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MOTORES DIESEL PROPAGANDA BICICLETAS R 0 LLS 10 aumento cambio. ARDID. GENOVA, 4 MADRID Exportación provincias. CERCEDILLA Médico (MADRID) tarrinaga. d i r e c t o r A de ECONÓMICOS MOTO- BOMBAS Almirante. 15. Madrid. Pensión tiomjiafiía kmnMM m del Monopolie de Petróleos S. I. CONCURSO PARA LA ADQUISICIÓN DE I ATAS CONSTRUIDAS D E 1 S LITROS PARA E L E N VA SADO D E PETRÓLEO Se pone en conocimiento de todos los fabricantes nacionales de esta clase de envases que se abre un concurso para la adquisición de S 0.0 00 latas construidas de- 18 litros en blanco, para el envasado de petróleo con destino a la Factoría da Málaga. E l pliego de condiciones estará a disposición de los concursantes en la central de la Compañía, calle dé Torija, número 9, departamento Explotación, Sección Material Móvil, durante el plazo de admisión de proposiciones, que empezará a contarse el día de la publicación de este anuncio y terminará el 25 del corriente mes. Hasta esta fecha inclusive se admitirán las proposiciones durante las horas de oficina que la Compañía tiene establecidas. Madrid, 12 de. marzo de 1930. -El director general, O. Resines. completa, incluida asistencia de 30 a 50 pesetas. médica, Lea usted O f i c i n a s en M a d r i d A l f o n s o T e l é f o n o 16704. X I I 44. sanco de- Petróleos, A. que es por la diversidad de fotografías, CONCURSO PARA L A ADQUISICIÓN D E 128.000 CAJAS D E MADERA DESARMADAS PARA E L ENVASADO D E PETRÓLEO Se pone en conocimiento de todos los fabricantes nacionales de esta clase de envases que se abre un concurso per esta Compañía para la adquisición de 128.000 cajas de madera desarmadas de capacidad suficiente para ¿ontener dos latas de 18 litros, con destino a diversas factorías. E l pliego de condiciones estará a disposición de los concursantes en la central de la Compañía, calle de Torija, número S, departamento de Explotación, Sección Material Móvil, durante el plazo de admisión de proposiciones, que empezará a contarse el día de la publicación de este anuncio y terminará el día 2 5 del corriente mes. Hasta esta fecha inclusive se admitirán las proposiciones durante las horas de oficina que la Compañía tiene establecidas. Madrid, 12 de marzo de 1930. -El director general, C Resines. PORTFOLIO sus UN LIBRO p la abundancia de su texto, por la belleza de sus planas artísticas; y UN MUSEO REGALO Si el acéfte e Uva tiene prests sssas l interesa trabajar los orujos en el molino en un AutoExtractor Patentado P. de Gracia, y el exceso de aceite obtenido convierte la pérdida en beneficio. José P. do Gracia. Pi j Margal! 9. MADRID. UN por Ja baratura de su precio. 89 r FERNÁNDEZ Y GONZÁLEZ r EL PASTELERO DE MADRIGAL 391 ¡O h sí! -dijo la Galana, mirando con atonía al alcalde, y tan pálida que su hermoso semblante, a pesar de ser morena, parecía de mármol estatuar i o- ¡S í! E s mi madre! ¡Y M a r i Galana dijo estas palabras en un acen ¡bo tan bajo, que casi no se percibía. ¡S í! ¡T u madre es esa! -dijo con acento opafeo el alcalde. ¿Y por qué tenéis en vuestro poder este retrato, señor? -dijo con una expresión, con un acento y con una mirada suprema la Galana. -Porque... porque... yo... fui el primero y el únifco amante de tu madre. L a Galana se puso más pálida a ú n se desencaj ó su semblante; se extravió su mirada; se, abrió su boca en una contracción de dolor, dejando comprender un grito mudo que había expirado sin voz; extendió los brazos trémulos hacia el alcalde, y c a y ó de espaldas sin sentido. ¡A h í- -e x c l a m ó don Rodrigo, lanzándose a ella para levantarla, besándola en la boca y llorando por la primera vez de su vida. ¡Q u é castigo tan horrible, s e ñ o r! ¡Por el olvido de un momento, por un momento de locura! Y levantó a la Galana, la llevó a su lecho y! á puso sobre él. E n aquel momento llamaron a la puerta de la cámara. E l alcalde corrió las cortinas del lecho, dejando oculta dentro de él a su hija. Entonces el alcalde demostró hasta qué terrible punto tenía. dominio de sí mismo: porque con un soló esfuerzo desapareció el- padre desventurado, y quedó sólo, el frío, el severo, el terrible don Rodrigo de Santillana. Y fue a la puerta y la abrió, apareciendo tras ella el aJlgúacil Tribaldos. ¿Qué es esto, qué ocurre? -dijo Santillana. ¡Señor- -respondió Tribaldos- el alguacil que sé ha quedado de guardia en el mesón ha preso a un hombre que iba preguntando por Gabriel de E s pinosa, y al registrarle le ha encontrado esta carta. -Dadme- -dijo el alcalde- ¿dónde está el homt re que ha sido preso? -Abajo, en el zaguán. -Bien; decid a mi ama de llaves qqe venga ribaldos salió, 1 E l alcalde, antes que a ver en qué estado se encontraba María, se fué a su mesa a ver lo que contenía la carta. Mientras la leía su semblante se nublaba y sus ojos resplandecían de indignación, y bajo ella se transparentaba algo de espanto. L a carta era larga, y, sin embargo, el alcalde la ieyó por dos veces en muy poco tiempo. Luego tomó, con las manos agitadas por un temblor nervioso, un papel, y escribió rasgueando con una fuerza tal que casi el papel se r o m p í a S e ñ o r Adjunta remito a Vuestra Majestad una carta del padre vicario de las monjas del convento de Nuestra Señora de Gracia la. Real, de la villa de M a drigal, fray Miguel de los Santos; por respeto a ¡a alta persona que en esta carta se nombra no he creído que debía proceder contra ella, sin dar cuenta a Vuestra Majestad para que resuelva lo que crea conveniente en su alta sabiduría. Nadie más que yo ha visto esta carta, y ni aun siquiera me he atrevido a presentarla al presidente, de la Cnancillería, porque he creído que esto era lo que convenía a mi lealtad hacia Vuestra Majestad y al profundo respeto que se debe a su rea! familia. Guarde Dios muchos años la vida de Vuestra Majestad para bien de sus reinos. -De esta casa de Vuestra Majestad en Valladolid, a veintiocho de septiembre de mil quinientos noventa y cuatro. -Señor, humilde y lealísimo criado de Vuestra Majestad. -El alcalde de casa y corte de la Cnancillería de Valladolid, don Rodrigo de. Santillana. D o n Rodrigo puso bajo un sobre estas dos cartas, le cerró y escribió en el sobre: A l Rey nuestro señor. Reservado. Del alcalde don Rodrigo de Santillana. Luego puso otro sobre, y sobre él lo siguiente: S ó l o el Rey nuestro señor puede leer lo que dentro de este sobre se contiene. E l alcalde, don Rodrigo de Santillana. Puso aún otro sobre, y en él lo siguiente: A su señoría el cardenal Granvela, secretario de. Estado del Rey nuestro señor. Del alcalde don Rodrigo de Santillana. E n propia mano. Cuando el alcalde levantó los ojos de sobre la carta para llamar, vio delante de sí, silenciosa, i n móvil y con gran paciencia, a su ama pe llaves,
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