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B C. M A R T E S 4 D E M A RZ O D E 19 30. E D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A P A G 3 lota y la puso a los pies de Marín, que salo ante la meta pudo, al fin, enviarla a l a red. De fallos grandiosos, esos tantos que el públiro adjudica ya, y que el marcador parece dispuesto, a consignar, hubo modelos abundantes: en el primer tiempo, el Athlétic, dominador, tuvo más de tres o cuatro ocasiones parecidas, y en l a segunda parte, el Racing perdió oportunidades inverosímiles de conseguir el empate, que, probablemente, hubiera cambiado el sesgo de los acontecimientos. Detalles. ¿No se molestará nadie si afirmamos que Vilalta nos defraudó una vez más? E n todo caso, digámoslo con todos los respetos y: puntualizando por qué el catalán no nos satisfizo. Parece quedas lamentaciones de los jueces van ahora por ese camino: se les censura demasiado y se puntualiza poco, y esto lo dice personaje tan caracterizado como Escartín. Pues prescindiendo de que hay que conceder efectivamente cierta elasticidad, cierta acomodación, porque todos los partidos no son parecidos, la mínima exigencia es la de la consecuencia con ellos mismos y con el reglamento. Este señor Vilalta detuvo el juego con tanta insistencia, por nimiedades tan fútiles, que luego, a la hora de penalizar con motivo, el público y los j u gadores apenas si le hacían caso. Bien que se eviten las violencias por todos los procedimientos, pero de ahí a intentar dar sensación de autoridad, suspendiendo el juego constantemente, media la distancia que... recorre el colegiado barcelonés. Los debutantes athléticos Ochandiaho y Cisco dieron suficiente rendimiento para confiar en ellos como colaboradores del salvamento del equipo. E l defensa es valiente y bastante seguro, mientras que el delantero abre l a brecha indispensable en busca de la meta enemiga, pasa con acierto y no es flojo rematador. Pero el domingo, cuando 1 E l Athlétic de M a d r i d venció al Racing de Santander por tres tantos a uno M a d r i d 3, 2 tarde. In extrenüs. -La última redada athlética se ha traído prendidos en las mallas a los futbolistas Ochandiano y Cisco, defensa y delantero centro, respectivamente, que debutaron el domingo contra el grupo santanderino. Son, a lo que puede juzgarse por la actuación única, adquisiciones más valiosas que las últimas, logradas en Canarias. Es explicable este desasosiego del Athlétic. Próximo el final de l a competición l i guista y abocado a un último puesto de la clasificación, que equivale al descenso automático, estos refuerzos son la tabla de salvación que todavía puede evitar el desastre. Porque desastre sería para los rojiblancos pasar a l a segunda división, por motivos fáciles de comprender. H a y pues, que esperar de la inquietud directora nuevas aportaciones en las jornadas que quedan de la L i g a Bien pudiera ser, entre unos y otros, que al comenzar el campeonato de España contase con un equipo capaz de conquistar el título. Mitad y mitad. -Falto de acoplamiento el equipo athlético, donde los cambios frecuentes perjudican el hallazgo de un conjunto eficaz, dominó, sin embargo, la situación, mientras sus nombres estuvieron dominados de grandes entusiasmos. A l fallar la línea media, coincidiendo con l a aparición de desconocidos arreaos en el Racing, los papeles se cambiaron. Y como esta i m presión correspondió casi exactamente al discurrir de los tiempos, explicado queda que en la primera parte el dominio fué de los locales, mientras que en l a segunda resultó a beneficio de los santanderinos. Todo ello, salvando ciertas escapadas y algunos avances, más raros, de los delan- teros, que fueron los escasos motivos de emoción que nos deparó el suceso. El tanteo. -Se inclinó prudentemente hacia el equipo que demostró alguna superioridad, acusada sobre todo por la decisión y el oportunismo al rematar. Singularmente, los dos primeros tantos fueren muy bonitos. A los diez minutos, Marín remató con la cabeza, lo mismo que un pistoletazo, el pase- centro que Lecube l e dejó preparado al efecto, y, a los veinticinco minutos, Costa envió un comer muy cerrado, qus Cisco concluyó en goal, también utilizando la tes- ta, aunque esta vez anduvieran remisos defensa y portería. Incapaces de sacudirse el yugo ofensivo, los montañeses tan sólo cuando faltaban pocos minutos para concluir el tiempo se lanzaron a escapadas muy vivas por el ala derecha. E n una de ellas, a los cuarenta y tres minutos, Loredo avanzó, pegado a L a rrinaga, y después de varías esquivadas perfectas, cedió a éste l a pelota, para disparar un tiro muy cruzado, que fué el único tanto montañés. E n l a segunda, parte el Racing situó a Osear de medio centro, con lo que el ataque perdió pesadez y la línea media ganó consistencia. Los montañeses jugaron constantemente en terreno contrario, no acertando en sus disparos contra la meta n i aún en las ocasiones más fáciles. De vez en tarde, los athléticos lograron escapar del cerco, y en uno de sus empujones, a los veinticinco m i nutos, consiguieron el tercer tanto. P a r a lograrlo estuvieron muchos segundos forcejeando Santos y Costa, primero, y Marín remató con un empalme magnífico, que devolvió, conmoviéndose el poste. Recogió otra vez Costa, disparó cruzado contra el marco y quiso intervenir el guardameta, pero antes de que él llegara, su defensa despejó tan flojamente, que otra vez Costa alcanzó la pe- s ¿COMO A Y E R? ¿COMO H O Y? ¿Ts vuelves a Sejaij ¡el pelo? -S i chica. Y a estoy cansada de peluqueros y, rapaduras. ¿Y llegarás a l moño? -T a n t o como eso, no. Por ahora me conformo con estos bucles de colegiala, que consigo llevar siempre rizados, gracias a l a loción O N D U L I A (i) -P e r o esos bucles seguirán creciendo, y presumo que no los dejarás caer sobre las espaldas a guisa de banderas luminosas, como decía no sé qué poeta francés... ¡P o r Dios, M a r y! -Entonces, ¿qué límites has marcado? -N o lo sé. N o depende de mí. ¿Q u e no depende de t i -N o De mí dependen la L D; Bréelo, jS. 5.0, os creaciones ft i carne te españolas L éxito sin precedente alcanzado con el JABÓN ACACIAS MADRILEÑAS se debe tardo a su presentación sugestiva y original como al punto de aroma que posee. Este mismo aroma -que es la reproducción más exacta de la flor- -es el que sirve de tipo a la COLONIA del mismo nombre. Con ella se adquiere un agua de tocador de extraordinaria finura y que retine todas las propiedades de suprema calidad de las más altas creaciones modernas. Precio de la colonia: Precio del jabón: Pastilla, 0,35 y 0,75. belleza de mis mejillas acarminadas con L A P I C E S ÁTi JUGO D E R O S A S (i) la seducción de mis ojos, cu, yas pestañas arqueo y doy ¡grosor con P A S T I M E L al HUMO D E S A N D A L O (2) pero m i mata de pelo, eso depende de él. ¿D e Martín? -D e Martín. -N o comprendo. ¿E s un v o t o ¡Una promesa, cuando aquella tontería del Ritz? -N a d a de eso. ¿Es que tienes temor a. volvértelo a dejar a lo manólo, por si te canta aquello de S i alguna vez te quise... ¡Qué cosas tienes t T e lo diré en voz baja, y a t i que eres m i mejor amiga. Es que desde el otoño último le ha dado a m i cuello por. llenarse de granos, que me ponen furiosa, y hasta que desaparezcan del todo... ¿Pues no afirmabas que dependía de Martín? -S í D e Martín Sancho, mi médico. ¡iQué cosas se te Ocurren! 1 1,40, 2,50, 4,50 10,50. Creaciones de P E I adrig FLORALIA lé jl- co- 3.20 y 1,40, r (1) Pxgfiío: -0,7 5, 1 pta C 2 Gjaa pon sí iso