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A BC JUEVES 2 7 D E FEBRERO D E 1930. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 22. Millones. LA OBRA D E L C O N D E DE GUADALHORCEEN FOMENTO E l ex ministro de Fomento conde de Guadalhorce nos remite una atenta carta con el ruego de que demos cabida en estas columnas a unas cuartillas suyas, muy interesantes, dedicadas a defender la labor que realizó en el ministerio de Fomento y ofrecer a l a opinión pública algunos datos acerca de cuestiones debatidas durante estos últimos días. Mucho sentimos que la falta de espacio nos impida publicar íntegro este i m portante trabajo. De él. damos a continuación un amplio extracto, seguros de que reproducimos fielmente las más esenciales afirmaciones del ilustre ex ministro. Comienza éste diciendo que, no obstante la campaña de censuras y acusaciones que sobre su actuación en el ministerio de F o mento viene haciendo l a Prensa diaria y financiera, tenía firme propósito de no hacer defensa alguna, esperando el momento en que, planteada por el Gobierno de ¡3 u M a jestad la crítica documentada, pudiera, de modo sereno, justificar ante el país los fundamentos de su gestión y el concepto real de su alcance social y económico; pero los acuerdos, del Consejo de ministros y la nota oficiosa del ministro de Hacienda envuelven una crítica severa y absoluta de su obra, y l a inculpación de haber influido perniciosamente en el actual problema de la moneda, lo que le obliga a suplicar se le permita lo que estima legítima defensa y algo más: rogar, por bien de l a Patria, que se impida el cambio brusco en el dinamismo progresivo emprendido. Nadie podrá dudar que al terminar l a guerra de Marruecos, libre España de aquella pesadilla y enorme carga, todos los anhelos del país clamaban por el empleo de esas actividades y medios en el desarrollo de la riqueza pública. E l conde de Guadalhorce razona los fundamentos de su programa económico y pregunta si no podría consentirse al Estado un sistema igual al empleado por los particulares y Sociedades sin la protesta de nadie. ¿Habrá quien, en buen concepto económico, niegue que el gigantesco aumento de l a riqueza mundial se debe al uso del crédito para la creación de r i queza? L a s furias doctrinales se desencadenaron contra el presupuesto extraordinario, y cuando se suprimió, por feliz aumento de los recursos propios del Estado, no mejoró el valor de l a moneda. Organizado el sistema económico, se formaron los planes de trabajo, procurando facilitar, con una ordenación metódica e integra, la intervención eficaz y equitativa de los sectores sociales interesados; no se definieron las obras. ni caprichosas n i casuísticamente, sino como fruto de estudios globales y mediante l a preparación y enlace de los elementos concertados y con miras al máximo rendimiento. P a r a que se pueda juzgar del encaje económico de los planes que se critican, el conde de Guadalhorce recuerda el importe y distribución de los distintos sectores de obras que aprobó el Gobierno del general Primo de R i v e r a (1.600 millones para carreteras, puentes, obras hidráulicas, repoblación forestal, etc. 1.000 para Confederaciones Hidrográficas y 2.600 para mejoras y obras nuevas en ferrocarriles) y la relación de los gastos con el presupuesto ordinario del Estado. A l tener en cuenta que del presupuesto ordinario sólo se invirtió la m i tad, y que ha quedado refundido cu el ordinario definitivamente las cargas que de modo efectivo tendrá que atender el Estado cada año, una vez desarrollado todo el plan, serán: Para to Para Para el primer grupo del presupuesextraordinario las Confederaciones los ferrocarriles En total Í 44 35 100 179 L A D I R E C C I Ó N D E EL IMPARC 1 AL Se ha encargado de la dirección de nuestro querido colega El Impar cial D L u i s Massó Simó, personalidad relevante, que desde hace tiempo intervino activamente en la. vida del prestigioso diario. D e l talento de su nuevo director cabe esperar grandes éxitos para El Imparcial, que muy sinceramente deseamos. Y como de esta suma figuran ya en el presupuesto ordinario los 44 millones procedentes de atenciones del extraordinario en el de Hacienda y en el de Fomento, 35 millones para las Confederaciones y 35 para ferrocarriles, puede afirmarse que el máximo de aumento de carga anual que habrá que soportar sobre lo que actualmente está ya consignado, y en el día en que esté totalmente desarrollado el plan de obras, será de 65 millones. E s innegable el carácter reproductivo de este plan de obras. E l producto global de las proyectadas aumentará seguramente en más de 5.000 millones anuales l a economía del país. Se ha guardado un perfecto equilibrio entre los gastos y el presupuesto. A u n reconociendo la influencia de los planes de obras en el valor de l a moneda, lo que es considerado por el conde de Guadalhorce como un error, sería mayor el daño grave que se inferiría al país al paralizar las obras y trabajos. Se ha dicho también que hay muchas obras indotadas, y esta observación es errónea. Respecto a la falta de disponibilidades del ahorro nacional en l a cuantía exigida, hay que tener en cuenta que sobre la deuda ya emitida y fácilmente absorbida en su día por la economía nacional, quedará por emitir, entre Confederaciones y ferrocarriles, sumas que en su totalidad no podrán pasar de 650 ó 700 millones de pesetas al año, y que el ahorro nacional se ha estimado siempre en más de 1.200 millones anuales. EL CENTRO DE. ACCIÓN N O B I L I A R I A Campaña monárquica E l presidente del Centro de Acción N o biliaria, duque de Almenara Alta, nos remite las siguientes cuartillas: Hace más de veinte años que el conde de Torres Cabrera fundó en Madrid el Centro de Acción Nobiliaria. Entre sus fines principales, y con destacado carácter de prioridad, incluía la propaganda del ideal monárquico (desde hace algo menos de un año se ha cuadruplicado el número de asociados) así es que no han sido los actua 1 les alborotos, cuyos gritos subversivos no han hallado eco en el alma nacional; n i los absurdos rumores, hijos de la fantasía e i n consciencia de las gentes deseosas de dar noticiones, lo que me ha movido a escribir unos renglores con el mencionado espíritu de difusión, esperando de l a amabilidad de Á B C las acoja en su prestigioso diario, que tan numerosas y. constantes pruebas de monarquismo está dando en este sentido, sino el deseo de intensificar esa acción monárquica frente a la inhibición y poco celo de las clases altas de la sociedad, que no pueden permanecer al margen de una actuación inminentemente social, que, sin exclusivismos, es premisa principal de una am Cuando el presupuesto no tiene déficit plia acción nobiliaria, no estática, porque alguno- -dice, al final de su interesante trasería una entelequia discordante con el s i bajo el conde de Guadalhorce- cuando toglo x x sino dinámica, propulsora de un das las cargas están metódica y perfectabloque que, como he repetido con frecuenmente atendidas, cuando así se mantiene la actividad industrial y del trabajo y se i m- cia, sea el más firme sostén de l a Monarquía, la Patria y la Religión, en la que los pide la evasión de capitales- -que a tal exprivilegiados de la fortuna puedan desarrotremo se les lleva- ¿por qué se hunde u n llar su influencia moral, haciendo que se programa, acogido con tanto anhelo y deseo cumpla el famoso adagio: P o r los frutos por el pueblo en masa? ¿Por qué se le conoceréis el árbol Esta Asociación estará arrastra al pesimismo destructor y de nueintegrada por los que comulguen en las misvo, al atraso y al público reconocimiento mas ideas con posibilidad de militar en cualde la impotencia nacional, contra toda realiquier partido monárquico, constituyendo un dad y en puro desprestigio? sistema de células de la acción nobiliaria que sigan en un momento dado el ademán colectivo en pro y defensa del pensar corriún. L a Junta directiva del Centro de Acción Nobiliaria tiene aprobada una proposición de socios adheridos en el concepto antes apuntado; la unión, que hace la fuerza y una organización adecuada patentizarán en momento oportuno, en que deba manifestarse la opinión nacional, sus arraigados sentimientos tradicionales, condensados en Constituciones ya seculares, que permitieron a España marchar en este sentido a la cabeza de los pueblos civilizados. L a suerte está echada: olvidemos renci. Has sin importancia de luchas intestinas entre partidos afines en su clave fundamental, dejando de practicar el n i quito n i pongo Rey, pero ayudo a m i señor proclamemos con entusiasmo a la faz del mundo que aquéllos pudieron aparecer en crisis, pero que l a Monarquía está tan afianzada en el país como en sus mejores épocas. L a idea no ha nacido ahora; la obra está en marcha, el statu quo no se puede mantener no se me oculta que no hay peor cuña que la de la propia madera, y que algunos de los más obligados y significados tal vez nos den a gustar el cáliz de la amargura; pero mediten que cometerían con su retraimiento y oposición un pecado de lesa majestad. nrmrrcimrinnimBIBBHntntlíTIiriHi ninlTIff m rminaní mmiimifiiErTiii rnisi n í u