Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ENSUEÑO DE LOS C H I COS QUE EMPIEZAN A LEER LIBROS DE VIAJES, Y QUE SOLO LOS POTENTADOS D E L A TIERRA PUEDEN REALIZAR ENTRE LOS SERVIDORES HARAPIENTOS QUIZA ESTA K I M MUCHACHO AUN, ANTES DE EMPRENDER SU PEREGRINACIÓN D E VAGABUNDO, QUE RUDYARD KIPLING RELATARA ALGÚN D Í A van de un punto a otro las noticias y transmiten las ordenes desde Calcuta a Benarés o Lahore, por la inmensa extensión de las selvas, por las llanuras que riega el Ganges, hasta las laderas del Himalaya? Probablemente esas tropas. de comediantes y músicos ambulantes que se parecen a nuestros gitanos. O esas bailarinas resplandecientes de joyas falsas, que constituyen el aliciente de las fiestas populares, y van de feria en feria con un gesto melancólico que recuerda extrañamente la tristeza de nuestros cantos populares. O simplemente esos vagabundos semidesnudos, que comen, cuando comen, un puñado de arroz, y llevan al cinto todo lo que poseen en la tierra, su corvo puñal, que es su tesoro. Trescientos millones de hombres vibran ahora al unisono, en una comunidad que el rencor c i menta. Y no se crea que hay exageración en ese aserto. Después del Congreso nacionalista indio de Labore, un hombre político inglés ha dicho, para advertir a sus compatriotas -De la India nos viene un rugido amenazador. Pero a la raza imperial, habituada a hostigar, por diversión, tigres en la selva, todavía no es fácil intimidarla ni enternecerla con rugidos. JUAN. P U J O L (Fotos Vidal.