Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
manas la naturaleza y el medio de propagación que poseen sus semejantes electromagnéticas. E n general, las ondas se distinguen por su longitud y por su frecuencia; esta última es el n ú m e r o de vibraciones que da y que comunial, en un segundo, ei cuerpo vibrante. L a antena emisora se pone en vibración por medio de una corriente; l a vibración se comunica al éter libre del espacio, y cada punto vibrante da origen a una íníinidad de ondas que se propagan en líneas divergentes y en todas las direcciones de los radios de la esfera. U n a línea ondulada está compuesta de elevaciones y depresiones alternadas, con relación a un plano medio. I a elevación (cresta) es l a parte positiva de l a onda; la depresión es la parte negativa. L a distancia enire los puntos medios de dos crestas o de dos depresiones consecutivas es lo que se llama longitud de onda Cerrad una de vuestras manos, l a izquierda, por ejemplo; y asi, convertida en puño, volved hacia arriba el dorso. E n esta posición, doblad la m u ñ e c a a l a parte dorsal que se halla a vuestra vista se da el nombré de metacarpo, el cual tiene su límite anterior en la raíz de los dedos, y veréis dicho límite como una línea ondulada desde el meñique al anular. P o d é i s imaginar que esta línea ondulada es una onda cualquiera, con sus elevaciones (íliuesos de los falanges) y depresiones. Pues b i e n l a distancia que media entre los puntos medios de cada dos huesos (dos centímetros, verbigracia) o entre cada dos depresiones interdigitales, es la longitud de onda de vuestro límite metacarpiano. Pero este límite es una línea inmóvil. S i queréis darle movimiento, para mayor semejanza con una radiación térmica, l u m i nosa o electromagnética, tomad una cuerda, sujetadla por un extremo a un punto fijo, y por el otro extremo sacudidla con un movimiento brusco de vuestra mano, de a r r i ba a abajo; la cuerda o n d u l a r á hasta el punto fijo. S i en lugar de una sacudida se dan dos, tres o alguna m á s en un segundo de tiempo, habréis obtenido l a frecuencia de las sacudidas, y éstas no son otra cosa que las vibraciones origen de las ondas. Puede ocurrir que en un medio propagador estén en actividad, simultáneamente, dos o varios centros vibrantes. E n tal caso la propagación no se perturba, pero en la intensidad de las ondas se advierte una mudanza: l a interferencia. Pueden coincidir las crestas de dos centros distintos de propagación, y en e s t a s c i r c u n s t a n c i a s el resultado será la suma algebraica de las ondas. Esto quiere decir eme, si se corresponden dos elevaciones o depresiones, l a elevación o la depresión será doble; h a b r á ondas armónicas u h o m o g é neas. S i coincide una elevación en el punto mismo en que se produce una depresión de otro centro, el resultado no d a r á curva a l guna positiva ni negativa, sino el equilibrio en el plano medio. Conviene que t e n g á i s presente la significación de l o n g i t u d de onda, de frecuencia y del fenómeno de interferencia p a r a l a m á s fácil y c ó m o d a c o m p r e n s i ó n de lo que sigue. PELAYO VIZUETE LA MANO DERECH. A EL D E M A J E R C S K Y CON SUS RADIACIONES CARACTERÍSTICAS. OBSÉRVESE CENTRO D E RADIACIÓN E N L A RAÍZ D E L PULGAR NARANJA, PECES Y FLORES ESTERILIZADAS POR IMPOSICIÓN (DE I SYCHICA D E MANOS