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ABC. M I É R C O L E S 5 D E F E B R E R O D E 1930. A D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A P A Ü 10 daño alguno, ni tampoco las que se hallen, marchitas y arrugadas, que se pudren más fácilmente que las turgentes y con- piel bien tirante. E s de aconsejar también desinfectar los tubérculos sumergiéndoles durante. tres horas en soluciones de sublimado o. formol. Con el primero, la solución se emplea a l 1 por 2.000, y si del fórmol o formalina se tratara, al 4 por 1.000. Cuando para la siembra se empleen patatas que han de ser almacenadas más o menos tiempo, lo primero es escogerlas muy bien, después extenderlas en capa delgada, para que se sequen por su parte exterior lo más posible. E l local de almacenaje ha de tener temperatura baja, pero sin que las patatas lleguen a helarse, y conviene siempre revisarlo, para separar inmediatamente aquellos tubérculos que comiencen a podrirse. LAS DE ENFERMEDADES LA PATATA E l autor de este articulo, señor Rodríguez S a r d i n a es un d i s t i n guido ingeniero agrónomo, dedicado exclusivamente a investigaciones sobre las enfermedades, de las plantas. L a fundación R o c k e feller le pensionó a l Instituto Agronómico, de Berlín. Desde su regreso trabaja en los laboratorios de la Estación de Patología vegetal de l a Moncloa, Más de 300.000 hectáreas ocupa actualmente este cultivo en España, y es planta que, en mayor o menor extensión, encontramos en todas nuestras provincias. E n aU gunas constituye cultivo de primera importancia, y entre ellas citaremos Barcelona, Burgos, A v i l a y Salamanca. E n otras puede decirse que es su mayor riqueza agrícola: Coruña, Lugo y Orense. Si en todas las provincias se cultiva, en todas se encuentra atacada de plagas y enfermedades que merman considerablemente la cosecha, que se valora en más de 620 m i llones de pesetas. L a producción de Levante y Canarias es patata dedicada principalmente a la exportación: patata temprana. E n cambio la producción del resto de España se dedica, en su mayor parte, al consumo interior, ya que, como todos sabemos, constituye la patata base importante en la alimentación de un gran sector de la población. Decimos antes que pasan de 600 los m i llones de pesetas que anualmente supone la cosecha anual de patatas, y no exageramos calculando en 70 u 80 millones de pesetas los daños que anualmente sufre dicho cultivo por los ataques de los parásitos que causan daños en esta apreciada planta. Vamos a exponer a continuación los detalles más importantes y los procedimientos de lucha más eficaces contra, las principales enfermedades que en la actualidad padece la patata. das. Conviene recalzar las plantas, cuando las patatas se hallan aún en vías de formación o de crecimiento, para proteger a los tubérculos jóvenes contra las esporas del parásito. E l modo más importante de prevenir la enfermedad es con pulverizaciones de caldo bórdeles, de modo análogo a como se hace contra el mildiu de la vid. Las pulverizaciones se comienzan a dar generalmente cuando los. tallos tienen unos 15 centímetros de longitud, y se debe repetir el tratamiento hasta cuatro veces, con intervalos que varían según las condiciones del tiempo, especialmente según la humedad del ambiente. E n esto ya va el agricultor teniendo en nuestro país bastante experiencia, y sí diremos que en el caso que nos ocupa también sería de utilidad el empleo del polímetro, aparato del que ya se ha hablado en estas Páginas agrícolas que indica el momento en que deben hacerse las pulverizaciones. Podredumbres La arañuela M u y frecuente en nuestros cultivos, pues ataca, no solamente a la patata, sino a otras muchas plantas h ortícolas, y hasta a plantas de jardín. L a arañuela es una diminuta araña, m i croscópica, cuyo ataque se manifiesta sobre las hojas, especialmente por la cara inferior, que se nota recubierta por hilos finísimos, protectores del animal que produce el daño. L a s hojas toman color anormal, empezando por presentar manchas, que se estienden y terminan por secarla completamente. E l color de las hojas atacadas es rojizo y, no observando con la lente, podría creerse que se trata de alguna enfermedad criptogámica. Los daños que produce la arañpela son, sobre todo, importantes en los veranos secos. Entonces las generaciones de este acaro, se suceden con tanta rapidez, que en diez ú once días se recorren todas las fases de cada una. P o r esta razón, a poco que se descuiden los tratamientos en dicha época los desastrosos efectos se hacen irremediables. Por fortuna, son de buen resultado los medios con que se cuenta para combatir este parásito. E l azufre, en efecto, especialmente en plantas bajas, como la que nos ocupa, da buenos resultados, y mediante los azufrados se pueden prevenir o detener los daños, siempre que; se apliquen antes de que la i n vasión alcance gran desarrollo. Debe emplearse en estos azufrados el azufre, de mayor grado de. finura posible, para conseguir la mayor adherencia a la planta. E n general, bastan dos tratamientos para dominar la plaga, uno én los primeros días de julio, cuando las matas tienen unos 10 centímetros de altura, y el otro en la segunda decena de agosto. Distinguen los agricultores dos tipos de podredumbres: la podredumbre seca y la húmeda. L a primera se caracteriza porque al final de la enfermedad, cuando los tubérculos se hallan completamente invadidos, la masa interna de ellos se encoge, pierde agua y termina por secarse o momificarse. L a podredumbre húmeda, en cambio, se caracteriza porque la parte interna de los tubérculos se convierte en una masa semilíquida. Varios parásitos son los causantes de estas dos enfermedades, y el mencionado nombre con que el labrador designa esta enfermedad no corresponde, por lo tanto, a una sola causa, sino a varias. Causa de la podredumbre blanda de los tubérculos puede ser. la llamada enfermedad del pie negro caracterizada por presentar en la base de su tallo, en la región del cuello, como se suele llamar, coloración más o menos obscura. L a s plantas atacadas de esta enfermedad, si se tira ligeramente del tallo de ellas se arrancan con facilidad del E l atabacado o mancha terreno, por partirse el tallo por la parte y a podrida. Es una de las enfermedades de la patata Además dé éste hay otros casos de podreque causan más daños en nuestro país, lo mismo que en otras naciones, y que ataca, dumbre que se hallan aún poco estudiados, pero en cuyo proceso y etiología parecen no solamente a la patata, sino también al estar complicados más de un agente patomate, pimiento, berenjena, etc. E s enfermedad importada de Suramérica, pero mu- tógeno. cho después de la primera importación de En cuanto a los medios de lucha, es funpatata, que, como se sabe, vino a España damental entre todos que las patatas que poco después de descubrirse el Nuevo- se emplean para siembra vayan totalmente Mundo. libres de los gérmenes de la enfermedad. Debía, pues, prohibirse la venta de patatas L a enfermedad ataca a tallos y hojas, brotes y tubérculos. Se presenta, en gene- j para siembra procedentes de localidades en que hubiese alguna enfermedad. M u y ral, hacia la época de floración de la patata o un poco más tarde. Son manchas, p r i- conveniente para el agricultor sería la consmero, pardas, y más tarde, negruzcas, que titución de comisiones formadas por técnicos y prácticos de la agricultura, encargavan aumentando en extensión y en número. Esto es por el haz de las hojas. E n él en- dos de inspeccionar los cultivos, en diversas vés o cara inferior de las mismas, y coinciépocas del año, y muy principalmente antes diendo con las manchas anteriores, se obserde- hacer la recolección y durante la misvan otras de color blanquecino, constituidas ma, de aquellos campos cuyas producciocomo por un moho. E n los tallos también nes se hayan de dedicar a la siembra. Así se presentan las manchas negruzcas y toman se practica en Alemania, donde dichas coel color parecido al del tabaco, del que se misiones hacen clasificación de l a cosecha, y deduce el nombre vulgar de la enfermedad, la simiente que se vende en el mercado concuando el tiempo es seco. Si el tiempo es trolada por las mismas adquieren un sobrehúmedo, las plantas se ponen mustias y se precio, suficiente para mantener una emupudren por los puntos atacados. lación, una santidad y una mejora en los cul L a enfermedad ataca a los tubérculos tivos destinados a la producción nacional, que contribuye al arraigo de las mencionasólo en los casos de ataque intenso. E l atabacado está producido por un hon- das comisiones inspectoras. E n campos atacados es siempre útil sepago microscópico. E l parásito pasa el invierrar lo antes posible todo el ramaje de planno en los tubérculos y sale a la superficie de! terreno sobre los brotes jóvenes. Tiene tas enfermas y destruirlo. una gran capacidad para diseminar la enPara la siembra no es de aconsejar el emfermedad por medio de sus esporas. pleo de patatas cortadas, y si esto fuera i n Se puede luchar contra esta enfermedad, dispensable, lo que se hará es dejarlas expero principalmente de modo preventivo. E s tendidas después de partidas, hasta que se importante emplear tubérculos para siemforme la capa de corcho protectora. N o se Jbra que procedan de plantas no contamina- plantarán tampoco patatas con indicio de Dos amenazas para el cultivo de la patata en España Ya vemos que padece este cultivo en nuestro país varias plagas, y de importancia algunas de ellas. S i n embargo, aún podemos calificarnos como favorecidos, pues existen otras plagas de la patata de las que, afortunadamente, todavía estarnos libres. Dos hay importantes, una en América, sobre todo, el escarabajo del Colorado y otra, principalmente en Inglaterra, Holanda y Alemania, la sarna verrugosa de las que aún no se tiene noticia que existan en España. El escarabajo del Colorado -Se trata de un insecto que estuvo localizado hasta hace algunos años en Nortearhérica, donde causaba grandísimos daños. AHÍ vivía en plantas silvestres, hasta que. al introducirse en el Estado del Colorado el cultivo de la patata, emigró de aquéllas; y P só a ser riíimiiHinmnimnoircí m i i i i i n- -M i i i m M u i i i ii n i i i r i i i n r i