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A B C VIERNES 21 D E MARZO D E 1 9 3 0 E D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A P A G 10 ¿Y el cine oloroso? Señor Eisenstein, ¿y el cine t á c t i l Llueven las preguntas atropelladas- ahogándose recíprocamente las voces. E í s e n s cein mira su reloj y, calculando, sin duda, que hacer frente a ese interrogatorio le va a llevar hasta muy entrada la noche, opta por bajar de l a tribuna y marcharse. 1 EN LA SORBONA Una conferencia de Eisenstein Una noche b eraáa. 1 severo portalón de ¡a. Sorbona va tragando grupos y parejas, que llegan presurosos y ateridos. Dos guardias, a la entrada, exigen la presentación de una hoja- de invitación. E n la calle, más guardias, con v sin uniforme- Ais o inso ito perturba la tranquilidad nocturna habitual a este rincón del Barrio Latino. Este algo es Eisenstein, el gran cineasta ruso, el autor de hl acorazado Poiemkine, La línea general y otras películas famosas, que va a dar una conferencia con proyecciones, sobre, el c i nematógrafo soviético. A este anuncio ha acudido un público pintoresco e inquieto, y tan numeroso, que parte de él queda forzosamente excluido, a pesar del lleno rebosante. Mucha melena, corbatas rojas, caras exóticas, fisonomías belicosas, mujeres en abundancia y no poco contingente policíaco, d i simulado entre el público, ocupan el anfiteatro Richelieu. A l aparecer Eisenstein- -bajo, ancho de hombros, pelo rubio y rizado sobre un cráneo amplio, traje claro de corte impecable- -estallan frenéticos aplausos. (Presagio de sectarismo. Advierte en seguida que la Censura ha prohibido la proyección de su f i l m La línea general. Abucheo, silbidos, insultos... Estamos, en efecto, ante una mayoría sectaria. S i n que falten los disidentes. Pasada la efervescencia de unos y calmada la desilusión de los demás, ofrece Eisenstein, como compensación a la forzosa mutilación de su programa, contestar a todas las preguntas que se le quieran dirigir, siempre que se relacionen con el arte y no con la política. E l cinematógrafo en Rusia- -empieza d i ciendo- -no es un pasatiempo, sino materia seria e instructiva- E n Moscú y Leningrado existen Universidades para formar actores, metteurs en scéne, operadores, todo un ejército de artistas, que ha de contribuir a la obra educadora del cinematógrafo. L a psicología del espectador es allí objeto de un estudio especial y se ha formado una Asociación, Amigos del F i l m Soviético, que se ocupa de encuestas sobre el modo de pensar del público. L a idea predominante, en el cinematógrafo soviético, está representada por el elemento colectivo, en substitución del elemento individual. L a s masas son su tema favorito, y entre ellas se procede a seleccionar los voluntarios que han de representar los papeles principales. Poudovkine, el otro famoso metteur en scéne ruso, utiliza frecuentemente al actor profesional para una sola vez, pero Eisenstein prefiere siempre el artista improvisado elegido entre la anónima multitud. Fácilmente se adivina el enorme trabajo que acarrea semejante adiestramiento. H a v que vencer primero mil escrúpulos y marrullerías de gente ignorante, convencerlos o engañarlos, a fin de traerlos ante la cámara. Pretender modelar tanta fisonomía violentándola sería absurdo. L a preocupación de Eisenstein es hallar sus expresiones habituales y estudiar sus movimientos orgánicos de modo que luego sepa lo que miede exigirles y hacia dónde ha de orientarlos. Este elemento colectivo, anarte de haber enriquecido el arte cinematográfico con técnica v métodos nuevos, ha tenido el inapreciable resultado de acabar con el eterno triángulo (mujer, marido v amante endémico en los restantes escenarios. También fc a capacitado Rusia para realizar, como nineún otro país, películas históricas. Allí el film es vida, y el momento histórico, real y palpitante, pues todo tema ha de sufrir la censura del medio que pretende inter- pretar; según se refiera a la. ciudad, al campo, a la milicia, pasa por el tamiz correspondiente, que le da el visto bueno. Y aun después de realizado, el film debe ser criticado- y aprobado por el estadio que lo ha de montar. Respecto al lado económico, la cinematografía rusa, gracias al monopolio del E s tado, puede hacer frente al problema sin preocuparse de la cuestión financiera. S i n las grandes posibilidades que le ofrece la protección oficia! no serían realizables los films instructivos, cuyo rendimiento es casi nulo. Se ha objetado a este monopolio el inconveniente de la falta de competencia, creadora de estimulo. Pero en U R. S. S. esta competencia es reemplazada por el amor propio. H a y en ello una especie de emulación deportiva; basta que uno haya dado un paso hacia el progreso para que los demás no quieran quedarse rezagados. Eisenstein es enemigo de filmar en los estudios. Busca el ambiente auténtico, el lugar exacto, la vida misma L o propio sucede con los actores: preferible al anciano improvisado, al que sólo puede tener unos días de aprendizaje, es el viejo, a quien los muchos años enseñaron su vejez A propósito de El capital, de K a r l M a r x actualmente en preparación, habló Eisenstein del film abstracto y de su difícil realización. E s necesario con un tema ideal conseguir en unos cerebros rústicos efectos emocionales. (Para ello algunas veces hay que recurrir al subterfugio y provocar con imágenes adecuadas la expresión ansiada. Las ideas vandesfilando por series, procurando salvar el riesgo de caer en el simbolismo. Tiene el cinematógrafo la maravillosa propiedad de poseer una dinámica capaz de desarrollar el pensamiento. Síntesis de emoción y de intelectualidad, enseña a pensar dialécticamente y su campo de acción es ilimitado. Y aquí terminó la conferencia. Empieza el pintoresco interrogatorio. ¿Qué opina usted del cine parlante? -M e parece una tontería sin ningún porvenir. E n cambio, la película sonora está, sin duda, llamada a un importante desarrollo. Para cada gesto, cada escena, busca una equivalencia en el dominio acústico. La- m ú sica se asocia a la idea y la prolonga como un eco. D e esta correspondencia entre la i n teligencia y los sentidos se puede, combinándolos bien, sacar efectos felices. L o mejor en este género, para mi gusto, es Mikey (el nuevo gato Félix) Su elemento antinaturalista le facilita situaciones particularmente adaptables a la interpretación sonora. Y a hace tiempo que los japoneses ilustran sus escenas de hara- kiri con acompañamiento musical. ¿Q u é le parece a usted Charlot? -E n Charlie Chaplin no hay humanidad. E s demasiado individual. P o r eso no hace m á s que rozar los problemas sin llegar a ahondarnos. E n Europa gusta por su comicidad; nosotros lo preferimos como trágico. ¿Cree usted, señor Eisenstein, sinceramente, que un mujik está capacitado para hacer la crítica de un film? -Para mí sólo cuentan dos opiniones: la del refinado y la del primitivo. -i Y la película en color? -Soy escéptico sobre ella. Creo m á s en el blanco y el negro. N o obstante, durante una estancia en Holanda comprendí que únicamente, en color podía sacarse partido de aquel paisaje- ¿Q u é concepto le merece l a película de Búñuel El perro andaluz? -E l superrealismo está en oposición con nuestro método ruso. Sin embargo, hay que reconocer su valor real. Es un sistema de imágenes que va obrando por aproximación. Bueno para llegar al fondo; pero sus emociones no tienen efectos reactivos. ¿Q u é piensa usted de! film en relieve FRANCISCO MARROQUIN París, febrero, 1 9 3 0 LOS ESTRENOS D E L A SEMANA EN SEVILLA El Cameraman Buster Keaton- Marceline D a y E l excelente cómico Pamplinas no habia conseguido hasta ahora, a pesar del- valor indudable de su traza festiva, ser tomado en serio. A l fin, va haciéndosele justicia, v, ante sus películas de esta temporada, son legión los sevillanos que colocan al divertidísimo artista cerca del plano donde erigen sus glorias Charles Chaplin y Gafitas. Este Cameraman es la cinta de mejor concepción humorística en que nos ha recreado la firme personalidad de Buster K e a ton. Son deliciosas en ella esas cómicotrágicas andanzas del pobre fotógrafo al minuto, enamorado de una vedette del cine. P o r cierto que Marceliné Day secunda admirablemente los aciertos del protagonista. Los situaciones jocosas y las a r t i m a ñ a s inesperadas se suceden sin tregua en tal producción de la Metro Goldwyn, y, pollo demás, está avalorada por una fotografía excelente. Su estreno ha constituido un gran suceso en el salón Imperial. El loco cantor AI Jolson A l l camarero, cantante y compositor, obtiene grandes éxitos en cierto cabaret Chüo, donde entona las canciones de que él mismo es autor. Descubiertas sus dotes excepcionales por un empresario de teatros, éste le contrata, así como también a la estrella del cabaret mencionado, de la cual está prendado A l l que quiere llevarla por compañera. M á s adelante, ambos se unen en matrimonio, del que nace un niño, del cual hace un ídolo el paterno corazón del artista, que a la tierna criatura dedica el Sammy Coid, la m á s inspirada de sus canciones. U n mal día se trunca aquella felicidad hogareña... L a esposa huye, llevando consigo al nene, y el infeliz padre, desesperado, deja de trabajar hasta qué el antiguo empresario le encuentra de nuevo y le hace volver al arte. Enferma el niño y muere. Y A l l extraviada la razón, entona en escena el Sammy Coid, que repetirá mientras viva como un ritornellü trágico. L a Exclusivas Diana ha elegido esa trama folletinesca para presentarnos al gran cantante A l Jolson, que, digno rival de Chevalier, hace una labor digna de su fama, L a cinta interesa desde las primeras escenas. Fotografía, dirección, interpretación y sonoridad hacen de ella una obra digna de elogio. E l público de Lloréns la elogió muchísimo. La canción de París Maurice, Chevalier Este film está basado en la novela de C. A Andrews, Los inocentes de París y ha sido consagrado principalmente al lucí