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gada permite componer con figuras y elementos constructivos mucho mejores y presentar a las personalidades que se reproducen con caretas de exacto parecido. L a s fallas no son y a armatostes toscos, con monigotes de trapo y a s e r r í n vestidos con ropa vieja, sino arquitecturas de madera y de cartón, con efectos de escenografía, y los personajes v i v e n sobre el tablado con el atuendo propio. P o r lo común, l a exhibición de las fallas, que a n t a ñ o era de unas horas, dura hoy dos o tres días. D e toda ¡a provincia, de las in m e d í a l a s y de otros puntos m á s distantes fluyen a Valencia millares de viajeros. E i espectáculo se desparrama por toda i a ciudad, hasta los arrabales, y l a visita requiere v a r í a s horas. B n cartelones, en papeles sueltos y en el librito explicativo, o expiicatorio (el L lvrei con la explicasió de la falla lá mns i popu. ar- -algunas veces escritores profes. únales y de los m á s estimados en la literatura valenciana- -aclara el pensamiento, da mi erpretación del asunto y agrega notas ¿estivas o mordaces relacionadas con el tema. Cuantío el reloj deS Migúetele, ¡a torre catedralicia, lanza las campanadas de medianoche, lo- racimos de cohetes que ascienden, entreluces de colores y detonaciones formidables, desde todos los barrios, como u n súbito hervor, anuncian la quema. Y van c a yendo entre llamas figurones y bastidores, sin m á s salvedad que alguna careta primorosa, que una i; nena mano pone a salvo de! simest- o. U n intenso resplandor rojizo b a ñ a ¡oda a ciudad, como si pereciese en u n i n cendio gigantesco, mientras las columnas de humo bermejo y los ramilletes de chispas doradas ponen sus penachos sobre el caserio. E s algo fantástico y desde lejos, aterrador. No pasa nada; no hay un fuego; no arden sino exclusivamente las fallas, con un r á p i d o y voraz avance, que deja a t r á s el ritmo acelerado de los pasodobles; porque olvidábamos el decir- -aunque se a d i v i n a r á- -q u e cada falla tiene su banda, o sus bandas, de m ú sica. E n Valencia se p o d r í a n contratar trescientas, casi todas numerosas, y algunas estupendas, sin salir de ia provincia. Allí saben solfa l a mitad de los obreros y de los labradores. Allí q u e d ó asomb. ado Pao i, el tenor d r a m á t i c o cuando le despertó en su cuarto de la fonda la voz de tm albaSil que, sobre el andamio, trabajaba en l a fachada, tarareando temas del Parsifal. ESCULTORES MODELANDO E N BARRO LAS FIGURAS QUE H A N D E SER COLOCADAS LUEGO EN LAS F A L D A S L a algazara se prolonga hasta l a una o las dos, con satisfacción de las buño erías, porque, como en M a d r i d por Todos los Santos, en Valencia la buftolá es muy propia de la fiesta de San J o s é Y de una a dos. las tracas avisan a la escasa gente que se ha quedado en casa de c ó m o el festejo ha concluido. ¡A h y que es un aviso que a c u s a r á n las personas m á s sordas! N o puede negarse que es un remate tan típico como sonoro. Cual tantas otras cosas, i a traca hay que conocerla para gus arla. Tiene sus detractores, pero son m á s sus partidarios. N o ¡a rechacemos si está bien sujeta y aderezada con buenas cmterelkts- -que son. pucheretes o receptáculos muy atacados: y se corona con un magnífico estampido final. L o s nervios se estremecen, el cerebro se aviva y el olor a pólvora quemada es un aroma tónico y varonil. D e niasiadas cosas febles, invertidas y degeneradas, hay por a h í L a traca es incompatible con la cocaína, l a morfina, los panta ones excesivamente en allados y los pasitos y ademanes equívocos. E s cosa -brusca, algo b á r bara, si se quiere: pero suena a pueb o fuerte y a voces hombrunas. Sobre todo, entre el jass- band y l a traca, la elección no es d u dosa. U n a falla con jass y con bailes dislocados, s e r í a un adefesio sospechoso. U n a falla con traca es una humorada artística y una interjección de hombres muy machos. Nos sumamos al buen humor y a l estruendo. H e dicho. F A L L A ALUSIVA A L FUNCIONAMIENTO D E L TRIBUNAL D E LAS AGUAS, QUE SE REUXTVALENTINO E N LA PUERTA D E LOS APOSTÓLES D E LA CATEDRAL, IGUAL QUE H A C E SIGLOS (P o t o s BarlMM- á Masip.