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MADRID- SEVILLA 25 D E M A R Z O D E 1930. NUMERO 10 CTS. SUELTO DIARIO ILUSTRADO. A Ñ O VIGES 1 MOSEXTO N. 8.500 REDACCIÓN: PRADO DE SAN SEBASTIAN. SUSCRIPCIONES Y ANUNCIOS: MUÑOZ OLIVE, CERCANA A T E T U A N SEVILLA cas almas escapan de estas influencias yI depositario de la responsabilidad del partimantienen una visión y un juicio incólumes. do. Pero esa es precisamente una de las Ellas constituyen un gran aliento para todo razones de que el cargo presidencial haya presidente, y un gran recurso para el país. ganado en estimación popular mientras el Pero no son bastante numerosas para que Congreso ha perdido. E l país se da cuenta el negocio pública pueda ser tramitado como de que el presidente está dispuesto a asumir responsabilidades, en tanto que su partido no un negocio particular. procede así en el Congreso. Y o nunca me Como el Congreso, en, sus horas de timi- consideré obligado a cohibir a los senadodez, se doblega a las importunidades de las res o representantes ni a tomar represaCuanto mayor era mi experiencia en hacer nombramientos, más llegué a convencerme minorías organizadas, el presidente tiene que lias. E l pueblo los mandaba a Washington. de que los intentos de poner limitaciones a intervenir como campeón de los derechos de Y o consideraba que había cumplido con mi la facultad de otorgarlos son un desvarío. todo el país. L a organización de tales m i- deber si hacía con ellos lo mejor que podía. Debiera ser posible elegir una persona ca norías ha llegado a ser una actividad de E n esta forma evité casi enteramente la opopacitada dondequiera que se encuentre, clara repercusión en Washington. Con fre- sición personal, lo cual pienso que fué de Cuando se ponen restricciones por razón de cuencias están dirigidas por personas de m á s provecho para el país que tratar de imresidencia, de empleo o profesión, ocurre gran capacidad, que desarrollan mucho i n- ponerme despertando miedo personal. casi siempre que se encuentra una persona, genio para hacer sentir sus influencias en el E n nuestro sistema debe recordarse que la umversalmente admitida como la más califi- Congreso. Así encuentran manera de apocada, pero que queda excluida por las espe- derarse de la tribuna de los periódicos, de facultad de iniciativa política ha de concencificaciones artificiales. Mientras el Senado abrumar a los senadores y diputados con trarse en alguna parte. S i el jefe que la tenga la facultad de rechazar los nombra- peticiones, de aturdidos con imprecaciones ejerce no puede contar con el apoyo de la mientos, hay poco peligro de que el presi- que muchas veces son decisivas para lograr lealtad y de la organización, el partido en que esa facultad descansa se hace enteradente abuse de su autoridad, aunque se le que pasen las leyes. mente ineficaz. Y un partido ineficaz está concediese la mayor libertad posible en sus Aunque gran parte de esta legislación no llamado a desaparecer. S i un partido ha de elecciones. E l servicio público mejoraría mues enteramente mala, resulta casi siempre perdurar como instrumento útil de Gobiercho si todas las vacantes se ocupasen dedemasiado costosa. S i no fuese por el regla- no para el país, ha de poseer y desarrollar signando simplemente a la mayor capacidad mento de la Cámara y la facultad de veto un sano espíritu de lealtad partidista. Tales que se encontrase. A s í se procede en los nedel presidente, antes de dos años estas ac- manifestaciones, hechas en el Congreso, gocios particulares. L a adopción de cualtividades duplicarían el coste del Gobierno. contribuirían, m á s que otra cosa alguna, quier otro sistema entorpece al Gobierno en Dentro de nuestro sistema, el presidente para rehabilitarlo en la estima y la contodos sus actos. no es únicamente la cabeza del Gobierno, fianza del país. Antes de resolverse a tomar una medida, sino también el jefe de su partido. E n los E s natural en los hombres buscar el P o el presidente ha de pensar que le rodea la t iltimos veinte años se ha observado una deconciencia del país, la cual, aunque no se cadencia en el espíritu de partido y una der. Por esta tendencia de la naturaleza hu. interese mucho por los problemas de go- clara merma en la lealtad partidista. A u n- mana los fundadores de nuestras instituciobierno, aunque esté engolfada en los asun- que no carece de ciertas ventajas públicas la nes eligieron un sistema de frenos y contos personales, desea ver, sin embargo que actitud independiente por parte de los ciu- trapesos, y sometieron a todos los funcionael Gobierno se desempeña de una manera dadanos, en nuestra forma de gobierno es rios públicos a limitaciones constitucionaordenada y digna para el progreso del pú- necesario que haya partidos políticos. Si no les. L o s Tribunales les infundieron poco blico bienestar. Los que componen esta con- hay hombres de partido, no puede haber temor, y se inclinaron a considerar los Cuerciencia política desean tener un país próspe- hombres independientes. E l Congreso está pos legislativos como el campeón natural de ro, y se oponen a la contribución injusta y organizado enteramente de acuerdo con la sus libertades. Temían mucho que el Poder al público despilfarro. A l mismo tiempo su política de partidos. Los partidos recurren a ejecutivo no tratase de ejercer poderes arorgullo patriótico le mueve a desear que las los votantes en apoyo de sus programas. A bitrarios. Sin embargo, dentro de nuestra cosas estén bien hechas, por lo mismo que base de estos programas hace el pueblo sus Constitución, tales temores rara vez han sido están dispuestos a pagar los gastos. Con elecciones. S i los elegidos en torno al mismo fundados. E l presidente ha llegado a ser gusto entregan su dinero, con tal que los programa partidista no se asocian para lle- considerado como el campeón del pueblo, Estados Unidos figuren en primera fila. E n var a cabo sus propósitos, la elección resul- porque es responsable a solas de sus actos, general, representan la opinión pública del ta una farsa. E l ciudadano independiente, mientras en el Congreso, donde la responsabilidad está dividida, hay mucho m á s país. que se ha unido a otros para sacar triunfan- peligro de actos arbitrarios. Pero estos elementos están desorganiza- te al candidato de un partido, descubre que Por eso cada vez ha resultado m á s ineludos, informes, desarticulados. Contra una todos sus esfuerzos fueron estériles, si la minoría compacta y bien disciplinada, no pa- persona a quien ayudó para que fuese ele- dible que el presidente se oponga a cualrecen ser muy eficientes. Sin embargo, cons- gida rehusa o descuida cumplir las promesas quier usurpación de sus poderes constitucionales. U n o de los más importantes de tituyen la gran fuerza en nuestro régimen del programa de su partido. estos poderes es el poder de hacer nombrade gobierno. Yo recurría a ellos constanE n el Congreso se presentan muchas oca- mientos. L a Constitución dispone que el lemente, y rara vez dejé de obtener su apoyo. Forman el Tribunal de última instancia, siones en que no se mantienen debidamente presidente haga los nombramientos con la ordenadas las lilas de partido. Y sin embar- aprobación y el consejo del Senado. Los sey sus decisiones son inapelables. go, sí ha de haber un sistema responsable La autoridad inmediata con que el presi- de gobierno, cu consonancia con el mandato nadores constantemente hacen presión para dente tiene que enfrentarse reside en la expreso del pueblo, y no meramente según sacar adelante sus propios nombramientos, conciencia, política. Para que las cosas se el capricho de los que logran salir victorio- y el Congreso constantemente está propohagan, tiene que tocar es, tc resorte. Algunos sos en los colegios electorales, en íodas las niendo leyes que tienden a des- pojar al prede nuestros presidentes pecaron por falta de- disposiciones importantes ha de haber solida- sidente de la facultad de hacerlos. Distintos comprensión de la conciencia política. A u n- ridad partidista. L a misión del presidente departamentos y oficinas lanzan con freque yo estuve en contacto con ella muchos corno jefe de partido es procurar que los cuencia disposiciones que harían de ellos años, siempre encontré dificultad en com- propósitos manifestados en el programa de Cuerpos que se perpetuarían por sí mismos, prenderla. Es una extraña mezcla de vanidad partido se conviertan en hechos legislativos y para los cuales no se podrían hacer nomy timidez, de actitud obsequiosa por un lado y administrativos. Muchas veces yo encon- bramientos que ellos mismos no determiy de ilusión de grandezas por el otro, de la tré apoyo en los ájenosla mi partido, y, en nasen. Aunque yo siempre busqué la coopepresunción m á s egoísta y del más abnegado camb o, encontré oposición en los miembros ración y el consejo, me opuse igualmente a patriotismo. L a conciencia política es. el pro- de mi partido propio, al intentar mantener estas tentativas, unas veces rechazando las recomendaciones y otras veces ejercitando l a ducto de hombre públicos, que han sido do- las promesas del programa. facultad de veto U n a de las principalas 5 blemente malcriados: malcriados por el eloTales condiciones son enteramente alló- yes agrarias, y últimamente una medida de gio y malcriados por la injuria. E n ellosnada es natura! todo es artificial. M u y po- malas. E 3 presidente queda así como único salud pública, implicaban estas limitaciones LO Q U E SIGNIFICA SER P R E S I D E N T E D E LOS E S T A D O S UNIDOS La conciencia política
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