Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
oiMimraiiimiaM naii 11111 nM n i niiinimit! niii tsni iimii iv jH ¡ÍIÜ 1! LI: rriitn: i! i! iíriFi: urll! i.i; il: i: i l i ¡ri! ri: l. rü; i ¡i. lü IÜI Ir: I I: Ir; I rii 1 3 11 1 III II! III II II 1 1 11 11 III II! 1111 11 n 111 II) 1 áffl 1 qise es UN PORTFOLS UN MUSEO H i n i i ni ii H Ki n m l por la diversidad de sus fotografías, L I B R O por S abundancia de su texto, a por S belleza d sus planas artísticas; y a or S belleza de a E G A L O por la baratura de so precio. l lll li! lll! l! ¡278 F E R N A N D E Z Y GONZÁLEZ EL P A S T E L E R O D E M A D R I G A L 1 279 sonriendo; yo no sé hacer pasteles, ni aun me gusta. ¡Y sin embargo, sois pastelero! ¡Cosa extraña! Esto es lo mismo que si yo fuese alcalde sin saber íeyes. -Pues va a ver vuestra señoría que nada tiene esto de extraño. Me llaman el pastelero de Madrigal, porque mis padres fueron pasteleros y porque soy dueño de la pastelería que me han dejado en herencia, y con la que continúo, porque no tengo otra cosa con qué vivir, y porque la gobierna mi tío Gil López, vuestro servidor, que está delante, y que es un gran pastelero, como vuestra señoría ha podido ver por la empanada que ha comido. -Y a decía yo; tenéis las manos muy finas para que pudiese creer que andaban en la masa. -De todo aquello con que trabajan las manos de un hombre, sólo hay una cosa que ni las embastece n i las encallece, señor alcalde, y esta cosa es la espada. -Tenéis mucha razón, hidalgo. -Lo habéis dicho a bulto; pero habéislo acertado, señor alcalde; hidalgo soy, y más que hidalgo, a pesar de lo pastelero; hidalgos fueron mis padres e hidalgos mis. abuelos, y de los más antiguos v solariegos; como que somos de los Monteros de Espinosa, y ya sabéis cuan nobles son Jos que vienen de Espinosa de los Monteros. Gabriel había dicho estas palabras de una manera íácil y sencilla y sin permitirse la más leve entonación, que hubiera podido ofender al alcalde. -Grande lástima es- -dijo alcalde- -que un tan noble apellido haya venido a dar en una pastelería; porque sin que os ofendáis, señor Gabriel de Espinosa, vos conocéis muy bien que un pastadero no puede ni debe ser un nombre noble. ¿Y qué quiere vuestra señoría? Las familias vienen a menos, y más vale que un hombre noble y pobre se gane la vida en un oficio honrado, que no el que dé en hechos malos y reprensibles. -Indudablemente, señor Gabriel; indudablemente. -Y no es esto que yo no piense como vuestra feeñoría en lo de que no se une bien lo noble a lo pastelero; y tanto es así, que muy j ven aún, como Que apenas tenía dieciocho años, me salí de casa de mis padres, y con un dinerejo que me dieron y un rocín, tomé bandera; porque lo noble sienta muy bien junto a lo soldado; ¿no es verdad? -Creólo así. ¿Conque soldado habéis sido? -Hasta hace muy poco tiempo, y me he hallado en más de una campal batalla, que guardará siempre la Historia. -Verdad es, que tenéis bien herida una mano. -Y herida la cabeza, y herido todo el cuerpo porque yo he sido de los soldados a quienes gusta acercarse al enemigo hasta poder asirle por los bigotes. -Debéis de haber sido muy gran soldado, porque tenéis muestras de grande aliento, y ya no extraño que os sacara tan de quicio el perdido de esta mañana pero estad tranquilo, porque me parece, me va pareciendo que le ahorco. -Indulgente quisiera a vuestra señoría con el en lo que fuere compatible con la justicia, porque si bien yo esta mañana, ciego de cólera, le hubiera hecho pedazos, a no ser porque me lo impidieron, ya vuelto a la razón conozco que los estudiantes son gente mal acostumbrada y procaz, y que si hubieran de llevarse a cuerda tirante sus demasías, habríanse de cerrar las aulas por lo insolentes que son y por lo a que dan luaiar por lo mal criados. JIDe modo que vos, a no haberos ensoberbecido su por lo que tan de cerca os tocaba, no- le insole muerto. hubierai ¡eñor alcalde; a no haberme irritado sus- -No, hubiera satisfecho con darle una tal insultos, me arazos, que le hubiera puesto un mes vuelta de ci jitre si se va o se viene; y como la en la cama e Dios, y es, como Dios, divina, y, ticia viene puede ni quiere encolerizarse, y como Dios bido sangre ni afrenta irremediaha hf insolencia provocativa, sin que sea como no ble m e entrometa a dar consejos a vuesvisto q Y interpretar las leyes, paréceme fen un asno y darle una vuelta de v ponerle a la vergüenza, y esto al alguacil Anguila, que por lo uto a María Juana y por sus insopor ia. ¿u atreví perdonamos, habría baslencias a ffi -us m a s q 0 e s tros le 1 iiifn ii raltliriJllilüinS ill I: JIMII
 // Cambio Nodo4-Sevilla