Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C. VIERNES 14 DE FEBRERO DE 1930. E D I C I Ó N DE ANDALUCÍA. P A Q 20. LA FAMILIA Y LA REAL CORTE Audiencias de S u Majestad el Rey Madrid 14 1 madrugada. E l Soberano recibió ayer mañana al Sr. Palacios, subsecretario de Relaciones Exteriores; señora e hijas del Sr. Alvarez Espinosa de los M o n teros; subsecretario de Gobernación, don Joaquín Montes Jovellar; ex alcalde de Madrid Sr. Aristizábal; ex rector de la Universidad D L u i s Bermejo; catedrático I) Pedro Sáinz Rodríguez; P Georges Camarero; D Luis Masó y D Felipe Crespo de L a r a náiz González, el cónsul de Italia, D Gi. orgio Pirajno F r i z z o n i M r Ernest Oldmeadow, D. José María T a v i r a y D Constantino Alvarez. Su Alteza Real la infanta doña L u i s a ha recibido en audiencia á D; José Rebollo Fernández y a D José Andrés Vázquez. LECTURAS Y CONFE- RENCIAS L a C o r t e española al advenimiento de la C a s a de Borbón Audiencias del príncipe de A s turias Cumplimentaron a Su Alteza Real el príncipe de Asturias el teniente coronel del Cuerpo de Seguridad D Francisco Romero comandantes: del regimiento del Rey, D. Cándido U r d a i n Asquerino; de Infantería, jefe del Cuerpo de Aviación, D. L u i s Rueda Ledesma y el conde de Albarzáñez; ele Caballería, marqués de Campo Fuerte; capitán de corbeta D. Francisco Guimerá; capitán del regimiento de Covadonga don Mariano Campo Retana y teniente de navio D. Faustino Ruiz. Otras visitas Estuvieron en Palaeio el arzobispo de Santiago de Compostela; el comisario regio de la Exposición de Sevilla, Sr. Cañal, quien manifestó que, en contra de sus pro- pósitos, se había, visto obligado a. aceptar c! cargo ofrecido, cumpliendo lealmente su deber de monárquico. Nuevos gentileshombres H a n jurado el cargo de- gentilhombre, con ejercicio, D. Francisco Carvajal, don Joaquín. González de Castejón, D Rafael de la Bastida, D José Sánchez Ocáña, don Gustavo Navarro, D José Asensio, don José María de Torraeche, D. Luis, Irucharte, D Carlos García! de Maturana, el marqués de Santa Lucía dé Cochán y los doctores Lúqúe y Ferrada. La princesa doña Esperanza, a París 7, A y e r mañana, en el rápido de Madrid, marchó para París S. A R. la princesa, doña Esperanza, acompañada de la señori- ta de Rubins de Gelis. Fué despedida eri la; estación por S S A A R R los infantes doña Luisa y D. Carlos, y princesas doña María de los Dolores y doña María de l a s M e r cedes. Despidieron también a la augusta, viajera l a señora viuda de Urcola, señoras de; Esc. osura, Ruiz. de Bastillo. Halcón; San- chez- Blanco, Aramburu, López Casado y. Rojas M a r c o s señoritas de Tavira, Halcón v Sánchez- Blanco, y Sres. -González Jurado, Galnares, Escosura, Ruiz de Bustillo, Sánchez- Blanco e hijo, T a v i r a e hijo, el capeüáii real D. José Sebastián Bandarán, co- misario y directiva de la Hermandad de Nuestra Señora de la Esperanza, Sr. A r a m buru, jefe a las órdenes de Su Alteza, y Sres. López Casado y Rojas Marcos, ayudantes de campo de Su Alteza. 1 M a d r i d 13, 5 tarde. E n el Centro de Acción Nobiliaria ha dado una conferencia, sobre el tema que encabeza estas líneas, el marqués de Hermosilla. Fué muy amena e interesante su disertación, en lo que influyó la fácil palabra del conferenciante, que supo vestir con sencillez y elegancia un relato histórico, en e. l que figuraban los interesantes personajes de la Corte del primero de los Borbones. Después de describir los primeros años del reinado del joven Monarca, qae cuando, fué proclamado sólo contaba diecisiete de edad, relató su matrimonio con la inteligente princesa María L u i s a Gabriela de Saboya, hija de Víctor Amadeo, que sólo contaba doce años. Esta niña, que en sus cartas y en los primeros actos de la Corte se mostró de acuerdo con su naturaleza y su carácter infantil, supo aprender rápidamente todo lo; necesario para dirigir los destinos de E s paña, demostrr. ndo su precoz y vivísima i n teligencia, su energía extraordinaria, sus altas, dotes de discreción y sil clarividencia. E n graciosos párrafos- descriptivos, pintó el marqués de. Hermosilla: el cuadró del viaje de doña María L u i s a desde Italia a Madrid. -Desembarcó en Marsella, porque se opuso, tenazmente a sufrir nuevas angustias producida por el mareo. L a escuadra hubo de variar de rumbo. E l derrotero se hizo después por tierra, y entró por. Figueras en España, sin séquito italiano, pues el abuelo del Rey, su marido, lo primero. que dispuso fué la separación de todo el séquito saboyano. Dos. disgustos, señalaron el comienzo de s u vida matrimonial con el nieto de L u i s X I V una, a causa- del carácter francés de la comida, y otro, por el uso del tontillo, la prenda del vestuario femenino que. había sucedido al voluminoso guarda infante; con el cual dos damas no podían cruzarse en una calle estrecha. Rero; no obstante- tales niñerías, l a sabiduría de la Reina tuvo, bien pronto oca- sión de manifestarse. -E l Rey acudió a Italia, para ponerse al frente de su Ejército. E n Madrid quedó María L u i s a dirigiendo los negocios de Estado como Regente, asistida de da inteligente princesa de Jos U r s i nos. Bien pronto los secretarios de despa cho conocieron quién era la Reina y su vo luntad firme. Cuéntase que, con suma dicreción, -supo obligar ados consejeros a tratar con la. mayor escrupulosidad los negocios- de Estado; pues cuando, fiados malévolamente del: car rácter infantil de la joven Soberana, trataban de halagarla, derivando la conversación hacia temas banales, ella cogía su labor de ganchillo, y cortésmente advertía que, entretenida con ella y con el ligero relato, sabría aguardar el momento de volver a escuchar con la mayor atención ios asuntos concernientes a la buena marcha de los negocios públicos. E l marqués de Hermosilla atribuye a lá Reina María Luisa la solicitud que Luis X I V dispensó a los asuntos de España en momentos de desaliento, logrando su auxilio, que repercutió en las victorias de A l m a n sa y Villaviciosa. E l conferenciante afirmó que sólo pudo aventajarla en su interés y acierto, para lograr el bien de España, la! Reina Isabel la Católica. E l marqués de Hermosilla fué muy aplaudido y felicitado. Acudieron a escuchar la conferencia los duques y duquesas de Béjar, Terranova y Santa Cristina; marqueses y marquesas de Santa Clara, Casa Real, Velilla de Ebro, Campo Fuerte y R i v e r a condes y condesas de Vallellano, Casal, Quemadas, Rodezno, Rodríguez. San Pedro y Torrepalma; vizcondesa de San Enrique, marquesa de T o r r e milanos, condesas de Casa Puente y Fuenteblanca; duques de Pinoher- moso, Gor, Aliaga, Medina Sidonia y Medina de las Torres; marqueses de Bendaña, Bedmar, Hermida, Saltillo, Escalona y H e r e d i a condes de la Revilla, Torre de Cela, A z c o i ti y Cedillo; vizconde de Cuba, el secretario de la Academia de la Historia, Sr. Castañeda y otras personas. Presidió el acto el duque de Almenara. D e l i t o de envenenamiento E n la Real Sociedad Económica de A m i gos del País. ha dado una conferencia, organizada por la Asociación de Estudios Penitenciarios, la distinguida abogada señor i t a- M a r i a de J a Concepción Peña. L a conferenciante expuso clara y elocuentemente el concepto de delito de envenenamiento, según las diferentes escuelas criminalistas, desechando la idea, tan generalizada, de que esos. delitos son propios de lá mujer. H i z o un recorrido histórico, detenido y acabado, de los diferentes delitos de envenenamiento, formas en que se caracterizan, penas que por ellos se imponían, etc. destacando los envenenamientos más salientes desde los tiempos de Alejandro. Relata detalles interesantísimos de los tristemente célebres los Borgias y Catalina de Médicis. D i j o que, a su juicio, la ambición era casi siempre el móvil de ese delito. Y terminó mostrando su criterio, en abierta oposición a las escuelas francesa e italiana: y con algunos criminalistas famosos españoles, que sostienen que ese delito, por lo que en sí tiene de cobardía, es privatiyo. de la mujer. Rechaza enérgicamente esa afirmación, diciendo que una estadística sincera y veraz da un, contingente casi igual de delincuentes de uno y otro sexo. Fué muy aplaudida y felicitada Teléfonos de A B C en Sevilla Dirección... Redacción... Administración. Oficina: 32.679 32.188 32.689 Sevilla. Audiencias recibidas ayer por Su Alteza Real el infante D. Carlos: E l auditor general del Ejército, D. Salvador García Rodríguez de Aumente; el intendente de división D. Miguel M u r o M o ren, el coronel de Artillería D. Miguel H e r- C a l l e M u ñ o z Olivé (antigus ds L o m b a r d o s) 23.52 E n la R e a l S o c i e d a d Económica M a t r i tense de A m i g o s del País E n la nueva, sección de Estudios Jurídicos, recientemente creada en esta Sociedad, se ha comenzado a discutir el trabajo de don Ángel Ossorio y Gallardo, Bases para la reorganización del Poder judicial E n la primera sesión, el Sr. Ossorio explicó su trabajo. Puesto a discusión, hicieron uso de la palabra los señores Díaz Quiñones, A r menia y Fernández Clérigo, que, detenidamente, analizaron el primer título, señalando modificaciones y proponiendo enmiendas que defendieron con brillantez. L a sección de Estudios Jurídicos continuará su trabajo todos los jueves, a las siete de la tarde, en sesión pública.
 // Cambio Nodo4-Sevilla