Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
E N LA PREPARACIÓN D E L ROMANCERO GENERAL ESPAÑOL. D RAMÓN ES AUXILIADO DOCTORA E N FILOSOFÍA Y LETRAS POR SU CULTA ESPOSA, DOÑA MARÍA COYUí. mos tomos publicados- -frente a las cuartilías y entre los libros de su biblioteca. Por la tarde trabaja también en la Historia del idioma, y en la preparación del Romancero general español, que se publicará bajo los auspicios de The Hispanic Society of Ame- UNA SESIÓN D E LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA, PRESIDIDA PCR D. RAMÓN MENÉNDEZ PIDAI. LA C L A S E MOMENTO INCOMPARABLE DE LA VIDA AFECTIVA Y LITERARIA rica, de Nueva York, que preside el sabio y popular hispanófilo M r Huntington. E n esta labor es auxiliado IX Ramón Menéndez P i da! por su culta esposa, doctora en Filosofía y Letras, que dirige al personal auxiliar y que colabora con sus aportaciones y trabajos en la gran preparación del Romancero. Con tal motivo, recuerda D. -Ramón ai periodista el ha 31 azgo de uno de los más bellos romances españoles que, en viaje de novios, hizo su esposa en Osma. Por aparecer relatada la anécdota en una de las conferencias que él dio en la Universidad de- Columbia, preferimos brindar al lector la versión d i recta, debida a su autor. U n recuerdo personal, para mí grato, me será permitido aquí, pues se trata de un mero recuerdo de viaje, unido al hallazgo de un romance histórico desconocido. E n mayo de 1900 hacía yo una larga excursión por las orillas del Duero, para estudiar la geografía del Cantar de Mió Cid. Acabada la indagación en Osma, y deteniéndome aHí un día más para presenciar el eclipse solar que iba a sobrevenir, ocurriósele a mi mujer (era aquél nuestro viaje de recién casados) recitar e! romance del Conde Sol a una lavandera con quien hablábamos. L a buena mujer nos dijo que lo sabia elia también, con otros muchos, que eran el repertorio de su canto, acompañado del batir la ropa en el río, y en seguida, complaciente, se puso a cantarnos uno, con una voz dulce y una sonada, que a nuestros oídos era tan apacible y agradable cómo aquellas que oía el historiador Mariana con les romances del cerco de Zamora. E l romance oue cantaba nos era desconocido, por eso más interesante, y a medida que avanzaba, mi mujer creía reconocer en él un relato casi histórico, un eco tardío de aquel dolor, tribulación y desventura que, a decir de los cronistas, causó en toda España la muerte del príncipe D. Juan, hijo de ios Reyes Católicos Relatas después cómo, con auxilio del mae. strt de capilla de la Catedral, se copió la música del romance, que era del siglo xv, y cómo su estudio eclipsó la curiosidad por el verdadero eclipse, del que ya los dos viajeros. prescindieron. He afluí, pues, un reflejo de ia inaflera cómo D. Ramón Menéndez Pida! se acomoda a su labor bibliográfica, en los más varios momentos de su vida. E l romancero significa
 // Cambio Nodo4-Sevilla