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A B C. MIÉRCOLES 12 D E F E B R E R O D E 1930. EDICIÓN D E A N D A 1 U C I A i P A G 7 Cierto, certísimo es que en algunas de aquellas tierras se obtienen frutos que aventajan a los nuestros. Esta superioridad se debe a muchas causas, pero más que a ninguna otra, siempre en el humilde juicio del qué esto escribe, se debe a que, en todos los países mencionados e ¡examen de. ingreso a la Segunda enseñanza, l a prueba de competencia de instrucción primaria es incomparablemeLte más cumplida, más cabal, más acreditante, más verdadera, en fin, que es la nuestra. E n España empezamos por la segunda, conio el corregidor de Zaragoza quería comenzar por el segundo los bailes de máscara, en vista de los escándalos que anualmente producía el primero, y como el enfermo del chascarrillo pretendía injerir, antes que la primera, la segunda toma del medicamento, que sólo la vez primera producía náuseas. E Instituto suple, en parte, y mal (como todo lo que a destiempo y sin oportunidad se hace) lo que dejó de hacer la escuel a y, por la propia causa, en las Facultades se ha de suplir lo que a los Institutos i n cumbe. E l Gobierno anterior dio un paso gigante en la enseñanza, estableciendo la criba, el tamiz, l a aduana del Bachillerato universitario, y multiplicando el número de los Institutos locales, y puede enorgullecerse de que el tanto por ciento de analfabetos se haya reducido de 66 a 45. E l actual podría continuar disponiendo un examen de verdad de instrucción primaria, emplazando el filtro en la boca del manantial, situando la aduana en la frontera, haciendo que la barí dera del saber se jure con promesa consciente. L a prueba de competencia para ingresar en Segunda enseñanza, si ha de ser concienzuda, ha de durar, para cada examinando, tiempo igual a l que. se invierte en una de las dos diarias sesiones de la jornada escolar. N o es honrado tramitarla con la rapidez de un besamanos... N i la Universidad española, en general, ni la Facultad de Derecho en particular, necesitan panegiristas; y, de haberlos menester, de juro que no confiarían el panegírico al autor de estas líneas, pero éste, que, desde que cursó el preparatorio, no salió, ni un día, de sus aulas, que, sin solución de continuidad, vive en ellas, estudiante y profesor, cuarenta y cinco años, entiende, quizá con equivocación de enamorado, que la Universidad española responde dignamente a su lema inmortal: Libertas perfundit omnia lucem. ALFONSO R E T O R T Í L L O Y T O R N O S brillante, que parece luminoso. N o cabe adorno; basta con que el corte sea perfecto; el cuello, muy alto y fruncido, semejante a un rollo grueso, y las mangas, anchas por abajo, tienen puño, que las vine a as muñecas. Como la piel de potro no da mucho calor, conviene forrar el abrigo de punto de lana, unido al raso por medio de pespuntes hechos con seda gorda. Para días menos fríos, el gabán de terciopelo de lana es ideal, y si se les ocurre guarnecerle con pluma de cisne, resultará tan útil en invierno como en verano. Más adelante, un traje sastre menos severo, que tenga algo del clásico y del deportivo de fantasía, resultará indispensable para ustedes. Escojan un tejido de lana negra que tenga de trecho cti trecho un hilo de color; la falda recta se abrochará en el costado bajo las tablas planchadas; la casaca, más larga que una chaqueta y más corta que un tres- cmrtos, está cerrada desde el cuello, que protege una corbata de piel bastante fina para anudarla; los bolsillos, grandes y huecos, se cierran con un botón. También necesitarán ustedes un vestido de día que se pueda poner de noche para asistir a fiestas íntimas; no vacilen en e. egirle de encaje, con dibujo pesado, sobre fondo de malla bastante cerrada. No se les ocurra comprar encaje encerado, porque hace algunos meses que no sé usa ni un centímetro; la moda exige hoy todo lo mate. ¿Qué indicaré a ustedes como forma? L a que me parece más sencilla: falda bastante larga, con mucho vuelo; pero nada hueco, porque es la locura del momento; muy l i gera, ondeante, en forma, vaporosa, volviendo po este corte su esbeltez al talle. E l cuerpo plegado de derecha a izquierda, indi- ABRIGO NEGRO ADORNADO CON (M O D E L O H E N R I PARÍS) ARMIÑO son bonitos en negro, aunque ustedes no lo crean, y sin vacilar deben utilizar este género de tela para hacerse un traje práctico de mucho abrigo. L a falda, lisa, tendrá como único adorno el canesú, en pico por delante, abrochado con botones de ccozo negro pero si la figura no soportase canesú, se abrochará la falda de arriba abajo. N o olviden ustedes que, incluso las faldas trotonas de mañana se han alargado notablemente. E l gabán complementario será un tres cuartos, recto, con dos bolsillos anchos y profundos. Agreguen pieles a su gusto, nutria negra o patas de astracán; el cuello, recto y alto, se redondea ligeramente delante; las carteras, en pico hacia el codo, y en cada costado del abrigo, una banda de piel. La. blusa, negra, de punto, con canesú puntiagudo blanco, adorno que se repite en la s mangas. Después será preciso el traje de crespón arrasado, hecho por la cara mate, exceptuando los volantes de la falda, que unos serán brillantes y otros mate; el cuerpo, escotado en cuadro, tiene un bies de organdí blanco. E l cinturón, anudado con un lazo grande, ciñe el talle en su sitio. E l raoire, siempre simpático, hará un papel importante cuando lleguen horas menos tristes. Aconsejo a ustedes una combinación muy útil. Falda en forma, más larga por detrás, modela las caderas, y, abierta delante! vuela sobre fondo de igual género. E l cuerpo, muy sobrio, se blusea alrededor de la cintura, y el escote, en pico, está bordeado de moire blanco. Como tiene mangas cortas, sirve para comida o concierto. Pero, con objeto de aue se pueda usar de día, tiene un bolero de mangas largas y ceñidas, que se pone encima. Su corte está en armonía con el vestido, para que parezca un conjunto perfecto, útil en muchos casos. Los abrigos, de paño negro, lisos, sin adornos, son insuperables para agregarles un cuello Médicis y altas carteras de astra can, o, más modestamente, de caracul. Como abrigo de pieles, el de potro está indicadísimo, por ser piel fuerte; también aconsejo, entre las pieíes de potro, a la denominada potro breitschzvanz, de pelo tan MODAS N o hay palabra más emocionante. Reemplaza toda frase y, concentrándose en sí misma, expresa la desolación de una separación irreparable. Bajo el peso de ese golpe, la cabeza se dobla, el cuerpo se inclina, pero el alma debe permanecer serena para lucb ar con el dolor. E n ese momento doloroso de la vida llego a ustedes para aconsejarlas acerca del luto que deben llevar en los primeros meses de su desgracia. P o r de pronto. necesitan un vestido de paño negro brillante: la falda, recta y sobria, ensancha discretamente gracias a los godets, colocados con preferencia delante y detrás Aplicaciones recortadas dulcificarán la excesiva severidad del paño: el cuerpo se abre en formn de V Hasta la cintura, descubriendo un pechero de georgette blanca, compuesto de grandes redondeles, bordados y unidos al fondo por un solo punto, para que tengan movimiento y presten graciosa agitación al conjunto del primer traje de luto. Los tiveed Adiós CONJÜNTO DE LANA INGLESA. WORTH) (MODELO cando ligero bluseado, se esconde óajo e cinturón estrecho, con dos placas de cristal Cuando hayan ustedes franqueado estas eta. pas sucesivas, llegarán a los grises, violetas malvas, y, puesto que volverán a la v áa normal, ninguna advertencia especial les será necesaria.