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A B C. SÁBADO 19 D E A B R I L D E 1930. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 11 viniendo de madrugada de lejano pueblo e ignorante de la presencia de tales armatostes, al trasponer la mota que separa la finca del camino, hallóse de improviso ante aquel pequeño ejército, que a la luz crepuscular antojósele de fantasmas o aparecidos. Con estas operaciones se inicia la constitución de estirpes genealógicas, de familias, o líneas puras, como dicen los genetistas, derivadas de un tronco, la remolacha excepcional, y de cuyas verdaderas condiciones- -que no siempre, mejor dicho, sólo en un número mínimo de casos, se corresponde con las del origen o tronco de la famil i a- -h a de juzgarse al año siguiente, por la prueba de la descendencia, en extensos campos de estudio, donde. se siembran por separado, y en líneas contiguas, las semillas producidas por cada planta, con el fin de compararlas entre sí y con semillas testigos, que, año tras año, se repiten como término de comparación también del progreso en el tiempo; comparación que, en el campo, se refiere a las condiciones de vegetación, y en el invierno se completa con el análisis y pesado de todas las remolachas de cada familia en. el laboratorio; datos que van pasando a esos registros, a esos cuadros de correlación que usted ha visto, y, sometidos al cálculo biométrico, acaban por mostrar el valor industrial y cultural de l a familia, reducido a una serie de cifras, de coeficientes biométricos que posteriormente y en el mismo orden que se hallaban en el campo, se sitúan en estos estados resúmenes, representando en su orden y posición a aquellas líneas de remolachas que en el campo eran las familias y aquí expresan su ejecutoria gráfica. De las familias consideradas dignas de Ser tomadas en cuenta que supone un pequeño porcentaje, se conservan un número reducido de remolachas, que en la siguiente primavera producen en grupo la semilla, encerradas en cubiertas aisladoras de mayor amplitud, cuya semilla, ya de segunda generación, se somete al año siguiente a análoga prueba de comparación y análisis que en la primera generación. L a semilla de las elegidas permite ya, por su mayor cantidad, ensayos y comprobaciones más amplios, en campos de estudio de diversas zonas remolacheras para contrastar su valor en diferentes medios y situaciones. Este riguroso procedimiento de depuración y elección, mucho más complicado y difícil en la remolacha que en la mayor parte de las plantas del gran cultivo, por su condición alegama, como dicen los genetistas, por ser de constitución genética compleja, debida a su modo peculiar y normal de fecundación cruzada, es continuo para elevar la mejora. S i en un principio se extrajeron las familias de los stocks o masas no depuradas, ya desde que se consiguieron estirpes seleccionadas, de ellas mismas proceden esos progenitores de excepcional valor; y aun para acrecer sus condiciones, para, combinar características, se faibridan o cruzan remolachas de familias elegidas, y en su descendencia se siguen análogos métodos de selección. Este es, a grandes rasgos, el método de trabaj o que se sigue para la labor de mejora. U n a vez que una familia ha sido comprobada como de alto valor, y esto no ocurre antes de transcurrir cinco o seis generaciones y de repetidos ensayos y comprobaciones, 110 se multiplica y entra en la categoría su semilla de semilla madre, apta para producir, por el intermedio de otra generación que no se selecciona, l a denominada de plantones, la semilla que llamamos industrial, la que los labradores siembran para producir la remolacha que entregan a las fábricas; pero he de advertirle que no termina la labor de selección, aunque sí la de, mejora, de una determinada estirpe o tipo, na vez multiplicado, sino que ésa semilla selecta todos los años se somete a una selección en masa, selección de conservación del tipo, lo que supone la selección por peso y riqueza de más de 250.000 raíces en la campaña de invierno, de las que sólo se eligen aproximadamente el 10 por 100. -A s í se explica usted esa balumba de operaciones de laboratorio, estos numerosos registros, cifras y datos que expongo a su vista; esa sección de calculadores, la organización y el orden más riguroso, la especialización y división del trabajo, absolutamente precisos para someter a ensayo unas 3,500 raíces al día, una por una, sin contar las operaciones que en el campo se realizan, que no ceden en importancia a las efectuadas en el laboratorio. Para todos hay labor, y de todos he de hacer los mayores elogios; el ingeniero Sr. V i l l a r me secunda eficazmente en la labor directiva; cada encargado de sección rivaliza en celo para l a mayor perfección del trabajo; lo que saben es necesario en materia tan delicada; ese grupo de muchachas ha podido ver lo bien que desempeñan las operaciones de laboratorio; cierto es que la mujer se presta admirablemente a esa clase de labor; todos, en fin, demuestran que podemos contar con obreros capaces. -L a producción de la semilla industrial es labor puramente agrícola, que la entidad productora realiza parte en fincas propias; pero la mayor actualmente la contrata con agricultores, a quienes cede la semilla madre. L o s cultivadores siembran esa semilla para producir las remolachas llamadas plantan, y al año siguiente las plantan y producen el fruto, l a mencionada semilla i n dustrial. E s una generación intermedia el plantón entre la semilla madre y l a industrial, que tiene por fin multiplicar aquélla, que no sería posible económicamente utilizarla directamente en la producción de la remolacha de industria por su costo elevado, y que por otra parte no influye en la calidad de ésta, aunque esa generación no haya sido seleccionada cuando procede de tipos o familias bien fijados en sus características mediante el proceso de selección que someramente le he descrito. molacha industrial, por su alejamiento de los centros de transporte, y así ha podido repartirse entre unos y otros los beneficios de la industria del azúcar, que usted conoce bien la honda transformación, los beneficios directos o indirectos que ha traído ai nuestra agricultura. -H o y utiliza esta producción la entidad productora, la Sociedad General Azucarera, eme tiene con ella cubiertas sus necesidades; pero se puede abastecer ron los elementos de que se dispone todo el coasumo del c u l tivo remolachero de España; es sencillamente cuestión de ampliar el cultivo de l a semilla industrial. Tengo pedidos de cultivo hasta para el triple de la producción última, para más del consumo español; basta que le diga que si en la fecha en que estamos se me indicase que precisaban dos mil toneladas de semilla el próximo año de 1931, el otoño de 1931 las tendría a su disposición la industria azucarera, y todo el dinero que esto supone quedaría en E s paña... Pero, en último caso, esto no es asunto mío, y aunque me lamente como español de que estas pesetas sigan saliendo y desequilibren, aunque no sea más que en el equivalente de un miligramo, esa balanza que dicen anda tan desequilibrada, como técnico, el más insignificante, creo haber cumplido con mi deber y esto me basta. c -S i insiste usted le diré que el coste de la semilla, que ha sido la última campaña algo superior al precio comercial de la extranjera importada, está integrado en un 84 por 100 por lo que se paga a los agricultores que efectúan su cultivo; el año próximo será, céntimo más, céntimo menos, igual al de aquélla, pues ha de saber que el precio pagado a los agricultores estos primeros años ha sido algo superior al que pueda considerarse como normal, dado que era preciso estimular el cultivo y éste, hasta que lo dominasen; no ofrecía los rendimientos debidos; ya la última cosecha ha sido espléndi. da po r algo le decía antes eme ya lo hacían muy bien- -y permitirá el progreso habido un pequeño descenso. H e de añadirle que no es materia protegida por, el Arancel, pues no podrá llamarse protección, a un pequeño derecho fiscal. N o está- -L a producción de semilla este último año ha sido, efectivamente, de unas 600 to- de más le diga también que nuestra vecina Franeia, que antes de la guerra importaba neladas. U n nuevo cultivo, cuyos beneficios 4.5.00 toneladas para su consumo, hoy sólo van a parar, como es justo y lógico, al bolcompra a l extranjero uñas 1.50o de 1.300 sillo de los agricultores españoles, en su que producía en aquel período de anteguemayor parte de los alaveses, que tan pronrra, ha pasado a producir 4.000. L a gueto y bien se han impuesto en él, y que cada día lo mejoran; un elogio más que r r a fué lección dura, que les hizo comprender lo peligroso de l a dependencia, 16 poder añadir a tantos que se merecen estos inútil de ese tributo, que podía transforsufridos y modestos labradores, honra y marse a l desaparecer en beneficio de l a nervio de ésta, tan grande en su pequenez, tierra alavesa. Son cultivadores de las zo- agricultura nacional, ante la posibilidad dé llegar a poseer tan buena semilla como l a nas a que no alcanza el cultivo de la reimportada. En. pocos años ha dado el paso que significan las cifras que le he citado; desde luego ¡que ya poseían base para l a empresa con su relativamente pequeña producción; pero tenga usted en cuenta que prodigó su Gobierno toda clase de estímulos; que pusieron a contribución su ciencia y su prestigio hombres de l a talla agronómica de Scribaux de Vilmorin, de SailConvocadas 40 plazas de mecanógrafos. l a r d que cooperaron y alentaron la emEdad, ser mayor de dieciséis años. Exámepresa el Sindicato de Fabricantes de A z ú nes, 1. de julio. Instancias, del 20 de mayo car, la Academia de Agricultura de F r a n al 20 de junio. Se admiten señoritas. Para cia; q u e s e protegió ese esfuerzo nacional la presentación de instancias, programa y patriótico con un derecho arancelario que oficial, que regalamos. Contestaciones y llega, si no pasa, del 50 por 100 del valor preparación, diríjanse al comercial de l a semilla. Alguna enseñanza proporcionan esos datos; sin embargo, nosPreciados, 23; Puerta del Sol, 13, y Ma- otros, como ha podido usted ver, podemos yor, 1, Madrid. cubrir fácilmente el consumo nacional; meEn las últimas oposiciones a Aduanas, jor dicho, lo tenemos virtualmente cubiernuestros alumnos y suscriptores obtuvieron to, y sólo en espera de que utilicen esos 47 plazas, de ellas 13 las señoritas, cuyos recursos quienes aún no lo han hecho; todo nombres y apellidos figuran en el prospecto esto sin protecciones arancelarias, que, sin que regalamos. duda, no estarían mal en l a adecuada ¡me; 1 OPOSICIONES A ADUANAS INSTITUTO REUS
 // Cambio Nodo4-Sevilla