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ABC. DOMINGO 30 D E M A R Z O D E 1930. E D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A P A G 27. ma el amor a la Patria, por lo que se oponí drá a quienes pretendan perturbar en está época en que España, a costa de no. pocos sacrificios, ha llegado a alcanzar una vida próspera y progresiva, que contrasta frente a las inquietudes del abominable siglo xix, Este acto, señor, no puede ser de. despe- dida; nuestros corazones se resisten a dar a Vuestra Alteza un adiós definitivo. Así, pues, nuestra entusiasta admiración, nuestro respeto fervoroso, nuestro cariño y nuestra lealtad a Vuestra Alteza, y... hasta la vista, señor. E l final del discurso del general F e r n á n dez Barreto fué subrayado con una gran ovación, habiéndose también interrumpido por los aplausos en diversos pasajes. Su Alteza, visiblemente emocionado, se levantó a hablar, reproduciéndose la ovación tributada por los comensales, puestos en pie. E l infante D Carlos, en tono llano, dio las gracias por sus palabras al general Fernández Barreto y a las guarniciones de la región, por el homenaje, que ha llegado a conmover intensamente su alma por haber visto, de manera patente, el cariño que se le tiene en Sevilla y su región, que mandó durante nueve inolvidables años. H i z o resaltar que el Ejército de Andalucía siempre fué leal y disciplinado, tanto en los momentos difíciles como en los penosos, haciendo siempre gala de su amor a la profesión. Dijo luego que conservará un recuerdo imborrable del mando de la Capitanía general de Sevilla, que le fué fácil y grato en todo momento y afirmando que al aceptar la Capitanía de Cataluña había procedido como buen militar, rindiendo tributo a la obediencia, la primera de las virtudes militares. L A M A R C H A D E SU ALTEZA E L INFANTE D O N CARLOS El almuerzo de despedida ofrecido por los militares Los generales de toda la región militar andaluza y los jefes y oficiales de la guarnición de Sevilla, ofrecieron ayer a su capitán genera! 7 S. A el infante D Carlos, un almuerzo de despedida, en el Pasaje de Oriente. E l acto, durante el cual se exteriorizaron los sentimientos del más respetuoso y acendrado afecto hacia la Real persona de don Carlos de Borbón, fué algo m á s que una despedida cariñosa; se hicieron reiteradamente por cuantos asistieron manifestaciones de fe, de afirmación monárquica, que trascendieron más allá del seno de la colectividad militar. Esta, fué la nota saliente del agasajo, al que hubiera concurrido toda la guarnición sevillana, si no fuese por el carácter de l i mitación que hubo de dársele, a causa de falta de espacio. Asistieron, por esta razón, los primeros jefes de los Cuerpos y dependencias, acompañados de comisiones compuestas de cinco jefes y oficiales. E l número en total. de comensales fué el de doscientos cincuenta. E n la mesa presidencial sentáronse con Su Alteza los generales de las distintas plazas de l a región y de Sevilla, Sres. F e r n á n dez Barreto, Nieves, Musiera, Cáceres, M e rry del V a l García Díaz, Rodríguez de Aumente, Muro, Puig, Ruiz Trillo. Saliauet, Martínez, Sanz, Curiel, García Maldonado, L a Torre, Á u ñ ó n teniente vicario de la región y comandante de Marina, Sr. Noval de Celis. A l entrar Su Alteza en el salón, la orquesta interpretó la Marcha Real, tributándosele una ovación cerrada. Transcurrido el almuerzo, ofreció el acto el general gobernador militar de Sevilla, D Antonio Fernández Barreto. Interpretando el sentir de todos- -dijo- sean mis primeras palabras, después de saludar a Su Alteza Real el infante D Carlos, para rendir un férvido homenaje a la infanta doña Luisa, cuyo nombre emocional reverencian todos los sevillanos, y al que elevan tributos de respetuosa admiración. Sean las flores que adornan. esta mesa para la noble dama que con su caridad inagotable fué amparo y consuelo. de millares de desgraciados. H e de manifestar después que el respeto ha ido acompañado de la exaltación del alma al servir a la órdenes del infante don Carlos, pues su manera de mandar nos ha inducido siempre a obedecerle ciegamente, mejor que los mismos reglamentos. Saludó luego a los compañeros venidos de las demás plazas de la región, afirmando que todos. están sólidamente unidos por un ideario común. Lamentando. la marcha de Su Alteza, dijo que debia consolar a todos el considerar que su presencia es conveniente en otro lugar, donde a toda seguridad con sus excepcionales condiciones habrá de rendir un nuevo beneficio a l a Patria. Ruego a Vuestra Alteza- -añadió- -que manifieste a S. M el Rey nuestra incondicional adhesión a su persona y. al Gobierno, eme el ejército de Andalucía tiene ñor nor- SEVILLA. L A DESPEDIDA D E L INFANTE DON CARLOS L A PRESIDENCIA D E L BANQUETE OFRECIDO POR E L ALTO MANDO DE LA SEGUNDA CAPITÁN G E N E R A L DE L A MISMA. REGIÓN (FOTO AS. A. R. INFANTE DON CARLOS, AL CESAR COMO SERRANO)
 // Cambio Nodo4-Sevilla