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A B C. SÁBADO 22 D E M A R Z O D E 1930. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 20. antes haber convertido gran parte de la Perpetua (3.500 millones) en Amortizable y consolidado toda la Flotante; y 9. P o r lo espuesto es evidente que la situación actual de la Hacienda Pública es holgada y sana, en extremo. Madrid 21 de marzo de 193 c. gas de la nueva Deuda. De este modo, en pleno desastre financiero, la Dictadura pudo emprender la reconstitución del país, que está a la vista y que nadie puede negar. E n tres años y medio las emisiones de Deuda se limitaron a 1.225 millones. (L a nota padece una equivocación al cifrarlos en 1.299; éstos fueron los gastos extraordinarios, pero la Deuda emitida- para cubrirlos sólo importó 1.225. Y como simultáneamente se mejoraba la recaudación y decrecían ciertos gastos improductivos, en 1928 el presupuesto ordinario obtuvo un superávit de 186 millones. Y en 1929 ese superávit llega a 235. Y entonces el Gobierno decide refundir el presupuesto extraordinario con el ordinario, espaciando dos anualidades más las obras comprendidas en el primero para que cada una importe menos de los citados 235 millones indicados. Es, por tanto, la propia Dictadura quien acaba con la dualidad de presupuestos. Pero sin que su existencia haya originado ningún daño al país. Y sin que la refundición obligue a paralizar obras. Sr. Arguelles, déficit, aunque inferior, pues no llega a 1.000 millones de pesetas. Pero yo niego que exista ese déficit, y, aunque se admita, es incuestionable, que desaparece desde el instante en que se refunden los dos presupuestos. Las disponibilidades del Tesoro H a y una expresión tangible del superávit presupuestario: las disponibilidades del Tesoro en su cuenta corriente del Banco de España montaban sólo 52 millones de pesetas el día primero de enero de 1928. Ascendían a 301 millones el día 31 de diciembre de 1929, sin que en este saldo tuviese participación alguna ni la Caja ferroviaria n i el presupuesto extraordinario n i el Comité de Cambios. Agotado ya casi totalmente el superávit de 1928, esa diferencia es reflejo del superávit de 1929. CHOCAN DOS AUTO- MÓVILES U n hombre muerto. U n herido E n las últimas horas de la tarde anterior ocurrió en la carretera de Dos Hermanas un accidente automovilista, del que resultó un hombre muerto y otro herido. Según nuestras referencias, Enrique G i ráldez Salinas, de- treinta y ocho años, se dirigía a Dos Hermanas, en un automóvil propiedad de su hermano, el conocido capataz del muelle Manuel Giráldez Q i a m p i r r i Y a c e r c a de dicho pueblo, al tomar una curva, vio venir a unos ciclistas y para evitar el atropello hizo una maniobra, en cuyo preciso momento se le echó encima un camión, propiedad de D Eduardo Távora, que venía para Sevilla, guiado por un chofer llamado Matías. E l choque fué tremendo y ambos vehículos quedaron destrozados. Uno de los ciclistas, cuyo atropello quiso evitar el infortunado Giráldez, fué alcanzado por el camión, quedando l a máquina destrozada. Otro camión del Sr. Távora, que seguía al que chocó, recogió a los heridos, trayéndolos a Sevilla. E n el Equipo Quirúrgico fué asistido Enrique Giráldez por el doctor Nieto y practicante Roldan de la fractura conminuta del maxilar inferior, fractura de la base del cráneo, fractura cominuta del húmero cubito y radio izquierdo, fracturas de piernas y brazos y otras, heridas y contusiones. Pocos momentos después falleció el herido. También fué curado un sujeto llamado Andrés Márquez Corral, de veinte años, que era el ciclista a que nos referimos, de una herida incisa en la región frontal, contusiones y erosiones, de pronóstico reservado. E l Juzgado de guardia, compuesto del juez de San Román, Sr Fentanes, y oficial Sr. Balmaseda, se personaron en el Equipo Quirúrgico, instruyendo las diligencias de rigor, recibiéndole declaración al herido y personas que prestaron asistencia a las víctimas. E l suceso produjo penosa impresión, pues la víctima era conocidísima entre los trabajadores del muelle y generalmente apreciada. La nivelación presupuestaria de 1922 Dice el Sr. Arguelles que el superávit de 1929 se debe al desglose de 237 millones, de pesetas del presupuesto ordinario de 1926 al extraordinario. N o suscribo ese concepto de desglose; pero lo admito provisionalmente. Importó el desglose 237 millones de pesetas. Importó el superávit de 1929 235 millones. Luego la nivelación es evidente, a pesar de haber incorporado al presupuesto ordinario gastos extraordinarios que en gran, parte no habían tenido consignación en aquél. La herencia financiera de la Dictadura E n 1923 Primo de Rivera recogió una herencia desdichada. E l déficit llegaba a 600 millones; los ingresos carecían de elasticidad por haberlos fijado en las recientes reformas de 1920- 22, y las dotaciones eran deficientísimas en la. mayor parte de los servicios vitales, A mayor abundamiento, la Deuda flotante, de vencimiento corto, contaba cerca de 4.000 millones, constituyendo fantasma y amenaza agobiante. La Dictadura- consolida la Deuda flotante íntegramente- -5.225 millones de pesetas- -reduce ¡los gastos de Marruecos; intensifica los reproductivos de toda especie, y al final de 1929 refunde los dos presupuestos y aprueba el de 1930, que cubre la totalidad de los gastos del Estado- -sin distinción entre ordinario y extraordinario- -con los ingresóos normales. E n Í 930 acaecerá la plena nivelación presupuestaria, gracias a la preparación tenaz y profunda realizada por la Dictadura en sus últimos cuatro años. Esa es la herencia de la Dictadura. Compárela el señor Arguelles con la que la Dictadura recibió de mis antecesores, entre los que figura él mismo, y apreciará la infranqueable diferencia- -abismo, estaría mejor dicho- -que para bien de España separa una y otra etapa. Resumen 1. E l presupuesto ordinario de 1929 se liquidó con un superávit de 235 millones, como mínimo. 2. E l déficit presupuestario durante la etapa del Directorio militar es consecuencia fatal del desbarajuste que reinaba en la Hacienda Pública española en los años anteriores. 3. A u n computando como buena la c i fra total que presenta el Sr. Arguelles, resulta que en el período dictatorial el déficit disminuye, respecto del pre- dictatorial, en más de 1.500 millones, a pesar del incremento de gastos que registra la, etapa de la Dictadura civil. 4. L a Dictadura ha disminuido considerablemente los gastos estériles, aumentando en cambio los que, por crear riqueza, son reproductivos. 5. L a Deuda emitida para atender los servicios incluidos en el presupuesto extraordinario, se costea únicamente con consignaciones que siempre figuraron en el presupuesto ordinario. 6. España dedica a cargas de Deuda Pfiblica menos del 24 por 100 del presupuesto de gastos, contra el 47 por 100 de Inglaterra; el 39 por 100, en F r a n c i a el 37) 50, en Estados Unidos, y el 28 por 100, eh Italia. En. 1918 se destinaba a amortizar nuestra Deuda un 4,13 por 100 del presupuesto total; la Dictadura elevó este coeficiente al 7,84 por 100. 7. E n 1930 rige un presupuesto único, nivelado por refundición del ordinario y del extraordinario, siendo garantía de la realidad de esa nivelación, la mejora de la re- caudación de 2.680 millones, en 1925, a 3.724, en 1929. 8. L a Dictadura, que heredó un presupuesto indotado y con déficit de 600 m i llones de pesetas, ha legado a sus sucesores un presupuesto muchísimo mejor dotado, plenamente nivelado, y con consignación completa para la Deuda circulante, no sin 0 0 0 Las dos etapas dictatoriales Financieramente son bien distintas: una corresponde al Directorio (1923 a 1925- 26) otra, al Gobierno civil. E n la primera hubo un déficit evidente, positivo, que el señor Arguelles cifra en 1.764 millones de pesetas, y y o e n 1.189, porque descuento los 575 de! ejercicio 1923- 24. A h o r a bien: ¿puede, en conciencia, el Sr. Arguelles hacer responsable del déficit de esos dos años al Directorio militar? ¿No era una herencia fatal, morbosa, legada al Directorio por la desarreglada política fiscal que empezó en 1909 y duró hasta el mismo golpe de Estado? ¿Iban a remediar en veinticuatro horas los generales del Directorio aquel caos financiero que en vano intentaron encauzar hombres c i viles eximios, entre ellos los Sres. Cambó, Alba, Cortina, Cierva, Pedregal, Villanuey a y el propio Sr. Arguelles? E l D i r e c t o rio tuyo que ocuparse primero de que E s paña viviese: Marruecos, sindicalismo, separatismo, principio de autoridad... fueron sus preocupaciones absorbentes y primordiales. Regístrese, pues, ese déficit, y, sí se quiere, désele el nombre de Directorio m i litar; pero por su filiación ha de llevar los apellidos de todos los sectores políticos nacionales que gobernaron antes de 1923. L a segunda etapa acusa, también según el UN ROBO EN UTRERA Nuestro corresponsal en Utrera nos comunica- que en la mañana de ayer se descubrió un robo de cierta importancia, cometido en la calle D o n Bosco, 105, establecimiento de comestibles. E l robo fué descubierto por el niño Juan Bejines, a quien sorprendió ver fracturada la puerta del establecimiento. D i o aviso al dueño, Enrique Coronilla, y éste pudo comprobar: que la puerta habla sido violentada con una palanqueta, llevándose los ladrones artículos por un valor aproximado a 1.500 pesetas, y alguna calderilla que guardaba en el cajón del mostrador. Dada la cantidad y volumen de las mercancías robadas, los ladrones tuvieron que utilizar un carrillo para transportarlas. Los ladrones dejaron impresas en distintos lugares- huellas digitales, que servirán para su identificación. L a Guardia C i v i l realiza gestiones para descubrir, a los autores del robo.