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ASPECTO D E L CORO CON LOS RESTOS D E SILLERÍA CUANDO SE TOMO LA FOTOGRAFÍA SIN LEVANTAR COLUMNA QUE H A C E CUATRO AÑOS EMPEZÓ A SER SOSTENIDA CON CIMBRAS D E HIERRO. (FOTOS PALACIO) Este capitalísimo inconveniente se halla agravado por defectos de contrarresto y el hallarse las cúpulas mal construidas por errores del proyecto. Consecuencia inevitable han sido los agrietamientos en las cúpulas, habiéndose verificado en distintas épocas obras importantes de consolidación, tales como el encintado con barras de hierro de la cúpula de la santa capilla y el lañado, con fuertes grapas, de las grietas que aparecieron en otras cúpulas pequeñas. Y a encargado de las obras el. actual arquitecto D. Teodoro R Os, hará próximamente unos cuatro años, se notó el falseamiento de la columna que sustenta la gran cúpula, correspondiente al lado del Evangelio del altar mayor. Para evitar el que se derrumbase y hacer posibles las obras de conso. idación, se han construido tres enormes cimbras, formadas por unos andamiajes de hierro, que habrán podido ver cuantas personas han visitado el templo en estos ftltimos tiempos. Recientemente, y ya alarmado el arquitecto por el testimonio de cerca de trescientas grietas, se ha descubierto una enorme, de ocho centímetros de anchura, en el centro del arco correspondiente al trascoro, que ha ocasionado una desnivelación en dicho arco de 26 centímetros. Este nuevo percance, de carácter gravísimo, determinó la ida a Madrid de una comisión de la Junta de Obras para suplicar al Gobierno, en vista de lo apremiante de las circunstancias, que se adoptasen medidas urgentes y de eficaz resolución. Y se dio el Real decreto reorganizando la Junta de Obras, con facultades amplias para desenvolverse y con la promesa de cuantos recursos hiciesen falta. Los arquitectos Sres. López Otero y Roji, designados para formar parte de la nueva Junta, hicieron un detenido reconocimiento de la fábrica, y aunque todavía no han ultimado su informe, y, por lo tanto, no sabemos de un modo cierto lo que haya de hacerse, parece ser que confían en obtener la consolidación. Por de pronto, se ha desmontado casi toda la magnifica sillería del coro y se han quitado los altares de! trascoro correspondientes al fondo del mismo, para poder emplazar una cimbra que sostenga el arco averiado; será necesario construir otro delante de la verja del coro y otros dos a ambos lados del altar mayor. Si se va a la consolidación definitiva del templo, será preciso también el reforzar la cimentación y atirantar las columnas del coro y las cuatro que sostienen la cúpula de la santa capilla con enormes vigas de hierro; el procedimiento será poco artístico, pero es el único seguro para evitar la ruina del templo. ¿Qué sucederá? ¡Quién puede predecir le que encierra el porvenir! Algo se ha tranquilizado el pueblo zaragozano al tener noticia de la decidida intervención del Gobierno, que aplaude sin reservas pero no desaparece su pejia ni su ansiedad. Si la Prensa debe recoger en todo momento los latidos de la opinión, sfcrá momento de decir que el puebla de Zafagoza, in- tegrado en este caso por todos sus factores, quisiera que el dictamen de los técnicos fv se de un derribo total del templo. Sentiríamos todos un dolor grandísimo, una pena enorme; pero todos quedaríamos tranquilo! y satisfechos, porque, dados los actuales procedimientos constructivos, seria posible levantar un nuevo templo grandioso y de una duración que permitiese a los devotos de la Virgen presentir un porvenir despejado de inquietudes. L a pericia de los técnicos y el celo de la Junta, y especialmente el entusiasmo puesto ai servicio de esta causa por el excelentísimo y reverend simo arzobispo, doctor D. R i goberto Doménech, que la preside, hace confiar en que la resolución que se adopte será la más conveniente. L a Corte de Honor de Nuestra Señora del Pilar, en reciente reunión, acordó manifestar al prelado que las 28.00 b señoras que la forman están dispuestas a secundar sus trabajos, y los 5. C 00 caballeros del Pilar hacen el mismo ofrecimiento; y las autoridades todas y todas las entidades zaragozanas expresan igual interés y entusiasmo. Y cuando los aragoneses dispersos por España y América, y todos los fieles devotos de la Virgen del Pilar, se enteren de la angustiosa situación en que se encuentra el templo, vendrán a millares los ofrecimientos y las iniciativas. L a certidumbre de que la basílica del P i lar continúe por tiempo indefinido llena de cimbras y andamiajes, será fort simo acicate que moverá a realizar el esfuerzo preciso para evitarlo. RAFAEL JIMÉNEZ
 // Cambio Nodo4-Sevilla