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ABC. MARTES n D E MARZO D E 1930. E D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A P A O ix ciedad? ¿Prefiere usted la del momento actual o la de avani- guerre? Estas preguntas, a las que han contestado importantes personalidades del gran mundo parisién, gustaría yo de dirigirlas- -si tal estuviera en nuestras costumbres- -a los que en la época ya lejana en que hacía mi debut en los salones, eran en la sociedad madrileña los arbiier eleqantiorum. ¿Quién mejor, por ejemplo, que el actual duque de San Pedro, que, cuando era sólo el conde de Benalúa. compartía con el duque de Tamames y algún otro el cetro de la elegancia? Recordando los almuerzos literarios en el viejo palacio de la calle del Duque de A l b a y las cultas aficiones de los que allí se reunían, podría comparar aquella juventud con la de ahora; aquellas aficiones con las actuales, y acaso coincidiera en sus apreciaciones con las del conde Marcel de Germiny, tipo del perfecto gentilhombre francés, sin quien en otros tiempos no había soirée elegante ni comedia mundana que pudiera resultar completa. H e aquí, su respuesta: -L o s hombres de mi edad- -dice- -tienen la costumbre de denigrar su época. Y o no quiero imitarlos. Y sin embargo, añade, bien que sin la menor idea de censura: L a evolución de las costumbres ha consumado la abolición de la urbanidad, de la cortesía. ¡Todos camaradas! Y a no hay salones. Las señoras jóvenes de l a aristocracia ensayan el género, pero carecen de la maniere Esta respuesta trae a mi memoria aquella frase de Osear Wilde en una de sus m á s célebres comedias Madame X pretendió tener un salón y sólo consiguió abrir un restaurante E l conde de Germiny dice que las gentes actuales no sienten el gusto de la vida de sociedad. Los deportes han reemplazado a todo. Y después el trabajo, al cual se entregan noblemente todas las clases sociales. E l Teatro- -dice- -representa la familia francesa, la amoralidad francesa de la manera más lamentable y falsa. Nadie reacciona. E l hombre es más destructor aún que el tiempo. Con esta frase pesimista termina su respuesta el viejo aristócrata. M á s optimista se muestra en su contestación la sobrina, nieta del poeta Lamartín -la condesa de Brimont- quien, rindiendo al pasado el debido homenaje, no se queja de la gran evolución que han sufrido las costumbres sociales después de la guerra. Aplaude las nuevas modas, entre ellas la emancipación de la juventud femenina. Que la joven de ahora, m á s avisada, mejor armada para la lucha, permita a la mujer dar m á s pronto su medida, ¿por qué ver en esto una amenaza para la familia? Para las que son o parecen ser las dichosas de la vida, ¿n o se manifiesta en ellas un deseo, muy claro, de vivir menosen muñecas- -como sus abuelas- -una cierta virtud social? Hay, en efecto, menos salones, en el sentido puramente mundano de la palabra; pero no menos vida exterior, pues a cada instante se celebran manifestaciones artísticas, conciertos, reuniones literarias, sociológicas, políticas... E l público es m á s heterogéneo que en una reunión privada, pero la condesa de Brimont encuentra que son una buena cosa estos mélanges sociales. S i yo me atreviera, solicitaría sobre estos extremos la autorizada opinión de la ilustre condesa de Casa- Valencia, casi única mantenedora en la actualidad del salón madrileñ o a la antigua usanza, recibiendo con su amabilidad de gran dama a una concurrencia en que. no se da solamente la ranciedad de la estirpe, sino otros altos méritos accesibles a todas las clases sociales. Cierro por hoy los comentarios a la encuesta, con tanta oportunidad inaugurada por el distinguido periodista Bienaymé de la Motte, CRITICA Y NOTICIAS D E LIBROS England por el profesor Dibelius. Cuando ya esté tranquilo Otros libros. England E l deporte es, quizá, elemento tan decisivo como la disciplina escolar en la formación del carácter. N o los juegos del programa de los colegios, que practican con la misma o mayor diligencia de cualquiera asignatura del curso, sino los deportes de los chicos de la clase pobre ejercen una influencia mayor en la educación del niño que en países donde los deportes constituyen casi una exclusividad de las clases pudientes. L a figura del Captain del partido, con razón dicese en el libro del profesor alemán, en cualquier juego, desde los años de la adolescencia, inculca la primera noción de la disciplina. E n el modo de ejercer la libertad individual, el inglés es contradictorio. E s individualista, pero dentro de su peculiar espíritu de asociación. Sacrifica el egoísmo para el bien colectivo. E n la vida privada es una cosa: es individualista marcadamente. N o rehuye de cooperar para fines colectivos. E l Commomvealth no es sino el resultado de ese sentido de supremacía tan característico del subdito inglés. N o es ambición de poder, sino sentido de superioridad social del inglés, y esta diferencia es lo que contribuye el problema de Inglaterra. E l sentido de superioridad, esa mezcla de timidez y de ingenuidad, le priva de la fácil comprensión de otros pueblos. E l l o explica la inclinación del inglés al apartamiento. A destacarse de los demás, a formar categoría aparte entre gentes de distintas nacionalidades. Su sense of humour, su adaptabilidad le ofrece recursos para, imponerse a circunstancias excepcionales, al ambiente distinto al suyo, pero no a asimilarse a él. Conserva, impasible, inalteradas sus características, lleva consigo doquier su innato individualismo con su sentido de cooperación y de... supremacía. Contrastando y analizando nacionalidades, se destacan rasgos curiosos, que escapan a la observación Hgera. Este país modelo, por sus instituciones, por la educación y disciplina social de sus habitantes, a los ojos del extranjero perspicaz, como el profesor Dibelius, aparece como es en realidad: un gran país, con las limitaciones de su gran raza! -Tomás Baldasano. Londres, febrero, 1930. MONT CRISTO Es asombroso, en esté país más que en ningún otro, cómo aumenta la venta del libro. Las grandes Empresas editoriales de Londres y Nueva Y o r k inundan casi los mercados literarios de lengua inglesa. Las biografías de los grandes políticos, artistas y financieros constituyen, en general, los mayores éxitos editoriales. Los libros de viajes, que tanta aceptación tienen en estos países, van substituyéndose por otros de la gran guerra cuando su autor es algún militar, diplomático o economista que intervino directamente, desde su puesto de grave responsabilidad, en la universal contienda. Las ediciones de esta clase se suceden con rápida venta, aunque el precio resulte en muchos casos prohibitivo. Pero cuando se lanza al mercado la obra literaria de algún conocido escritor extranjero, que desde su punto de vista traza los rasgos psicológicos de otra nación, ese libro está llamado a tener grandes éxitos, dejando pingües beneficios a la Empresa editorial sobre todo. Este es el caso con el que acaba de darse a la publicidad en su versión inglesa, del que es autor un distinguido profesor de nacionalidad alemana, que lleva por título England. Su objeto: describir la Inglaterra de hoy a sus compatriotas, señalar las transformaciones que ha experimentado el pueblo inglés con la guerra. Aparte el estudio que hace de las instituciones inglesas, de los ideales de, este pueblo, que demuestran en su autor un conocimiento exacto de la historia política de este país y del inglés actual, su análisis psicológico del carácter inglés presta un interés especial a su libro. Estudiando las costumbres, descubre peculiaridades en las relaciones sociales inglesas. Es curioso que por mucho que se conozca un país y se viva entre sus nacionales en una relación continua, hay siempre contradicciones, algo i n explicable, y cuando al propio país se le mira con otros ojos, con la mirada de los demás, aparecen aspectos desconocidos, que interesan. Con la atracción de opiniones de fuera gana el país que es objeto de estudio del extranjero, ya que nos muestranlo que somos, como ellos nos ven, aún cuando las falsas apreciaciones a veces acentúen los defectos de un país. Aunque no siempre, pese al filósofo conde Keyserling cuando juzga a España, el escritor que profundiza en el conocimiento de un país extraño suele enseñar. L o r d Bryce, por ejemplo, dio motivo para que los norteamericanos aprendiesen mucho de sus estudios, sobre la gran confederación estrellada. Hasta los sistemas de gobierno de este país hiciéronse más accesibles al pueblo por obra de un extranjero. E l profesor Dibelius, autor del libro que se comenta, explica en interesantes páginas las contradicciones del carácter inglés y de las instituciones que llevan aún el selio de la originalidad de este pueblo, tan apegado a la tradición. Pero esa contradicción que encuentra en el ingiés, quien juzga por la impresión que recibe, sin detenerse a analizar su especial carácter, es sólo aparente. E l inglés medio se hace sólo en los cole. gios. L a educación de; los grandes schools y de las Universidades crea los tipos del inglés dentro del carácter nacional: mezcla de amabilidad ante las cosas insignificantes y reserva frente a lo serio, dentro de una timidez peculiar, de una energía y amor a su Patria, Otros libros d Ors. -Los lectores de A B C conocen, por nuestras páginas, una muestra del valor precioso que atesora este libro de Eugenio d Ors. L a rica síntesis de cada uno de los trabajos que lo componen es como un destello continuo y vario, policromado por los matices de la erudición; erudición copiosa, amplia y asimilada, como es la del ilustre escritor, porque en sus Glosas hay siempre la huella de una reflexión, de un pensamiento propio. D O r s se remonta, en muchos de los breves capítulos, a la categoría de pensador. L a visión, el recuerdo, el pretexto de- comentario sobre un libro, l a preceptiva del Arte y la interpretación del Arte, los estados sugestivos, la evocación... todo, hasta la frivola sensación de un instante, es materia fecundada por la cultura y raíz para la floración de agudos o trascendentes considerandos. L a solidez, la densidad de E u genio d Ors es constante, robusta y sanguínea; no flaquea con arbitrios artificioso! 7. responde siempre en la forma a una g e c C U A N D O Y A ESTE TRANQUILO, por Eugenio
 // Cambio Nodo4-Sevilla