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X B C. M A R T E S 8 DE ABRIL DE 1936. E D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A P A G 17. L a lápida dice así: E n esta su casa morada falleció el día 30 de septiembre de 192.9 el excelentísimo señor D. Luis M o n toto y Rautentrauch, poeta del hogar, cantor de los mártires del trabajo, insigne polígrafo, cronista de Sevilla, a la cual consagró su corazón y su pensamiento, espejo de caballeros y dechado de humildad. L a ciudad de Sevilla consagra este mármol a la grata memoria de su hijo predilecto. Antes de descubrirse la lápida, el señor Sánchez Pineda, en nombre del Ayuntamiento, leyó- unas hermosas cuartillas r i n diendo tributo a la memoria del Sr. Montoto y elogiando las dotes intelectuales y las virtudes que adornaron al finado. Aludió al discurso leído por el Sr. Llach, en el que se analiza la obra del Sr. M o n toto con sagaz criterio, y terminó dando las gracias a las personalidades y Corporaciones que asistían al acto. Después se descubrió la lápida, tirando de los cordones el Sr. Sánchez Pineda y el general Fernández Barreto. E l distinguido escritor D Santiago M o n toto, hijo del finado, leyó unas cuartillas, agradeciendo a todos el homenaje que se rendía a la memoria de su padre, de quien dijo que siempre tuvo su pensamiento puesto en Sevilla. E l trabajo del Sr. Montoto termina con el siguiente párrafo: U n a vez más el Ayuntamiento, mejor dicho, Sevilla, da pruebas de su espíritu selecto, al honrar la memoria de los que fueron; porque este culto es patrimonio de los espíritus nobles y generosos; los mezquinos no llegan al borde de la sepultura, no tienen para los muertos una flor, viven apegados a la roña de las ciudades, en HOMENAJE A LA M E M O R I A D E D O N LUIS MONTOTO E n el gran salón de actos del Ayuntamiento, se celebró ayer tarde la sesión extraordinaria, pública y solemne, organizada por la Real Academia Sevillana de Buenas Letras, de acuerdo con la Corporación Municipal, en honra del. eminente literato y cronista oficial de la Ciudad, D L u i s Montoto Rauténstrauch. Presidió el cardenal Ilundáin, teniendo a sus lados al director de dicha Real A c a demia, general Fernández Barreto; al secretario de la misma, el académico numerario, Sr. Muñoz San Román; al Sr. López de Rueda, en representación de la Universidad; al presidente de la comisión de M o numentos Históricos y Artísticos de la provincia, y comisario regio de la Exposición Iberoamericana, D. Carlos Cañal; a los académicos D Manuel Portillo, fray Diego de Valencina, D Juan Cabello Castifia, D. Tirso Camacho y D. Celestino López Martínez; a D. Manuel Blasco Garzón a D Manuel Manuel Jiménez Fernández, en la del Ateneo; a D José Rico Cejudo, por la Academia de Bellas A r t e s al fiscalde S. M y otros numerosos académicos y representaciones. A la derecha de la presidencia aparecía un retrato del ilustre finado, orlado con negros crespones. Rezadas las preces reglamentarias hizo uso de la palabra, en primer término, y en representación del alcalde, que no pudo asistir, por encontrarse enfermo, el Sr. Sán- chez Pineda, que hizo un elogio fervoroso de la figura de D Luis Montoto, de quien dijo que a más de ser literato eminente que abordó todos los géneros con singular fortuna, fué un hombre de gran corazón. Agregó que el Ayuntamiento se honraba abriendo sus puertas para celebrar este homenaje a su memoria, y rinde un t r i buto de respeto a la ilustre viuda del señor Montoto. Seguidamente el académico preeminente D. Emilio Llach dio lectura a un bellísimo discurso necrológico. E n el referido discurso, el Sr. Llach, con sugestiva pluma, analiza magistralmetne la obra de D. Luis Montoto, aludiendo a las principales producciones de tan insigne maestro y poniendo de relieve la importancia de la gran labor de Montoto. Después, D Cayetano Sánchez Pineda leyó un dictamen del Sr. Montoto, como cronista de la Ciudad, en cuyo documento el esclarecido literato hace gala de su arte y erudición. Por último, D Tirso Camacho leyó unas poesías de D. L u i s Montoto, en que campea una gran inspiración. Todos los oradores fueron muy aplaudidos por la distinguida concurrencia que llenaba el salón. Terminada la sesión, el Sr. Sánchez P i neda, en representación del Ayuntamiento; el general Fernández Barreto, director de la Academia de Buenas Letras; los académicos concurrentes y demás personalidades, se dirigieron al domicilio de la señora viuda de Montoto para descubrir una lápida que le dedica el Ayuntamiento, conmemorativa de que en dicha casa falleció el insigne poeta. SEVILLA. Í 8 w a t C t t P n ¡X O T O K T B B Í O O ÚDQ- VÁSJÍ SESIÓN NECROLÓGICA MOSTOTOV C OTO SERRANO Y -M SO ÜÁJ iiÍS LJS
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