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B C. M A R T E S i DE A B R I L D E 1930. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 36. ron de iniciativa madridista casi siempre, pero de reacciones fáciles y brillantes del Barcelona. Ellas nos dieron la medida de la calidad de Arocha, que es un centro de ataque hábil y profundo; pero la decisión de medios y defensas locales frustraron sus intentos, que sólo por indecisiones de V i d a l estuvieron alguna vez a punto de ser tantos. Repetición superada del primer tanto, fué, a la media hora, el segundo goal. Nuevamente Rubio y Lazcano bordaron l a escapada, y aquél, a despecho del defensa, lanzó un disparo raso, lamiendo el poste, que no tenía posibilidad de defensa. E l tanto y l a ovación animaron a los merengues, que dominaron el resto del tiempo, y ya en las postrimerías, en un avance de toda la línea, Lazcano acertó a empalmar un buen remate que solucionó meritoriamente un lío ante la meta. T o t a l tres a cero, en cuarenta y cinco minutos, y otros tres cuartos de hora, para lo que se quiera. La propina. -Ni como propina, ni siquiera como plazo que nos trajo el obsequio de tres goals más, fué tolerable. Rendidos del esfuerzo anterior, unos y otros procuraron justificar el tiempo, sin darle valor futbolístico. Mas dominó el Barcelona, cuyo ataque se encontró frente a una defensa menos exhausta y que pudo sostener el choque. Por eso los blancos, todavía en sus escapadas, dieron mayor sensación de peligro y acusaron dos tantos nuevos: uno, rematado por Lazcano, pero en cuya preparación le caben los honores a Olaso, y el otro, de un buen tiro de Cosme. Luego, dominio blando y sostenido de los catalanes, y al final, un gran chut -de los imparables- -de Goiburu, aprovechando, r á pido, el pase de! extremo izquierda. Detalles. -Desde el palco regio presenciaron el partido, muy complacidos. Sus A l tezas Reales los infantes D Jaime, D Juan y p Gonzalo, que al dejar el carnpo fueron objeto de manifestaciones de simpatía por parte del numeroso público que contempló su paso. Después de estos partidos, tan delicadamente disputados, nos queda siempre un temor 1 será que los muchachos han hecho propósito firme de enmienda? Cuando los matches son de clase tan exquisita, se puede decir de los arbitros que juzgaron la partida maravillosamente: Es el caso del Sr. Stemboru, que estuvo imparcial, justo, acertado, ecuánime... y muchas más cosas. L e faltó haber sido buen jugador de fútbol para haber empalmado o pasado discretamente en las frecuente- ocasiones en que recogió la pelota. Si el azar del sorteo enfrenta en el campeonato de E s p a ñ a a los actores del domingo, no se fíen ustedes de lo acaecido y atiendan curiosos a la reedición. Es posmle que en ligas decisivas, ni el Madrid fuera tan amerengado dominador, ni el Barcelona se contentara con exhibición tan sin sal. Estas cañas futbolísticas de los más galantes rivales se vuelven lanzas erizadas de fauts en cuanto las circunstancias lo aconsejan. P o r nuestra parte celebraríamos que el agresivo consejo no se presentara nunca, pero por si acaso, conviene vivir prevenidos- -Juan Deportista. Equipos. M a d r i d V i d a l Torregrosa y Quesada; Prats, Esparza y Peña (J. L a z cano, Morera, Rubio, Cosme y Olaso. Barcelona: Sola (Uriach en el segundo tiempo) Zabala y M a s Martí, Guzmán y A r n a u Diego, Goiburu, Arocha, Bestit y Ramón. Racing de Santander, dos tantos; A t h l é t i c de Bilbao, tres Santander. E l primer tiempo, de gran calidad de juego, y llevado a enorme tren, terminó con la ventaja de los bilbaínos, por dos a uno. Fueron los montañeses ios primeros en marcar, de un centro cíe Santi, y remate de cabeza de Larrinaga, empatando poco después Izaragorri, aprovechando ua la sola exclusión de Caballero, que se most r ó más endeble que sus compañeros. A pesar de ello creemos que el público no debió chillarle, pues en lo que cabe, estuvo discreto, amen de no ser el titular del puesto que ocupó. E n cambio, motivos más que sobrados tuvieron los sevillistas para increpar a los de- lanteros, y, principalmente, a los interiores, que dieron un verdadero curso de descolocación. Frente a un equipo que, a pesar de todo, estuvo totalmente dominado durante la hora y media, el adelante d e l Sevilla debió asegurar el triunfo al comienzo y más teniendo los coruñeses una defensa francamente mala. E l campeón de Andalucía tiene hoy l a base de un excelente equipo, llamado a dar muy serios disgustos, pero para ello ha de reformar su linea delantera. Los forasteros, ya lo hemos dicho, forman un conjunto menos que mediano, c: i -TM- -Estas broncas ar Sevilla perjudican a los toreros de l a feria. ¿P o r qué, Oselito? -Home, porque cogen ar público enírenao. el. que destaca como una piedra preciosa en el barro, Hilario, quien, sobre tal fondo, r. o puede brillar. E l arbitraje de Vilalta no convenció al público, que le chilló en diversas ocasiones. Terminó el campeonato de Liga. E l Sevilla quedó en el cuarto lugar de la clasificación. E l Betis, colista, mientras la Nacional no falle el pleito a que dio origen el partido Leonesa- Coruña, en León. ¡Mala la hubimos! -Antonio Olmedo. Alineación de equipos: Deportivo ds la C o r u ñ a Rodrigo; Mella y Alejandro; Jacobo, Esparza y F a r i ñ a Pérez, Torres, Chacho, Hilario y Rubio. Sevilla F C E i z a g u i r r e Monje y Sedeño I. Rey, Caballero y A r r o y o Roldan, Benítez, Campanal, Carreño y Brand. E l R e a l M a d r i d v e n c i ó al F C B a r c e lona p o r cinco tantos a uno Mitad y mitad. -Nos sirvieron los futbolistas de turno en Chamartín, un encuentro muy fin de campeonato liguista como para aborrecer esta clase de conclusiones. A l comienzo todo marcha tan rápido, tan correcto y tan espectacular, que cierto tiempo creímos en la posibilidad de una maravilla de hora y media. Pero pronto, viendo como los hombres se agotaban, presenciando de qué forma los tantos de los locales enfriaban los ánimos de los forasteros y anotando, en fin, las entradas en juego de Steimborn (que el domingo fué un jugador más, a juzgar por las patadas y las veces que dio a la pelota con la cabeza) nos dimos ci- enta de que aquella efusión inicial tendría su reacción negativa seguidamente, E s tan fácil acertar en estos lances, que el confirmar en el segundo tiempo l a sospecha apuntada en el primero, no podía envanecernos. Hubiéramos preferido, como cumple al Barcelona, un partido de café bien cargado; es decir, de excitación prolongada, como los azul- grana pueden servirla en infusión futbolística. Pero ellos, sin que podamos descifrar las causas, se contentaron con despacharnos mitad y mitad, y el Madrid no se opuso. Optimismo y corrección. -A l Barcelona no le importaba gran cosa el resultado del partido, al objeto de la clasificación. Tenia asegurado su segundo puesto, a pesar de la probable derrota. Por su parte, al M a drid, aun interesándole ganar, le importaba más contribuir a mejorar su equipo, buscar fórmulas de mayor eficacia, tender al mejoramiento de los ases obscurecidos y de ios otros, y reconciliarse en todo lo posible con el público, que luego de tanta jrregularidad pasada está un poco enfurruñado con los campeones regionales. Aunque no se haya logrado todo, hemos adelantado bastante. H a n vencido los inerengues a un Barcelona casi inofensivo, que se mostró tan atildado y tan correcto, que diéronnos tentaciones de proponerle para las palmas del match de la cortesía; y ya que noventa minutos fuera exigir de Rubio y sus amigos, un. plazo de juego incompatible con sus convicciones novísimas respecto del modo de emplearse en fútbol, tuvimos ocasión en unas cuantas jugadas, equitativamente espaciadas en los dos tiempos, para comprobar que el mencionado Rubio, el mejor delantero de nuestros tiempos, que en Lazcano puede reverdecer, cuando el quiera, el extremo derecha internacional, que Prats es un medio ala singularísimo, que M á s es un defensa inmejorable, si le place; Guzmáh un medio centro de alta categoría, y Arocha un delantero centro magnífico, si sus compañeros jugaran con él, como él juega con los demás. Los demás... Precisamente entre éstos está un tal Goiburu, de cuyas condiciones y de cuya eficiencia se ha hablado mucho. ¿P o r qué no da el ex osasunista todo su rendimiento entre los azulgranas? Pues porque el discutido chutador se ha incorporado a un equipo donde el figurar como as exige un esfuerzo que no se puede sostener constantemente, porque el público de Pamplona no puede ser como el de la Ciudad Condal, y porque el campeón de Cataluña está más abundante en ases (que no se avendrán a perder su condición fácilmente) que el Osasuna. Todo ello da como resultante esas dificultades que se pretenden advertir en el emigrado, y que no son sino consecuencias lógicas del imperativo de acoplarse a una línea- -a un once- -donde no se presentan tan fáciles las oportunidades de figurar como estrella de primer amagnitud. Por lo demás, en un partido sin salientes, sin otros destellos de alegría que los que le echó Rubio, se nos apareció Goiburu tal cual era antes: acometedor, i n dividualista, activo, chutador formidable y... necesitado de que los demás jueguen para él. Claro que si el partido no se hubiera deslizado en un ambiente de tanta cordialidad, tal vez hubiéramos presenciado algo más. Pero ¡qué le hemos de hacer! E s t a r á escrito que sólo cuando no tenga alcances la función será aplicable esta fórmula: optimismo y corrección Mitad primera. -Fué rápida, movidísima, de una viveza pocas veces superada. De los blancos, toda el ala derecha entró felizmente en juego, contrarrestado admirablemente por la izquierda catalana. Pero a los cinco minutos, esa demostración de Rubio, que cuando a él le importa no retrasa nunca, fué el encaje en avance prodigioso con Lazcano, el centro de éste y el remate veloz del centro, colocadísimo, a media altura, que pasó a l a red. Brillantes los momentos siguientes, fue-
 // Cambio Nodo4-Sevilla