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A B C. M I É R C O L E S 19 D E F E B R E R O D E 1930. E D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A P A G 8 Incremento de nuestra exportación. -Para incrementar nuestra exportación no hay m á s que un remedio: dar facilidades a todo aquel que quiera llevarse aceite de nuestro país, sin desperdiciar ninguna ocasión de venta, por pequeña que ésta sea. A s i per ejemplo, en la raya de Portugal se ponen dificultades a quienes vienen a comprar aceite, por el hecho de que sus bidones estén o no troquelados. Son distintos los criterios que sustentan las Aduanas para interpretar el derecho que productores y fabricantes tienen para exportar en la medida de su producción, y se impone la necesidad de un criterio fijo, en un sentido tal, que se atraiga a los compradores, y 110 sea su recibimiento el del inspector del Fisco, que, en régimen actual, constituye un entorpecimiento y una desviación de los compradores hacia otros países más benévolos. No de tan rápido efecto, pero sí indispensable para el porvenir, es la propaganda de nuestros aceites, hecha inteligentemente por los más interesados en el problema de, la propaganda genérica, ya que la específica seguirá como corolario le la anterior, a costa ya ele sus beneficiarios. Sería de interés grande y de excelente efecto el que por nuestras autoridades médicas se ensalzaran lacualidades del aceite de oliva, pues su autorizada voz habría de resonar en el extranjero. E n suma: la exportación se incrementa ciando facilidades a los que l a quieran efectuar, y estudiando la forma de que los envases, los embalajes y todos cuantos elementos entran en una exportación, y muy principalmente ios fletes, en ningún caso sean más caros que los utilizados por los competidores de otros países. De todo lo expuesto en nuestros dos artículos, y de una manera categórica, se desprende que- la situación del problema aceitero, en su doble aspecto internacional y nacional, debe fundamentarse en lo siguiente: Que el Gobierno ampare un cambio de impresiones entre productores de los diferentes países interesados en la crisis olivarera, para que, en conjunto, si ello fuere posible, presenten fórmulas de aumento del consumo interior de cada país, a fin de reducir el stock mundial, y ver si de estas conversaciones pudiera llegarse a una legislación común sobre calidades, nombres y pureza 5 e los aceites de oliva, unificando e! criterio sobre la aplicación de los aceites de orujo y su exclusión en absoluto, no íólo de la exportación como comestibles, sino del consumo interior. Que se prohiba la refinación del aceite de orujo, y que para la circulación del mismo se exija la guía correspondiente, no sólo por ferrocarriles, sino por carretera, y, a ios efectos de la exportación, se obligue a la desnaturalización- de aquéllos que tuvieren menos de 30 grados de acidez, a fin de evitar su refinación en el extranjero. Que por el ministerio de Hacienda se dicte una disposición, reconociendo el derecho de exportar libremente, sin pago de cuota fiscal alguna, a los productores de aceite, en la cuantía de su producción, y que se declare igualmente libre l a exportación de este artículo a todo el que a ella quiera dedicarse. De no ser esto posible, que pueda efectuarse la exportación sin más que el pago de unas tres o cuatro pesetas por tonelada exportada, cantidad pagadera al momento del embarque en la misma Aduana, substituyendo con esto la matrícula que boy se precisa para exportar y siendo volunta; rio el acogerse a ésta o a la antigua cuota. Que se aumente el campo de consumo da los aceites de orujo, hoy desplazados. de la jabonería por los aceites de semillas extranjeras, principalmente la copra, elevando ios derechos arancelarios en la cuantía suficiente para evitar esta competencia, y obligando a troquelar las barras de jabón, con el porcentaje de ácidos grasos que en su composición contengan, a fin de cortar adulteraciones. Que se considere, como así lo dispone el Real decreto de 8 de junio de 1926, que la importación temporal sólo pueda tener lugar como medida excepcional, cuando los precios del aceite de oliva español se eleven sobre los precios mundiales del mismo y pudieran cortar la exportación; y que, mientras tanto, debe mantenerse prohibida esta importación temporal, disponiendo que, cuando se crea necesaria, Se den las mayores facilidades para su realización, pero sólo en los puertos francos y al amparo de sil régimen especial. Que, para incrementar el consumo interior, se declare obligatorio para las Compañías de ferrocarriles subvencionadas y las navieras el empleo de los aceites de oliva de distintas calidades para alumbrado, engrases y cualquier otro uso, para el cual destinen hoy otros aceites análogos; y Que por el ministerio de Fomento se unifique las tarifas ferroviarias, en lo que al transporte del aceite v del orujo se refiere, creando en aquellas Compañías en que no la tuvieran, una tarifa análoga a la E- 16, establecida en los ferrocarriles Andaluces y Madrid, Zaragoza y Alicante. PEDRO SOLIS iias l! P SEA UD. SU ÚNICO JUEZ JUZGANDO EL NUEVO PORTÁTIL EDISON, EL FONÓGRAFO SOBRESALIENTE STEINWAY DUO- ART PIANOLA PIANO MONARCH 3 ALDWIN- PLAYER PIANO ARMONIUMS ESTEY Cine K O D A K- Sala de demostraciones. orno KA DOR O N K O L A S M -US V E y K A I i w J 11- 11 aniiiHa IINII mrrr. inin 11 m n r m n n n TM 1: niimnnamii dlíüiir i n n u n- U M B H B r n n i l l i r i r m 1
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