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A B C. S A B t A D O 29, D E M A R Z O D E 1930. E D I C I Ó N D ANDALUCÍA. PAG. 1 CRITICA La sección de Y NOTS C Í A S de la Biblioteca libros. DE LIBROS Illescas Cervantes Nacional. Oíros La sección de Cervantes de la Biblioteca Nacional Acaso el verdadero concepto de lo que es, de lo que debe ser una biblioteca de la índole de ia nuestra nacional, análoga a la de igual denominación en Francia, a la de V i t torio Emmanuele, de Italia; a ia del British Museum, de Inglaterra, y a sus similares de otros países, no se encuentra lo suficientemente arraigado, y ello da lugar a apreciaciones erróneas respecto a la finalidad de esos Centros de cultura. De igual modo que el servicio del uso de los libros y la garantía de su conservación son cosas contradictorias no es lo mismo tampoco el concepto del gabinete de lectura moderno, a la manera de las public free librarics, con cientos de millares de l i bros, de revistas y de periódicos, para ser devorados a todas horas por millares de lectores sin distinción de edades ni de condición, que el más elevado de biblioteca, que, sin llegar a museo, pues el libro no ha de perder nunca su categoría de tal para convertirse en simple objeto, equivalga a paraje de serena y reposada quietud, en el que, estimándose el libro por su rareza, por su antigüedad o por alguna otra circunstancia de valor singularísimo, pueda ser conservado con interés especial, sin que corra el riesgo de que llegue a las manos del lector ocasional, del frivolo, del mero curioso, del ignaro o del desocupado que busque sombra en el verano y cobijo y abrigo en invierno. Por arrancar su organización de otros tiempos en que la vida se deslizaba con más pausa y con menos inquietudes, nuestra B i blioteca Nacional, que se halla moldeada conforme al segundo aspecto, ha de moverse, en cambio, al compás que le marca el primero, y aunque todas las manifestaciones de su vida exterior se rigen por este; en lo interno, en lo que constituye su esencia, se desenvuelve de acuerdo con aquel más elevado concepto de Biblioteca depositaría de los preciados tesoros que el tiempo y otras diversas circunstancias se encargaron de acumular. Y así, ateniéndose a esa concepción, fué cómo D. Manuel Tamayo y Baus, director en 1894 del elevado Centro de cultura, al ser trasladado éste desde la calle de A r r i c ia al palacio de Recoletos, comisionó al ilustrado bibliotecario D. Pedro Mora para que separase todas las ediciones del autor del Quijote reuniéndolas en un departamento, que es el que hoy se denomina Sala de Cervantes Su sucesor, el gran Menéndez y Pelayo, acrecentó el fondo cervantino has ta llegar al número de 1.600 volúmenes, y en él día, merced a la diligencia del actual director, el ilustre cervantista D. Francisco Rodríguez Marín, la sección se compone de 3.042 volúmenes, incluyendo, además de las obras del inmortal alcalaíno, aquellas otras de miscelánea que suponen comentario, crítica, biografía, o que revelan alguna i n fluencia cervantina más o menos remota. Es jefe de la sección el competente y culto individuo del Cuerpo facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos, D Gabriel Martín del- Río y Rico, quien con entusiasmo y abnegación admirables viene ded cándola desde hace largos años toda su inteligencia y todos sus desvelos para su mayor esplendor y metódica ordenación, ya que son sus dos grandes amores Cervantes y los libros. F r u t o de ese amor, nacido al calor de tan j j í I 1 i! j I j elevados sentimientos y madurado a lo largo de una perseverante labor, es el Catálogo bibliográfico de la sección de Cervantes de la Biblioteca Nacional, obra que, a expensas del Estado, acaba de dar a la estampa el Sr. Río y Rico, por haber sido premiada en el concurso público de 1916, y en la que el autor ha seguido trabajando sin tregua hasta darla por terminada en 31 de diciembre del pasado año, incluyendo así todos los libros que integraban la sección en esa fecha. Edición por edición, y obra por obra, i n cluyendo los folletos, se describen todos los volúmenes que componen la S a l a de Cervantes registrando sus particularidades y analizándoles, haciendo el juicio crítico de los comentaristas y biógrafos, y de los autores, cuando se trata de las obras que, por no ser de Cervantes, van incluidas en la sección de miscelánea y hasta mencionando las ilustraciones pictóricas, en las ediciones que llevan grabados. Comprenderá el lector que se trata de una obra verdaderamente monumental, al modo de una inmensa vitrina en que pueden ser contemplados los libros, muchos de los cuales no se pueden ya adquirir fácilmente; esta- obra, además, aventaja a sus similares, no solamente por el hecho de ser la última, s; no por tratarse de la sección cervantina de nuestra biblioteca, que ha quedado así convertida en una de las primeras del mundo, por ser la única que posee las ediciones príncipe de todas las obras de Cervantes y contar además con una crecida cantidad de libros de extremada rareza. es de las que se pueden acometer todos los días. Y aquí terminaríamos; pero con la pluma en l a mano y el catálogo a la vista, ¿quién no cede a l a tentación de extraer como muestra una nota de las ediciones del. Quijote que posee la Biblioteca Nacional? Deducida esa nota del catálogo del sefiür Río y Rico, el numero de las ediciones mencionadas es el siguiente: Castellanas, 284; catalanas, tres; mallorquína, una; vascongadas, dos; portuguesas, seis; políglota, una: latín macarrónico, dos; francesas, 129: italianas, 22; rumana, una; inglesas, 121; holandesas, 24; alemanas, ¡8; finlandesa, una; bohemia, u n a japonesas, tres; hebraica, una; búlgara, una; suecas, 10; griegas, dos; rusas, 10; servias, dos; danesas, tres; polacas, seis; húngaras, cinco; croata, una; industani, una, y noruega, una, lo cual, si mis matemáticas no me han engañado, equivale a un total de o edi 5. g ciones de nuestro libro inmortal. -A. Ramírez Tomé. I L L E S C A S -S e ha publicado este interesante trabajo de D Alberto A g u i l a r en el que aparecen documentadas notas históricoartísticas acerca de Illescas, ilustrando el texto artísticos fotograbados. en su revista mensual el tomo I I correspondiente a Segovia, en el que ofrece un documentado trabajo D. Ángel Dotor y M u n i d o acerca de l a capital castellana. A v a loran dicho trabajo numerosas fotografías. L A última publicación de la enciclopedia a la Biografía de Jacinto Benavente, -en la que el brillante escritor Ahgel Lázaro describe, con briosos rasgos, las principales características del ilustre comediógrafo español, y se enumeran sus obras. popular E L L I B R O D E L P U E B L O corresponde LA ENCICLOPEDIA GRÁFICA ha publicado Claro es que ei esfuerzo hecho anteriormente por Rius, por Givanel y por Heinricli, así como los estudios y comentarios de Clemencín, de Fernández de Navarrete, de Hartzenbusch, de Pellicer, de Pérez Pastor, de Rodríguez Marín y de otros ilustres. cervantistas, han sido aprovechados en beneficio de la sección, y, por lo tanto, por el señor Río y Rico, quien ha podido así avalorar su obra con el fruto dé tan doctos y prolijos comentarios. E l plan general del libro no puede ser más sencillo: se enumeran ante todo las ediciones de las obras del manco sano, agrupadas por títulos, primeramente las castellanas y después las traducciones; siguen luego las obras de miscelánea cervantina, conservándose igual orden en los apéndices y al final, con objeto de poder manejar fácilmente esta voluminosa obra de más de novecientas páginas en folio, ha colocado el autor diversos índices, el general v otros por orden alfabético de autores, traductores, biógrafos, comentaristas, impresores, dibujantes, grabadores, Mecenas y poblaciones en que han ¡sido impresas o editadas las obras de Cer 1 vantes. Del mismo modo que D. Cristóbal Pérez Pastor, el primero de los bibliógrafos españoles modernos entendía que el prólogo de todo repertoiio debe reducirse a una explicación clara y breve de la forma elegida para la clasificación de las obras en él reseñadas, entendemos nosotros que, al tratar de dar a conocer al público una obra de l a índole del Catálogo bibliográfico del Sr. Río y Rico, no cabe otro procedimiento que el que hemos adoptado, o sea una descripción externa de la forma en que ese catálogo se halla confeccionado, añadiendo que bien se puede mostrar orgulloso el autor por haber consegitido dar cima a una obra que por su importancia y por su valor intrínseco no A ojo D E A V I Ó N -E n esta moderna novela, que acaba de dar a l a estampa, el autor, que firma su trabajo con el seudónimo de El Caballero del Azul, traza con sutiles rasgos de observación, la historia biográfica de Nova- Aquilae, personaje ideológico, que establece una serie de interrogantes acerca de las cosas de l a vida, saturadas de filosofía y humorismo, dentro de las n o r mas trazadas por la actual literatura de vanguardia. E n dicho aspecto, la citada obra ofrece facetas interesantes y merece ser conocida por cuantos siguen con atención el movimiento moderno literario. Er. Depósito Geográfico y Estadístico del ministerio del Ejército, ha publicado últimamente los mapas de Marruecos correspondientes a ¡as regiones de Tatof y del zoco E l Jemis de Beni A r o s Dichos mapas, magníficamente impresos, a una escala de 1: 50.00o, ponen de relieve la competencia que en estos trabajos tiene el Depósito Geográfico y Estadístico del Ejército. E l autor de este erudito libro, M HerreroGarcía, declara, al empezar, que se propone hacer la prehistoria de la crítica literaria es decir, el acervo de las primeras opiniones críticas que se emitieron sobre la obra de los más preclaros ingenios de nuestras letras. P o r tal trabajo podemos saber l a o p i nión de los contemporáneos y aun de los coetáneos de dichos autores. L a obra del Sr. Herrero- García comprende cinco capítulos dedicados a estudiar los ecos despertados por La Celestina entre los autores- críticos del siglo x v i i l ó s pareceres sobre la poesía de Garcilaso, los apasionamientos que levantan el teatro de Lope áe Vega y el estilo culterano de Góngora, y, E S T I M A C I O N E S L I T E R A R I A S D E L SIGLO xyn.