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N O R E N A. LA FUNDACIÓN RIONDA ALONSOPARA LA ENSEÑANZA D E L COMERCIO. OTO MONTANO) L A F U N D A C I Ó N R ION DA ALONSO E S T A B L E C I D A E N N O R E Ñ A (ASTURIAS) N este I I Congreso Nacional de Comercio Español en Ultramar hemos podido observar la división, no irreducible, afortunadamente, en dos campos antagónicos, de los congresistas: en el primero figuran los que llevan soluciones prácticas; son los más numerosos: acostumbrados a la acción, hablan poco y en voz baja; ellos han cubierto el suelo español de un manto blanco c ¡e escuelas con dinero ganado tras ruda lucha en América; en el segundo, los que monopolizan la atención de los oyentes, incrustando en ellos capítulos primorosos, nunca bastante bien ponderados, de literatura económica. Y mientras estos últimos afirmaban en brillantes discurses que la estabilización de la moneda depende principalmente del número y cantidad de las exportaciones que haga cada país y de la intensificación del trabajo, se elevó en la Asamblea la voz de un anciano, el congresista desconocido de siempre, citando el caso de un emigrante a Méjico que había gastado más de cinco millones de pesetas en establecer una fábrica de tejidos en Cabezón de la Sal (Santander) cuya fábrica llevaba cerrada más de tres años por unas razones que adujo y de las cuales el Congreso no pudo enterarse, pendiente como estaba de las altisonantes opiniones que allí se habían vertido. Por eso el congresista desconocido, a quien nadie conteste, salió de la Cámara algo malhumorado; pero antes de que polarizara otra vez la atención hacia los discursos en los recientemente desconectados cerebros, el anciano, cuando se levantaba, hizo constar vindictivamente que la fábrica aludida tenia los más progresivos métodos nacionales de producción, añadiendo que el. establecimien- E to de los aranceles y la falta de libertad de comercio sólo servían para favorecer ciertas industrias, que, por anticuadas, temían la competencia, no sólo del extranjero, sino da las que se establecían en territorio nacional, ¿Era este congresista el Sr. Cossío, el pro- NORENA. ESTATUA AL FUNDADOR PEDRO ALONSO pió fundador de las fábricas modelos a que nos referimos? No lo sé, ni importa para el caso, que será atendido por el Gobierno, ya que pasó en blanco en el Congreso, sin duda, por no ir acompañado le una potente voz donde floreciera más o menos elocuentemente la retórica. De la misma manera que si todas las mujeres de España hubieran sabido de letra hace unos cincuenta años, no se le. hubiera ocurrido al excelso Campoamor hacer aquella célebre poesía ¡Quién supiera escribir! si a estos hombres de empresa se les deja triunfar algún dia y llegamos a invadir los mercados mundiales con productos más baratos y mejor manufacturados que en las demás naciones, y, de paso, se consigue la estabilización de nuestra moneda, desaparecerá como por encanto la lírica económica, que también es, al- fin y al cabo, un producto no despreciable de exportación. Sí, señores; y como el Sr. Cossío da lecciones prácticas de Economía a los españoles con su silencio, as: los Sres. D. Manuel Rionda y D. Pedro Alonso, que han fundado en Noreña, Pola de Siero (Asturias) esta bellísima Escuela de Comercio, dan lecciones de Economía teórica y práctica a los yanquis en Nueva York. Citar una por una sus empresas y sus iniciativas sería, cosa de no acabar; para ellos no tienen misterio ni la Banca, ni el comercio, ni la industria en todo han triunfado, y el fruto de tantos esfuerzos lo dedican a preparar a cuantos les han de suceder en su empresa, ya fácil de continuar su obra en aquel emporio de la actividad humana. Pero en esta Escuela de Noreña no todo son laboratorios, fichas paidológicas, re-
 // Cambio Nodo4-Sevilla