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A B C. V I E R N E S 14 D E FEBRERO DE i 93 o E D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A P A G 23. Después de la muerte de Pablo Casado- siempre según el fiscal- -Ricardo Fernández se apoderó, con ánimo de lucro, de algunas prendas de la casa, entre ellas una cadenilla de oro. una cartera de piel, de la que R i cardo arrancó las iniciales, y otros objetos valorados en 258 pesetas, todos los cuales han sido recuperados. E l fiscal estima que estos hechos constituyen dos delitos: uno de asesinato y otro de hurto, con la agravante de alevosía y premeditación, debiendo imponerse al procesado la pena de treinta años de prisión por el asesinato y tres meses de reclusión por el hurto y la indemnización de 30.000 pesetas a la familia de Pablo Casado. P r o pone que sean oídos 35 testigos. 1 STA D E C A U S A POR E L SI N A T O D E P A B L O C A S A D O ¡i L a lectura del apuntamiento. E l acusador privado. E l abogado defensor. E l procesado. Contestando al letrado acusador. D o s preguntas del defensor. Aclaraciones del presidente. Barcelona 13. 3 tarde. H a comenzado esta mañana la vista de la causa por el asesinato de Pablo Casado de las Navas, delito por el cual está procesado como presunto autor del hecho Ricardo Fernández Sánchez. L a vista de la causa había despertado expectación pocas veces igualada. Desde las cinco de la mañana comenzó a formarse cola frente al Palacio de Justicia, de público que deseaba presenciar las sesiones. A las seis había ya más de 70 personas. A las diez de la mañana, hora fijada para comenzar la vista, una gran multitud había invadido el vestíbulo del Palacio de Justicia, que esperaba comentando las circunstancias del hecho y con la impresión de que durante las sesiones se averiguará la participación de algunas personas en este delito, para lo cual se recordaban las últimas manifestaciones que en tal sentido hizo Ricardito. L a sesión ha comenzado a las once menos cinco. A dicha hora la Sala 2. de la Audiencia estaba atestada de público, incluso en las tribunas altas; pero la mayor parte del que esperaba no tuvo acceso a la sala. Entre el público se veían muchas señoras. Formaban el tribunal, como presidente, don Juan Amat, y cuatro magistrados. A c tuaba de fiscal el Sr. Bonilla, de defensor, don Felipe de Sola, y como acusador privado, el Sr. Hernández Grá. E l procesado llegó en coche celular y entró en el Palacio de Justicia por la puerta que da al Juzgado de guardia, defraudando así la curiosidad del público, que esperaba en la puerta principal. 1 miento de los proyectos de su amo experimentó honda contrariedad. L a noche de autos, cuando D Pablo Casado concluyó de cenar, salió de su domicilio, dirigiéndose a casa de los esposos Rabenalt, en donde permaneció hasta la una de la madrugada. Durante estas horas, Ricardo Fernández, en cuya mente no aparecía por primera vez la idea de dar muerte a su amo, resolvió llevar a cabo su propósito para vengar el desprecio de que se consideraba víctima. E l señor Casado, al salir del domicilio del matrimonio Rabenalt, se dirigió a su casa y penetrando en su habitación se desnudó y acostó, dejando la puerta abierta. Entonces el procesado penetró sin ser notado en la habitación, que se hallaba a oscuras, llevando en la mano una plancha, y aproximándose al lecho donde dormía Pablo Casado, cuando éste se hallaba totalmente desprevenido, a traición, y sobre seguro, le d i o un golpe fuerte con la plancha en la cabeza; golpe que le causó la muerte por shock traumático a los pocos instantes. E l procesado, con objeto de impedir el descubrimiento del crimen, decidió hacer desaparecer el cadáver del Sr. Casado. E l fiscal explica a continuación la maniobra, ya conocida que realizó Ricardo, despedazando el cadáver, encerrándolo en una caja para facturarlo en la estación de F r a n cia y marchando luego con la cabeza envuelta en una manta para arrojarla en el muelle, con objeto de dificultar aún más la identificación del cadáver, cuando pudiera ser descubierto. E l acusador privado E l acusador privado discrepa del fiscal, negando, en primer lugar, que hubiera ninguna clase de intimidad extraña entre el interfecto y su criado, y creyendo que, además del procesado, intervinieron otras personas en el crimen. Pide para el procesado la pena de muerte y 10.000 pesetas de i n demnización. E l abogado defensor E l defensor, por su parte, niega que esté probado que su patrocinado sea el autor de la muerte de Pablo Casado, estimando que las declaraciones de éste las hizo ante el agobio de la incomunicación y los interrogatorios constantes. Considera a Ricardo Fernández, en forma alternativa, como encubridor, y, por consiguiente, pide la pena de dos años de p r i sión; o como autor de un homicidio, con la eximente incompleta de legítima defensa, siendo entonces la pena correspondiente la de cuatro años de prisión, o de. un homicidio con cuatro atenuantes, siendo la pena de ocho años de prisión. E l procesado Ricardo Fernández viste americana gris, pantalón oscuro y lleva al cuello un pañuelo de seda. Se presenta muy bien afeitado y peinado. A preguntas del fiscal dice que entró al servicio de Casado unos ocho meses antes de ocurrir el suceso. Fiscal. ¿Fué por simpatía que entró us. i ted a las órdenes de Casado? Procesado. -No, señor. F. ¿Cómo le trataba a usted? P -B i e n como siempre. F. -Además de las relaciones que había entre ustedes, como amo y criado, ¿tenían ustedes otras relaciones de intimidad? P -N o señor. El fiscal pregunta quién usaba unas barritas de carmín y de rimmel para los ojos, que encontró la Policía en el taller al practicar un registro después del crimen. E l procesado contesta que el Sr. Casado. Contestando a otras preguntas, añade luego que conoció a Figueras, que tenía negocios con Casado y además pasaba muchas horas con él. Fiscal. ¿Le era a usted simpático F i gueras? Procesado. -No le trataba. N o le consi- deraba n i como amigo n i como enemigo. L e pide, por último, el fiscal, que explique el día de autos, y Ricardito afirma que estuvo trabajando por la tarde, y que por la noche se marchó al cine. A las doce y media se acostó, y a la una y media sintió un ruido y se levantó. Llamó a la puerta de Casado. y salió a su encuentro un individuo, que, pistola en mano, le amenazó y le conminó a que le ayudase a bajar una caja a la planta baja. E n la habitación había otro señor y una señora. ¿E r a ésta la caja? -le pregunta el fiscal, mostrándole la caja en que se encontraban los restos de Casado, que figura entre las piezas de Convicción. L a lectura del apuntamiento. R e lato del fiscal Abierta la sesión se ha dado lectura del apuntamiento. Según las conclusiones del son dos términos que ninguna persona cuifiscal, el procesado Ricardo Fernández, natudadosa de su salud puede concebir separaral de Guadalajara, de veintiséis años, i n dos. E l segundo es el mal, y el primero el dividuo del que por sus antecentes se conoremedio por excelencia, que detiene desde el cía que es de carácter pacífico, y había prescomienzo el molesto proceso y evita que de tado sus servicios como criado en distintas genere en grave enfermedad. casas, observando buena conducta, es sujeto Las pastillas de Formitrol son el enérgico que, en contra de estas cualidades, revela bactericida que, al contacto con la saliva, una sexualidad invertida. Hace cinco años, desprenden vapores de formaldehido, opoy por haberle sido presentado en una tertuniendo una infranqueable barrera al deslia del café de Correos, de Madrid, conoarrollo de los rrT- crobios morbosos en el apació a D. Pablo Casado, industrial que vino rato respiratorio, y aumentando las defena Barcelona, instalando una pequeña fábrica sas naturales contra el ataque de los gérmede cajas de cartón en la calle Orteu. E l nes infectivos. procesado se encontró en un día del mes de junio del pasado año al Sr. Casado, conSe venden las pastillas Formitrol en las vino con éste el entrar a su servicio, y así armacias y droguerías de España. Fabrilo hizo. cantes: D r A Wander, S. A Berna iiza) E n las relaciones subsiguientes entre ambos, se produjeron algunas disputas que el procesado explica por fútiles motivos de servicio, pero que revelan una intimidad impro- pia de ¡as normales relaciones entre amo y criado. A fines del año pasado, el Sr. Casado, en vista del rumbo desgraciado de su negocio que le obligaba a todo género de privaciones, llegando sus agobios económicos hasta el extremo de tener que pedir pe- RÁPIDO SEVILLA- JEREZ- ALGECIRAS quenas cantidades a sus obreras para aten- ¡PASAJEROS y MERCANCÍAS der sus necesidades, decidió, después de pa- con magnífico fimnibus BUSSING PULLMAN gar la mayor parte de sus deudas, abandoen combinaeiCn con los correos de Ceuta, nar el taller de la calle de Orteu y marchar Tánger y Gibraltar. al extranjero, en busca de un porvenir más Salida, 7 mañana: Gran Capitán, 12. Tefavorable, decidiendo despedir al procesado, léfono 2269 0. Ricardo Fernández, que al tener conociAlgeciras: Marina, 3. Teléfono 18 S. r