracia juvenil. L a naT de alillas entreabiertas, recortadas y pallitantes, tiene el noble trazo de un capullo le azucena, mientras las cejas son como s finas cuerdas del doble arco de los ojos ¡Imirables, de una luminosidad afectuosa, romanizada, si así se puede decir. L a oreja, xar acaracolada, medio se esconde entre bucles rizosos y rubios, que luego, sir. ¿trieos, se aplican como un gracioso fleco s i! re la tersura inmaculada de la frente. Tan sobrenatural belleza había de adori rse en forma adecuada a su esplendor; L a SAerana de Chipre ostenta una alta coro: v, de oro labrado, entre cuyas labores ver kan esmeraldas y lucen los pulidos globos unas dulces perlas. Una gema mayor y más translúcida remata la joya y es cual ün Varo sobre el maravilloso rostro de la retratada. De la oreja pende blandamente una COK LA ARROGANCIA Y E L ESPLENDOR D E UNA EMPERATRIZ DE CUENTO MÁGICO PINTO T I CIANO A LA REINA D E CHIPRE, Á A MARAVILLOSA Y CASI L E GENDARIA VENECIANA CATALINA CORNARO
 // Cambio Nodo4-Sevilla