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ABC. JUEVES 20 D E MARZO D E 1930. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. PAG. 7 son los amos. E l dolor- -añade- -es un delito. Ese retorno al paganismo- -a eso se reduce la filosofía de Nietzsche- -nos recuerda el drama de conciencia de Julián el apóstata. L o raro es que un sentimental reaccione así ante el fracaso de la ilusión humana. ¿Q u é culpa tiene el cristianismo de que no nos quieran las mujeres? Amado por Cósima Wagner, o más tarde por L o u Salomé, el pensamiento de Nietzsche tal vez no hubiera evolucionado hacia el desierto de la negación. E l amor honesto y leal introduce en nuestra vida una suma de optimismo que nos hace ver sin temblar las peores perspectivas. Ese optimismo es, al mismo tiempo, escudo y arma contra la adversidad. Cuando todos duden de nosotros, cuando todos nos repudien, habrá un ser que nos sostenga con su fe y que sea, con su espíritu, como el espejo en que se refleja nuestro orgullo herido por la vida. Pero el pobre Nietzsche, que anda por el mundo con el corazón abierto a la esperanza de ser querido, no encuentra sino mujeres que lo admiran, lo contemplan con asombro y se apartan de él con un poco de miedo al vértigo de las alturas. Aquel hombre profundamente genial que se ha i m puesto la terrible misión de descristianizar el mundo debe causarlas el horror que nos inspiraría el jardinero que declarase la guerra a las flores. Solitario y errante por los caminos de la vida, la musa de la soledad, que a tantos hombres ha guiado hacia la playa piadosa de la resignación, no le sugiere m á s que ideas de orgullo y de destrucción. Y en un acceso de locura, que es el primer estertor de una gran inteligencia que agoniza, aquel hombre, nacido para amar, se proclama rival de Cristo... MANUEL BUENO ¿Se hase Nietzsche la ilusión de que Cósima va a reincidir? E l enamorado lo admite todo, si viene de lo que ama; todo, hasta lo más absurdo. ¿H a s t a qué punto autoriza la mujer de Wagner aquella ilusión? Decía Margarita de Angulema que todo homenaje masculino, aunque fuese el de un mendigo, le era grato. Ese sentimiento del c, ¡e pueden participar las mujeres más puras no es culpable, pues, según Santa Teresa de Jesús, el sentir no es consentir. ¿Y qué piensa el gran compositor de aquel estado de ánimo de su amigo? Probablemente o le halaga o le es indiferente. L a satisfacción de ver que alguien admira lo que amamos no está al alcance del hombre grosero. Es propio de espíritus un poco refinados. Alguien podrá considerarla como indicio de depravación. A mi modo de ver, tiene más de estética que de sensual. Wagner es, como todo hombre extraordinario, fatuo. Los homenajes del joven filósofo a su mujer lo dejan tan tranquilo, que no hace nada por alejarlo. Todo marido sabe hacer en esos casos lo necesario, sin ponerse en r i dículo, para poner término a ciertas situaciones incómodas par él. i De qué se nutre aquel amor? ¿Qué alicientes lo sostienen y enardecen? Cósima y Nietzsche se pasean juntos por el campo y conversan largamente. Propicia por la delicadeza y la amplitud, de su i n teligencia a ciertos nobles placeres, la mujer del músico, no sólo no esquiva su compañía, sino que la busca. E l filósofo habla y ella le escucha un poco turbada, porque él sabe remover con su palabra mágica todo lo que hay de misterioso en el subconsciente femenino. L o que su marido hace con la música, lo consigue Nietzsche con el verbo, que es también una música, en ocasiones, más sugestiva que la otra. ¿Q u é piensa Cósima de Nietzsche? Es evidente que lo admira pero la admiración es un homenaj e de la inteligencia a lo que nos parece extraordinario del que no siempre participa el corazón. S i las mujeres no pudieran ir al amor sino al través de la admiración, h a r í a n cola a las puertas de las Academias, al acecho de los sabios, y no las veríamos por esas calles más que acompañadas de hombres ilustres. Felizmente para la H u manidad, el instinto las persuade a elegir marido sin la preocupación de que sea un genio. Las basta con un hombre de mediana inteligencia y algún dinero, que las ofrezca razonables garantías de buen trato para lo futuro. Tampoco es dudoso el que Cósima se dejase cortejar. L a mujer, cuando puede hacerlo impunemente, no se rehusa ese inofensivo recreo; si es joven, porque la da la ilusión de que está prolongando su noviazgo, y, si pasó ya de la edad del amor, porque la remoza. Su punto de vista en ese caso y otros m á s graves es diferente del nuestro. O se figuran que no arriesgan nada, o creen que, si arriesgan algo, ese algo no es irreparable. Medio desahuciado por la mujer de W a g ner, el filósofo toma el tren y se interna en Italia. ¿Qué va a buscar allí su entristecido espíritu? L o que buscan los hombres en la convalecencia de una pasión insatisfecha: un cielo clemente, la caricia del sol y un poco de reposo. Nietzsche visita primeramente Genova y sus alrededores, deteniéndose en los burgos de aquella costa perfumada por el aliento de los tamarindos. E n aquel rincón se recoge y trabaja, sin tener a la vera más musa que la soledad. L a decepción amorosa que precipita a ciertos hombres en el misticismo, obra en el ánimo del filósofo como un revulsivo. Su pensamiento proyecta nada menos que la reforma del mapa sentimental del mundo. Su obsesión es descristianizar a la H u m a nidad. E l Evangelio- -escribe en una hora de demencia- -murió en la Cruz. H a y que substituir a la moral de los débiles, que son esclavos, con la moral de los fuertes, que TOS, GRIPE, GARGANTA SOCIEDAD GENERAL A Z U C A R E R A D E ESPAÑA Desde 1. de abril p r ó x i m o se p a g a r á el c u p ó n numero 42 de las obligaciones 4 por 100 de esta Sociedad, e m i s i ó n 1909, a r a z ó n de 9,065 pesetas, d e d u c c i ó n ya hecha de los impuestos por utilidades y timbre de n e g o c i a c i ó n E l pago se e f e c t u a r á en los siguientes domicilios y plazas, donde se f a c i l i t a r á n facturas para, la p r e s e n t a c i ó n de cupones: Banco E s p a ñ o l de Crédito, M A D R I D y Sucursales de provincias. -Sociedad A n ó n i ma A r n ü s- C a r í B A R C E L O N A -B a n c o de A r a g ó n ZARAGOZA. -Sires. Hijos de M a nuel R o d r í g u e z Acosta, G R A N A D A -B a n c o G i j o n é s de Crédito, GIJON. -Banco de Santander y Banco Mercantil, S A N T A N D E R -Banco TJrquijo Vascongado, B I L B A O Madrid, 15 de marzo de 1930. -El Secretario, J O S É CAIVCSA. Lisboa, febrero, 1 9 3 0 COSAS D E L AIRE ¡Buen viaje! ¡Buen v i a j e! Cortesía de despedida y esperanza sincera, tan corta frase encierra, como ninguna otra, todo el deseo de ua lleven a feliz término su proyectado viaie los aviadores Sres. H a y a y Barberán N o por ser muchos los intentos realizados deja de sentirse la misma emoción cada vez que se emprende un nuevo vuelo transatlántico. Mientras el peligro subsista, la pregunta tiene todo el valor de un anhelo, J Llegar á n? E n la duda van envueltas dos vidas. Difícilmente podría encontrarse equipo más completo para llevar a cabo la gran hazaña de salvar, en un solo vuelo, la distancia que separa Sevilla de la Habana. Los dos pilotos a quienes se atribuye el propósito de realizar en breve tan difícil y peligroso viaje reúnen todos los valores v todos los conocimientos necesarios. Cada uno de ellos se bastaría a lograrlo de no existir la imposibilidad material de manejar a un tiempo mismo, y por una sola persona, los mandes del aeroplano y los instrumentos de navegación. U n vuelo como el de Sevilla- Habana exige dos tripulantes a bordo. Deberán éstos de auxiliarse de observaciones astronómicas o radiogoniométricas, y ello precisa una esmerada conducción de la aeronave, mientra navegante toma las marcaciones y calcuV A posición. N o basta para tan largo viaje nlear el sistema ele navegación estimada u lizado por Lindbergh en su histórico salto de Nueva Y o r k a París. Aquella travesía fué, en su parte transoceánica, la mitad aproximadamente que la proyectada, según referencias de Prensa, por los aviadores españoles. N o obstante, parece concederse a este víaf: Transformación maravillosa J 5 j H a y d i e z matices d i s t i n t o s desde el rubio a l negro. Estuche ptas. 10 A En Perfumerías y Droguerías, Por m a y o r MADRID jj ¡0 t 5 ¿jí Perfumería Era i ¡mal EL E T E I es vuestro fiel compañero en cualquier momento de la jornada laboriosa. E l os distrae de mil pequeños enojos, os retiene las ideas y concilia las fantasías... Pero, en compensación, os irrita la boca v la garganta y disminuye vuestra resistencia contra las afecciones de las vías respiratorias. Para poneros a cubierto de este peligro, mantened en la boca un ambiente contrario al desarrollo de los gérmenes morbosos que pudieran penetrar. Esto se obtiene infaliblemente y con placer dejando disolver lentamente en la boca una pastilla de F O R MITROL. Se venden en todas las farmacias v droguerías de España. Fabricantes: D r A. Wa- nder, S. A. Berna (Suiza) e
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