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A B C M I É R C O L E S 26 D E F E B R E R O D E 1930. E D I C I Ó N DE ANDALUCÍA. PAG. 6 Íad de 12.000 habitantes, cabeza de partido de su nombre, situada a, la izquierda y a unos tres kilómetros de la desembocadura del Guadiana. A su Municipio se hallan agregadas la isla de Canela y otras aldeas. L a estación de ferrocarril más próx i m a es la de Gibraleón, en la línea de Z a fra a Huelva, que es su capital, con la que está unida por carretera y lo estará alguna vez por vía férrea, en construcción penosa y lenta. Tiene Aduana y Correos y Telégrafos, cónsul de Portugal y vicecónsul de Inglaterra, Casa provincial de beneficencia y A s i l o de las Hermanitas de los Pobres, establecimientos de baños y diversas Sociedades y sitios de recreo. Produce aceite, frutas y vino, pero su principal elemento de riqueza es el comercio marítimo y, sobre todo, la pesca, conservación y salazón del pescado. Ventajas de consultar las dos Guías: que sabemos, más o menos, lo que fué y lo que es Aj amonte y presumimos lo que puede llegar a ser y nosotros le deseamos que sea. Ahora, para completar este convencimiento y determinar legítimos títulos, hagamos un recorrido por la historia y por los recuerdos de la que era villa en. el tiempo que Rodrigo Caro la visitaba y ciudad desde treinta años después por merced del Rey Nuestro Señor D. Felipe I V que también le concedió antes de morir, en el siguiente año, el uso de un escudo de armas partido de arriba abajo; a la derecha, dos calderas jaqueladas de oro y sangre con sendos cuellos de sierpe en las asas en campo azul y orla de castillos y leones, y, a su izquierda, una banda negra sobre campo de plata y orla cadenada de oro. Ayamonte- -apelativo formado, según las versiones más verosímiles, por tránsito de agyál, estero, laguna, y monte, por el que 1 está coronado del castillo; agyalmonte, estero del monte: Ayamonte- -fué reconquistado de l a posesión mahometana por los portugueses y cedido por D. Sancho I I de Portugal a la Orden de Santiago por el buen servicio que le había hecho su comendador en Alcacer D Pelayo Correia. Fernando I I I confirma el privilegio, peto declara a Ayamonte por Castilla, de quien fué en la misma forma tan discutida y peleada que fuera toda esta zona fronteriza, circunstancias de que ya hicimos mención antes de ahora. Los Reyes Católicos concedieron el título de marqués de Ayamonte a D. Pedro, de Zúñig- a y Guzmán, que ya era conde de este Estado y señorío de Guzmán. E l auge y la importancia marítima de Ayamonte, allá por el 1760, absorbió por completo los de Castromarín (la villa portuguesa que está enfrente y en la opuesta orilla del Guadiana) y para remediarlo, aquel formidable estadista de José I, Sebastián José de Carvalho, marqués de Pombal, ideó y realizó la erección de otro pueblo más cerca de la desembocadura del Guadiana que Castromarín y que Ayamonte. Y levantó V i l a R i a l de Santo Antonio, arruinando a Castromarín, pero dándole a su patria una positiva ventaja sobre España. H o y en realidad, V i l a R i a l y Ayamonte se complementan y fraternizan, y... si no fuera porque de vez en vez enturbia el Guadiana la discordia de las aguas jurisdicionales y la deficiencia de los convenios internacionales de pesca... Pero eso no es de este lugar. Ayamonte tiene en su haber cierto magnífico significado durante la guerra de la Independencia. Andaban mal las cosas por Andalucía a primeros del año 1810, y la Junta de Sevilla, constituida en legítima autoridad de los partidos libres de la pro- vincia, prevenía las defensas y se disponía a luchar de todos modos con el gabacho invasor. Y de prisa y corriendo montó en la isla de la Canela un lugar de depósito resguardado del enemigo. Aquel terreno arenoso y desierto, lleno hoy de la vida y el amor de las gentes de mar, se convirtió en una población, donde se albergaron los habitantes de muchas aldeas y villas invadidas. Se construyeron barracas, almacenes, pozos, hornos- talleres en los que se fabricaran monturas, cartuchos y otros pertrechos y se hicieron fortificaciones de tal naturaleza, que las gentes sintieron la esperanza de que su refugio fuese una nueva Covadonga para la reconquista da Andalucía. E l decisivo episodio de Bailen no dio lugar al desarrollo del noble anhelo ayamontino. Ayamonte es hoy una realidad moderna de ciudad trabajadora y progresiva, y sabe su elevada misión de española mano fraterna extendida hacia Portugal por encima del Guadiana, el río ibérico misterioso que en medio de España. sale al sol y luego se esconde, que corre hacia el Alentejo para enrolarse en portugués y que, tras de fecundar la tierra portuguesa, se dirige, anchuroso y pleno, hacia el mar, que no es el morir mitad español y m i tad portugués, como si quisiera enseñarnos que una comunidad de intereses recíprocos es para los pueblos vecinos el mejor camino para una vida de prosperidad permanente. JOSÉ ANDRÉS VÁZQUEZ r ¿T ú no crees en e s o A h yo, s í! ¡C u á n t a s veces se ha d e r r a m a d o l a sal, he c o m i do con e l p a n del r e v é s he s a l p i c a d o el suelo de t i n t a y nada malo me ha ocurrido! ¿Ni t a m p o c o v i e n d o en t u a l c o b a u n a m a r i p o s a negra? M u j e r s i te he de dec i r l a v e r d a d n u n c a las he y i s t o en m i a l c o b a! ¡P u e s no las veas, h i j a H a c e seis a ñ o s e s t a n do de veraneo, v i l a p r i m e r a r í o le d i m á s i m p o r t a n c i a que t ú pero a l d í a s i guiente recibimos la noticia de l a m u e r t e del abuelo. ¿Q u é te p a r e c e? -No digo yo que no i n fluyera; m a s h a y que t e n e r e n c u e n t a que e l a b u e l i t o ten í a y a n o v e h t a y dos a ñ o s ¿Y eso, q u é T a n desc o l o r i d o s s e m e p u s i e r o n los l a b i o s del susto, que g a s t é casi u n a b a r r i t a de L A P I CES E l M A S DISCRETO CAÍ P A R A X A S MEJILLAS, E S ÍC 3- f 3 Lía m fn H H Hn 11 I HíA- 1 6 r 2 í w 11 L fu t- J H l. 1 9 De finura incomparable. Da el más exquisito tono, que se confunde con la belleza natural. Su permanencia es tal, que sus efectos embellecedores duran todo un día. SAS (1) p a r a v o l v e r l o s r o jos c o m o de c o s t u m b r e -T u inocencia me hace l l o r a r de r i s a y v o y a t e n e r que m a q u i l l a r m e los p á r p a dos de n u e v o c o n m i s m a r a villosos O O M P A C T O S AL 1) P r e c i o 1,29- i. 1,40, 0,75, 1 peseta, AXJ JUGO BE KO- H U M O B E S Á N D A L O (1) p a r a no p e r d e r l a seducción. ¡A y q u i e r a D i o s que no te s u c e d a n u n c a lo que a m í! ¿P e r o q u é te o c u r r e ahora? ¿l í a vuelto a entrar otro m a r i p o s ó n vestido de luto? ¡Y q u é mariposón... N o te e x a g e r o era más g r a n d e que una tórtola... ¡M e estremece s ó l o r e c o r darlo! Estaba encima del m o n t a n t e de l a p u e r t a V e r le y t i r a r l e todo lo que se p o d í a t i r a r de m i c u a r t o y todo lo que no se p o d í a t i rar, p a r a e c h a r l o he a q u í m i h o r r i b l e tarea, de a n o che. ¡Todo inútil! N i con ruegos n i c o n z a p a t o s s a l í a ¿Q u é i b a a h a c e r en l a c a l l e c o n e l f r í o que r e i n a? -Total, que t u v e que d a r me por vencida y velar con él, p o r q u e eso de d o r m i r y a c o m p r e n d e r á s que era i m p o s i b l e ¿N o se a d v i e r t e en m i s o j o s N o en mis ojos no se a d v e r t i r á porque los he a r r e g l a d o f o r m i d a b l e mente con LAPICES A L H XI M O D E SANDALO (2) ¿Y q u é d e s g r a c i a te h a t r a í d o esta vez l a m a r i p o s a negra? ¡Casi n a d a! U n h e r m o so f r a s c o de a l i t r o c o m p l e t a m e n t e Heno de C O L O S T I A PI OEES DEL CAMP O (3) que se h i z o pedazos, y c u y o a r o m a delicioso llega h a s t a l a P u e r t a del Sol. (1) Caja con esfumino, 2 pesetas. (2) P r e c i o 1 peseta y 1,25. (3) Precio 2,50, i4 ptas. 1 pesetas y 12 ptas. TS. n envase En envase de lujo, 5 pícu corriente, 2,50 FLORAL! S. A. éJ co i