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Hüf Hí ñ m H lí Kí W S: E S fü II í l iS H T. T! imn o p o s i c i ó n o b t u v i m o s 27 plazas, cuyos n ú m e r o s y n o m b r e s se p u b l i c a n e n el p r o s p e c t o que r e g a l a m o s ¡l T íado P r e p a r a c i ó n p a r a la p r ó x i m a o p o s i c i ó n Programa y C o n t e s t a c i o n e s en el antiguo y acredianti INSTITUTO REUS PRECIADOS, 23; PUERTA D E L S O L 13, y- M- A Y O R 1, MADRID. E n el presente a ñ o h a b r á c o n v o c a t o r i a p a r a s e g u n d a y t e r c e r a c a t e g o r í a K o se exige t í t u l o E d a d desde los v e i n t i t r é s a ñ o s P a r a el p r o g r a m a n u e v a s c o n t e s t a c i o n e s y p r e p a r a c i ó n en las clases o p o r correo, p a r a p r i m e r a s e g u n d a y t e r c e r a c a t e g o r í a en t u r n o s independientes, d i r í j a n s e a l a n t i g u o y a c r e d i t a d o I n s t i t u t o Reus P R E C I A D O S 23; P U E R T A D E L S O L 13, y M A Y O R 1, M A D R I D E n las tres oposiciones c e l e b r a d a s de p r i m e r a y s e g u n d a c a t e g o r í a o b t u v i m o s en las tres el n ú m e r o 1 y 479 p l a z a s cuyos retratos y nombres se p u b l i c a n en l a c i r c u l a r que r e g a l a m o s T e n e m o s i n t e r n a d o IB A SECRETARIOS P E AYUNTAMIENTO 5 ESCUELA SUPERIOR Sao Bernardo, 18. Madrid, Apartado 8.057 Manolita de Kaoio S s gs ¡airea S o d i o s ¡o s s o r t e o s d f e s t í e t a n e S e g e l g i r a r a s o? S e o d é c i m o e n a d e l a n t e ES 5 s o v a n e s a s y e x t r a n j e r o le 8 a C i a i d a d U n i v e r s i t a r i a a l O O p i s d é c i m o y asail p i s b i l l e t e 0 E COMERCIO SP 0 EHREB- CALW B a l n e a r i o de l a S e l v a N e g r a (A l e m a n i a) antiguo y r e n o m b r a d o I n s t i t u t o Clases especiales para extranjeros. Lea usted Y NEGRO peseta ejemplar. rusticas en toda E s p a ñ a compro. M. Brito. Alcalá. 94. Madrid AiEJIS, GOllEffAS GOIMENAI L i b r o m o d e r n o p r á c t i c o i n d i s p e n s a b l e p a r a exp l o t a r c o n p r o v e c h o l a A p i c u l t u r a P a t r o n e s Gemina, de t a m a ñ o n a t u r a l p a r a c o n s t r u i r c o l m e n a s m o v í listas. P i d a c a t á l o g o g r a t i s V i l l e g a s calle D o l o r e s R o m e r o 14, M a d r i d mmm 416 FERNANDEZ Y GONZÁLEZ EL PASTELERO D E MADRIGADl $3 E l alcalde se estremeció de los pies a la cabeza; le parecía que no era la voz de María la que escuchaba, sino la voz de Dios, porque el alcalde se había asombrado tanto de la grandeza de Gabriel de Espinosa; esto es, de su palabra altiva, de su mirada dominadora; había visto representado un misterio tal en el pastelero, que desde el momento en que leyó la carta de frav Miguel de los Santos, su pensamiento se fijó en el Rey don Sebastián, y, sin poderse explicar la causa, sin poder rechazar la idea, hizo en su conciencia un solo personaje de Gabriel de Espinosa y del Rey don Sebastián. E n M a r í a había tenido lugar el mismo fenómeno, y esto aterró más y más al alcaide. -N o puedo, no puedo- -exclamó con desesperac i ó n- ni puedo ni debo; antes que todo, soy vasallo del Rey don Felipe; y aunque nadie hubiera sobrevenido, aunque sólo por sospecha levísima hubiera yo creído traidor al Rey a ese hombre, le hubiera preso y hubiera dado parte de ello al Rey mi señor. ¿Y habéis dado parte al Rey? -dijo M a r í a -Sí. -Y el Rey... -E l Rey, si resulta del proceso que el pastelero 310 es el Rey don Sebastián, le ahorcará por impostor, y si resulta que. no es impostor, hará que lo parezca y le ahorcará también, por ser el Rey don Sebastián. -I Pero el Rey no hará eso; el Rey no se atrev e r á a ofender de tal manera a D i o s! ¡D i o s! ¡E l R e y! ¡Allá... allá el Rey con Diosf E l Rey dará cuenta a Dios de lo que haga; pero yo... yo... mi obligación es obedecer ciegamente al Rey. ¿Y si el Rey os manda que le sentenciéis? -L e sentenciaré- -dijo con voz sepulcral don R o drigo. -Entonces vos no seréis juez; seréis verdugo -exclamó María con una expresión, un acento y una severidad que espantaron al alcalde. Seguía escuchando la voz de Dios en la voz de Haría. -N o no- dijo el alcalde estremecido- Í 3 Rey, hace las leyes; el mandato del Rey es una ley, jer despreciable! ¡Y o no puedo ser vuestra i i j a l exclamó con desesperación M a r í a -N o hablemos, no hablemos de eso; no desgarremos las heridas, que son harto dolorosas, que están harto emponzoñadas por desgracia, que es necesario olvidar, o por lo menos hacer de manera que el mundo se olvide; y que si no se olvida, perdone, por lo bueno que desde ahora se haga, lo Cíalo que hasta ahora se ha hecho; que M a r i G a liana quede sepultada en su infamia; de su tumba renace doña M a r í a de Santillana; que doña M a r í a de Santillana sea digna de sí misma y digna de su padre; t ú no has podido manchar un nombre que no tenías; hoy que le tienes, no le manches, porque tu padre, que no tiene derecho ni voluntad para castigar en ti los excesos de M a r i Galana, será inexorable con la m á s leve falta tuya cometida después de tener un nombre honrado que respetar. ¡A h señor! -dijo M a r í a llorando- Y o os juro ser desde hoy tan otra de lo que he sido, que yo misma me desconoceré. -A s í lo espero; eres joven, el tiempo y las v i r tudes te traerán el perdón del mundo, y antes que el perdón del mundo, el perdón de Dios. -S i me amáis, señor; si queréis que yo sea completamente dichosa, concededme una gracia. Frunció levemente el cano entrecejo don Rodrigo, porque adivinó adonde iba a parar María. -Veamos- -dijo- -si es posible concederte lo que; deseas. -N o ignoráis, señor, que yo amo a un hombre; pero estoy tan pura de él como antes de haberlo conocido, y lo estaré siempre, porque no le v o l veré a ver m á s porque ese hombre no me ama; porque ama a otra; porque tiene hijos de ella, y porque, aunque me amase, señor, no puedo ser esposa de un pastelero llevando vuestro nombre. -Olvídalo, no pienses más en é l sofoca ese amor, insensato, y si no puedes sofocarle, guárdale envuelto en el m á s profundo secreto, en el fondo de tu alma. ¡O h sí, sí, señor! Yo procuraré matar este amor que me enloquece, o le guardaré; secreto y. moriré con él.
 // Cambio Nodo4-Sevilla