Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C. J U E V E S 20 D E M A R Z O D E 1930. EDICIÓN D E ANDALUCÍA, P A G 18, Luca de Tena, general González Jurado y secretario general de Asuntos Exteriojresj Sr. Palacios, Cerraba la comitiva un escuadrón de Hú sares de la Princesa. de Alabarderos. A la derecha cabalgaba el capitán general de Madrid, barón de Casa Davalillo, como jefe de carrera. A los lados iban los porteros de la Presidencia deí Consejo de ministros, dos porteros por cada uno de los ministerios y dependencias oficiales y los criados del difunto. Detrás marchaban todos los que fueron ayudantes del general Primo de Rivera. A continuación del Cuerpo de Alabarderos con su Banda de música, y de la compañía de Saboya, con bandera y música, iba una sección de Húsares de Pavía. En la comitiva figuraban después las presidencias del duelo. Marchaba, en primer término, solo el infante D. Fernando, que, como antes decimos, llevaba la representación de Su Majestad. Le seguía su ayudante, D. Francisco Alvarez de Quevedo; el jefe de la Escolta, Sr. Fernández de Córdoba, y el caballerizo de Su Majestad señor Dorado. Iba después el Gobierno, con el general Berenguer, al frente. Los ministros que le acompañaban, todos de uniforme, con banda, eran los de Justicia, Hacienda, Gobernación, Marina, Fomento, Trabajo y Economía. Detrás marchaban los ayudantes de les consejeros de la Corona, militares. Iba luego la presidencia de familia, constituida por los hijos del general Primo de Rivera, D. Miguel y D. José Antonio; el hermano, D. José Antonio; los hijos del finado D. Fernando Primo de Rive a, duques de San Fernando y de la Unión; conde de Villafuente- Bermeja, hermano político del finado Sr. Heredia y D. Alvaro Dávila, en nombre propio y en representación de su padre, el marqués de Villa marta. Por expreso deseo de la familia del marqués de Estella se incorporó a la presidencia de familia la Comisión del Ayuntamiento de Jerez, con su alcalde, Sr. Lozano, al frente. Las presidencias del duelo nerales de las Armas e Institutos del Ejército y Armada, Tribunal de Cuentas del Reino, Tribunal y Diputaciones de las Ordenes Militares, Tribunal de L a Rota, nuncio de S. S. con el arzobispo de Santiago y los obispos de Madrid- Alcalá y Sión; gobernador civil y demás autoridades de la provincia, comisiones municipales y provinciales, venidas a Madrid expresamente para el acto; Ayuntamiento y Diputación provincial de Madrid, bajo mazas, presididos, respectivamente, por el marqués de Hoyos y el señor Sáinz de los Terreros; de la grandeza de España, con el decano, marqués de Santa Cruz; al frente, generales, jefes y oficiales del Ejército y Armada; comisiones civiles, etc. En un grupo que iba detrás del Ayuntamiento y la Diputación de Madrid, veíanse a los señores marqués de Magaz, Calvo Sotelo, conde de Guadalhorce, Callejo, García de los Reyes, conde de los A n des, Castedo, Aunós y general Mayandía. Citaremos algunos nombres, muy pocos: General Sanjurjo, que iba apenadísimo; ex ministro Sr. La Cierva, conde de Vallellano, marqués de Castel Rodrigo, Sr. Muñoz Lorente, conde de la Torre de Cela, general Millán- Astray, Sr. Montes Jovellar, embajadores y ministros extranjeros, que concurren con carácter particular; agregados militares francés e inglés, de uniforme; duque de Miranda, marqués de Bendaña, conde de Maceda, general Ruiz del Portal, García Molinas, miembros del Consejo Nacional de Exploradores, al que pertenecía el finado; general Goded, jefes y oficiales de la Casa Militar del Rey, con el general marqués dé Bóveda de Limia; oficiales de Alabarderos, con el mayor, general Sr. García Lavaggi; conde de Aybar e hijos, general Miláns del Bosch, con uniforme del Cuerpo de Alabarderos; general D. Francisco Borbón y señores conde de Floridablanca, presidente de la Audiencia provincial, ex alcalde Sr. Aristizábal, con casi todos los concejales del anterior Ayuntamiento; vizconde de Salcedo Bermejillo, con muchos de los diputados provinciales de la anterior Diputación; general Aizpuru, duque de la Victoria, subsecretario de la presidencia, general Carranza, doctor Cortezo, general V a llespinosa, infante D. Alfonso de Orleáns, con la comisión de aviadores; marqués de Las tropas que cubrían Ja carrera Las tropas de la guarnición cubrieron la carrera- extendiéndose desde la estación del Norte, por el paseo de la Virgen del Puerto, calle de Segovia y Ronda de Segovia, hasta la entrada. del puente de Toledo. Cada regimiento de la guarnición había formado uii batallón, de tres compañías, con bandera, colocándose con filas abiertas a ambos lados de la calzada. Además de los regimientos de Infantería, formaban también Ingenieros, Intendencia, Sanidad, Aviación y Guardia Civil. Los Cuerpos montados de Caballería y Artillería, también con estandartes, se habían situado en orden cerrado en las plazas y avenidas inmediatas al trayecto. Cada uno de los Cuerpos destacó un piquete, al mando de un oficial, situándose todos en el paseo de la Florida, a las órdenes del coronel del regimiento de León, para acompañar el cadáver hasta el Cementerio, una vez despedido el duelo. E l relevo de las guardias se verificó a primera hora de la mañana, con objeto de que la fuerza saliente pudiera concurrir a la formación. E l relevo de la guardia exterior de Palacio se efectuó sin el ceremonial de rúbrica, no asistiendo las bandas de música entrantes ni salientes. En la estación, y con frente a la capilla ardiente, se situó una compañía del regimiento de Saboya, con música y la bandera enrrollada en el asta, para rendir los honores correspondientes. También concurrieron, con igual objeto, un escuadrón de la Escolta Real, una compañía del Real Cuerpo de Alabarderos y. una sección de la Guardia Civil, de Caballería. La concurrencia Detallar ahora los nombres y la calidad del imponente gentío que seguía a la presidencia, es tarea completamente imposible. E l ceremonial del entierro preveía el orden de colocación de las diversas representaciones oficiales y de las comisiones de orden particular; pero, los miles de personas que S e r v i c i o d i a r i o cíe a u t o m ó v i l e s acudieron al entierro, fuera de toda relalUOTlNTO- NERVA- SEVlLLA ción oficial, se intercalaron entre unas y otras representaciones, imposibilitando el Desde el 6 de octubre, basta nuevo aviso. De Riotinto: Por la mañana, a las 7; desfile ordenado. Resultó así la comitiva por la tarde, a las 2 y media. con un matiz altamente popular y simpátiDe Nerva: Por la mañana, a las 7 y meco. Era realmente enorme aquel gentío que dia; por la tarde, a las 3. pasó entre las filas de los soldados de la De Sevilla: Por la mañana, a las 8; por guarnición que cubrían la carrera y tras las la tarde, a ias 3. Oficinas en Sevilla: ALBTJERA. 7. cuales se agolpaban dentro del mayor orTELEFONO 25479. den, otros miles de personas. Cuando alguien, al principio, intentó hacer que las comisiones oficiales marcharan en sus lugares correspondientes, centenares de voces gritaron: No, hemos venido para acompaEMPRESA DE AUTOMÓVILES ñar el cadáver y queremos seguirle A l de Sevilla mismo tiempo se oían vivas entusiastas a a Servicio diarlo de automóviles Puebla de Herrera y Puente Genil, por Primo de Rivera y al salvador de España. Cazalla y Osuna. a las siete de la mañaNota muy destacada en el desfile fué la na. Salida de Sevilla, Carne) (Puerta de la presencia de muchísimas mujeres. Desde Llegada a Puente Genil, a las once y ias damas de la aristocracia que habían orado cuarenta y cinco minutos. ante el cadáver en la capilla ardiente, hasta Salida de Puente Genil, a las tres y la más humilde mujer del pueblo. Habían treinta de la tarde. Llegada a Sevilla, a las ocho de la notambién nutridas representaciones femeninas como la de la Cruz Roja, la de las Le- che. gionarias de la Salud jr las de otras instituciones de carácter benéfico, docentes y piaEmpresa Automovilista internacional dosos. Ocupando sitio preferente iban en el corSEVIUA- IJSBOA tejo e! capitán general de la Armada, señor VENTA DE BILLETES Aznarj senadores, Consejo de Estado, TriAdministración: C. Barcelona, 1. Telébunal Supremo de Justicia, Consejo Sufono 22272 y en las principales Agencias de Turismo. premo del Ejército y Marina, directores ge: La comitiva se pone en marcha. Aglomeración de público La comitiva se puso en marcha a las once y diez minutos de la mañana. Los primeros momentos fueron de alguna confusión ante la estación del Norte, debido al exceso de público aglomerado, pero las fuerzas de Segundad y Vigilancia pusieron orden con facilidad y el armón que conducía los restos del general Primo de Rivera salió del recinto de la estación. De un grupo partió un ¡Viva al salvador de España! que fué contestado con entusiasmo, y a este viva siguieron otros que, durante el trayecto, lanzaba la multitud, al paso del féretro. Los andenes del paseo de la Florida estaban completamente abarrotados de público. Este había invadido también la verija de la estación, los faroles, los árboles, y en general todos los lugares prominentes, desde los que había probabilidad de presenciar el paso de la comitiva. A l avanzar ésta, los hombres se descubrían respetuosamente y las tropas presentaban armas. Las Bandas de los distintos regimientos, que cubrían la carrera, ejecutaban la Marcha Real al paso del fúnebre cortejo, y muchas mujeres, casi todas las que presenciaban el acto, daban muestras de profunda emoción y derramaban lágrimas. Esta emoción del elemento femenino se intensificó al pasar la comitiva ante el asilo de Lavanderas, cuyas galerías y balcones estaban totalmente ocupados por las asiladas. En la glorieta de San Vicente se redoblaron los vítores y la comitiva entró en el paseo de la Virgen del Puerto, mientras el clero que presidía el cortejo entonaba el Miserere. RAFAEL DÍAZ
 // Cambio Nodo4-Sevilla