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ot vm n. 5 San Bernardo, 18. Madrid. Apartado 8.057 M a n o l i t a d e Pablo R e m i t e b i l l e t e s p a r a i o d o s l o s s o r t e o s d e s d e asa d é c i m o e n a d e l a n t e a p r o v i n c i a s y e x t r a n j e r o T i e n e b i l l e t e s p a r a e l g r a n s o r t e o d e l a C i u d a d U n i v e r s i t a r i a a l O O pts. d é c i m o y m i l pts. b i l l e t e L o s p a g o s deberán efectuarse p o r adelantado, n o sirviéndose p e d i d o s CORÍTRA IRtEMIÍOLSO Exámenes en noviembre, pudiendo concurrir los que posean un íítuMuHUCIVilM U M N I U O OMIi D L n i l M n U U -I f l d U l l l l lo de auxiliar técnico. E n las pasadas oposiciones obtuvimos 26 plazas, logrando el 52 por 100 de los alumnos que presentamos. Clases a cargo de ingenieros de Caminos y ayudantes del Cuerpo, bajo la dirección de D. José de Cantos Abad (ingeniero de Caminos) AfíñilFÜIfiiA f l A N T O Y U D lAN RPRNARIin TES 9- Mariríri E O B R AS P U BIS C MECANOGRAFÍA En máquinas últimos modelos. Clase diaria de una hora, seis pesetas mensuales. INSTITUTO RETOS PRECIADOS, 23; PUERTA D E L SOL, 13, y MAYOR, 1, MADRID. Libro: seis pesetas. Compañía Arrendataria de 9 Monopolio de Petróleos, S. A. CONCURSO PARA L A ADQUISICIÓN D E 9.000 ENVASES D E 200 LITROS DE CAPACIDAD PARA E L ENVASADO D E LUBRIFICANTES Se abre un concurso entre fabricantes nacionales y extranjeros de esta clase de envases para la construcción de 9.000 envases de 200 litros de capacidad, que podrán ser, a elección de esta Compañía, bien barriles de madera de roble rojo americano, bien bidones metálicos de tipo ligero para el envasado de lubrificantes, y con destino a la Factoría de Zorroza (Bilbao) So admitirán también a este concurso las ofertas de los fabricantes que, no pudiendo construir el total material concursado, puedan suministrar, durante los meses de mayo, junio y julio del presente año, 5.000 envases. El pliego de condiciones de este concurso estará a disposición de los concursantes en la Central de la Compañía, calle de Torija, número 9, Departamento Explotación, Sección Material móvil, durante el plazo de admisión de proposiciones, que empezará a contarse el día de la publicación de este anuncio y terminará el día 29 del presente mes. Hasta esta fecha, inclusive, se admitirán las proposiciones, durante las horas de oficina que la Compañía tiene establecidas. Madrid, 14 de abril de 1930. -EL DIRECTOR GENERAL, C. Resines. con garantía hipotecaría a m ó d i c o interés y; amortizables a largo plazo, a los propietarios de fincas rústicas y u r b a n a s I n f o r m a r á n F de C a r v a j a l A v de P i y M a r g a l! 18, M a d r i d L e a usted B l a n c o y Negro 510 FERNANDEZ Y GONZÁLEZ EU PASTELERO D E MADRIGAL su ¡Miedo el juez! ¡E s un hombre misterioso! ¡Un hombre terrible! Que no es pastelero ni hombre bajo lo prueban su altivez, sus discursos y sus costumbres; no parece cuando habla sino que habla un Rey por su boca, y de tal manera obedece, padre Chiesa, que cuando obedece, manda; terror no se halla en él, ni cobardía, ni súplica, ni bajeza. Pero, a pesar de esto, es tan duro de creer sea el Rey don Sebastián, que es más íácil suponer sea algún príncipe, que, por ambición, haya dado en el caso qué a tal punto le ha traído; que aunque a mí me afirmen frailes franciscos que el tal Espinosa es hombre común, no podré creerlo, y creería más bien que tiene en el cuerpo familiar maligno, que le hace parecer grandísima persona. ¿N o sería bueno probar el exorcismo, paare Chiesa? E jesuíta se sonrió sutilmente. -E l mejor cristiano es aquel- -dijo con voz reposada- -que sabe dónde termina la Religión y la superstición empieza. ¿N o os parece extraño, señor don Rodrigo, que el diablo se entretenga en procurar que vos veáis a un Rey, o por lo menos a un príncipe o a una gran persona en un pastelero? ¿Habéis visto alguna vez los efectos que se notan en los endemoniados en ese hombre? -Y o sé mucho de Derecho civil, criminal y canónico, porque debo saberlo; pero se. me alcanza muy poco acerca de endemoniados. -Y o os diré. ¿Habéis visto alguna vez a Gabriel de Espinosa entregado a un delirio de furor, pálido como un muerto, desencajado el semblante, echando fuego por los ojos, blasfemando de una manera espantosa de Dios, de la Eucaristía, de los santos? Le habéis visto alguna vez huir del agua bendita como un perro rabioso, y caer sin sentido, como muerto, al suelo, después de uno de estos accesos de furor infernal? -N o la cólera de Gabriel de Espinosa es la cólera de un hombre acostumbrado a mandar y a quien irrita ser mandado. Jamás le he oído blasfemar de Dios ni de los santos; por el contrarió: sólo Sia tomado el nombre de Dios para encomendarle i venganza de l a injusticia que, según dice, se gómete e p a t o éi -Pues entonces, don Rodrigo, Gabriel de Espinosa no tiene familiar. -S i no lo tiene- -dijo don Rodrigo poniéndose pálido- aquí, para entre nosotros, padre, yo no puedo asegurar quién sea ese hombre. -L o que quiere decir que no podéis asegurar que ese hombre no sea el Rey don Sebastián. -N o- -d i j o con voz cavernosa don Rodrigo- no puedo jurarlo, -Entonces he hecho bien en impedir que la revelación que me estáis haciendo tenga el carácter de confesión, porque si confesión fuera, don Rodrigo, os afirmo, in verbo de sacerdote, que no podría absolveros. ¿Y por qué no? -dijo estremeciéndose don R o drigo. -Porque habéis sentenciado a obscuras; porque vos habéis vendido la justicia al miedo; porque de juez que sólo obedece a Dios, os habéis convertido en vasallo que obedece al Rey. ¡P a d r e! ¡P a d r e! -e x c l a m ó levantándose, don Rodrigo- ¿Creéis que he sentenciado injustamente? -S í si no habéis tenido para sentenciar una prueba tan clara como la luz del mediodía, como la luz del sol, según lo ordenan las Partidas del Rey Don Alfonso el Sabio. -S e trata de la tranquilidad de dos reinos; el incontestable derecho del Rey nuestro señor a la Corona de Portugal. ¿Y a qué quedaría reducido el derecho del Rey don Felipe, si ese hombre fuera por desgracia el Rey don Sebastián de Portugal? ¡Padre! -exclamó aterrado don Rodrigo. -E n cuestión tan grave vos habéis debido tener el valor de declararos incompetente. -N o constaba que ese hombre no fuese pastelero. -P e r o vuestra conciencia os decía, os dice, que no lo era. que no lo es. -Y o hubiera sido encarcelado, juzgado, sentenciado por inobediencia, y tal vez por traición, y otro juez se hubiera encargado del proceso. -Hubierais sido un mártir, v esto es todo. -Padre Chiesa. vos sólo me podéis sacar de la perturbación en que me hallo; por eso. conociendo yo vuestra sabiduría, vuestra experiencia y vuestra