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A B C. V I E R N E S n DE ABRIL D E 1930. E D I C I Ó N D E ANDALUCÍA. P A G 7 esas tazas de té a m i l francos cada una, servidas por sus propias manos, y que la colonia de multimillonarios de Catines se ha disputado. Personaje hubo que no se contentó con una taza, sino que envió diez mil francos- -es decir, diez tazas- -a Su A l teza Real la duquesa de Vendóme, de quien fué la feliz idea y que con su personal atractivo dio el mayor esplendor a la caritativa fiesta. rica, Madrid tendría cuatro millones de habitantes, Lisboa sería española, los elegantes de todo el mundo no merendarían té a 1; inglesa, sino chocolate a la española, y ios ingleses y los franceses pondrían sus relojes a la hora del meridiano de Madrid, porque entonces estaría Greenwich en Madrid. L a única realidad es que vivimos unas tres horas retrasados con referencia a la Europa occidental. U n a hora de retraso en el reloj y otras dos horas que nos tomamos de propina. Pues sabido es que- el español retarda el momento de comer y de cenar en dos horas, y a veces en tres horas, y comienza a trabajar en serio en despachos y oficinas cuando el sol se halla en la cumbre del cielo. De manera que vamos a andar este año tan despistados, tan desafinados con relación a la orquesta y a la armonía del Occidente de Europa, que mientras, los habitantes de Madrid estén bebiendo el aperitivo, los ciudadanos de P a r í s y Londres, después de resolver todos sus trabajos y sus vicios, se retiren a dormir. i Y qué importa eso? No, nada importa, siempre que mantengamos el principio de que. cada cual en su casa, cada país en su territorio pueden hacer lo que más les guste. Pero que lio se nos abrume entonces con. tanta exhortación progresista, cultural, constitucional y avanzaclista. E n la conducta de los pueblos no caben honradamente más que dos actitudes: o se encastilla uno en la soberbia y autonómica soledad del T i bet, para vivir francamente su propia vida, o no hay m á s remedio que sacrificarse y entrar, con todas sus consecuencias, en la fila, de los civilizados. L o malo es que el concepto de civilizado tiene para el español avanzadista un sentido singular, ambiguo, difuso; le gusta de la civilización lo que ésta ofrece de comodidad y de libertad, pero en cuanto la civilización le pide que cruce la calle por determinado sitio o ponga la hora de su reloj con arreglo a una utilidad europea, el español reclama su autonomía tibetana y deshace en un momento el compromiso que había pactado con la civilización y con el progreso. C i v i lización, progreso, cultura y libertad; bien, sí, pero a condición de que no nos molesten. Cualquiera advierte que mío de los principales inconvenientes que ha de soportar España consiste en su emplazamiento geográfico. Está situada muy a contramano. Lejos del núcleo vital de Europa. Por añadidura, una alta cordillera cierra los caminos terrestres, y además tenemos esta alta meseta extensa que parece remontarse, alejarse, huir con esquiva altivez de las tierras bajas y húmedas del resto europeo. E n el centro de este territorio evasivo, extraño, lejano, la capital de España da la i m presión de vivir, en efecto, al margen. V i v e diríamos así, Como le da la gana. N o vienen masas de extranjeros a competir y a inquietar, como van a París, a Berlín, a tantas otras grandes capitales. N o hay más conflictos que los locales, ni más problemas que los usuales de cada día. Se vive bien, aunque en pequeño. U n a vida en cierto modo provinciana, con muchas parejas de novios bien por todas partes y personas que a las ocho de la noche están tomando chocolate con churros. E n fin, los intelectuales más avanzadistas se declaran partidarios de la República federa! y ellos mismos se sienten admirados de haber hecho, a esta hora del mundo, semejante descubrimiento. dose hacia afuera, incorporándose a la marea del mundo, Es claro que ahora mismo habrá muchos que se figuren de buena fe que se han i n corporado a la más nueva corriente del mundo proclamándose nada menos que federales. JÓSE M SALAVERRIA CRÓNICAS DE PARÍS Un té a mil francos taza La primavera anterior, el restaurante de Embajadores, poco antes de ser derruirlo, ofreció el deslumbrador espectáculo de una comida al precio de m i l francos el cubierto; la recaudación no bajó de un millón de francos. Ahora se ha ido aún más lejos, bien es verdad que el fin era tan altamente simpático como el de recaudar fondos para las víctimas de las recientes inundaciones, y ha sido una, augusta dama la que ha ofrecido Evolución Asunto es para más largo y detenido comentario el de la evolución que se nota en las costumbres sociales; por hoy me contentaré con apuntar el cambio radical que en estas costumbres se observa. Acaso la novedad de esta evolución viene de Saint. Moritz, donde se reúne la gente ávida de diversiones. Venga de donde viniere, lo cierto es que estos días se han celebrado en P a r í s varias animadas fiestas, en una de las más elegantes residencias del faiibourg Saint- Honoré, en las que se ha puesto de relieve esa evolución de las costumbres sociales. L a anfitriona ha sido una dama, cuyo nombre es de fama universal entre las elegantes de todo el mundo. Es propietaria de una Casa de modas, y aunque este negocio la ha dado pingües rendimientos, su actividad se ha desplegado a otros mil accesorios de la toilette femenina. Así, sus perfumes son famosos y se pagan los frascos a mil, y dos m i l francos: otro tanto sucede con sus collares, sus pulseras y todas esas múltiples joyas sin valor material, en que se combina el cristal con las piedras de colores y que por llevar sólo la firma de la Casa se pagan a precios i n creíbles. De ella se cuentan muchas anécdotas curiosas, pues su ingenio iguala a su perspicacia para los negocios; dicese que en cierta ocasión declinó el honor de ser duquesa para no cambiar su nombre, que es único, cuando duquesas hay muchas. A h o r a la señora X ha abierto sus salones, y la sociedad se ha apresurado a aceptar sus invitaciones; en sus banquetes y en sus bailes se han podido ver reunidas a varias princesas de la vieja aristocracia francesa, algunos grandes de España, de los que gustan frecuentar la sociedad cosmopolita, títulos extranjeros y franceses de rancia alcurnia y ricos industriales con tienda abierta en las principales calles de París. Y con ellos, artistas de fama, entre los que se cuentan no pocos compatriotas nuestros, y todo ese mundo, en fin, que da el tono en las fiestas de Cannes, de SaintMoritz, de Biarritz y de todos los sitios mundanos de placer. L a sociedad actual, ávida de diversiones y exenta de prejuicios, se halla, pues, en pleno período de evolución... V I A J E S E N ZEPPELIN 14 1 G 10 12 ¡Próximos viajes: de abril, de Friedrichshafen a SEVILLA. de abril, de SEVILLA a Friedrichshafen. de mayo, de Friedrichshafen a SEVILLA. de mayo, de SEVILLA GRAN CRUCERO a RIO E JANEIRO, HABANA, L A KEHÜKST (New York) y regreso a SEVILLA. Toda clase de informes y venta de billetes: Madrid: Agencia General de la HamburgAmerika Linie. Alcalá, 43. Teléfono 11267. Sevilla: Viajes Bakumar Giran Capitán, 20. Lft TINTA C O M E R C I A L ES SUPERIOR ñ lODftS Deposito: S. Auñón. Ancora, 4, Madrid. EXPRESOS DE L U J O PARA AMERICA BARCELONA- BRASIL- PLATA ÜLIfi CESARE BARCELONA- VALPARAÍSO (vía Panamá) ¡mayo wiílMlLIU GIBRALTAR- NEW YORK Teatro de aficionados E s t á n a la orden del día las representaciones teatrales de aficionados; recientemente se ha inaugurado en la Avenida de los Campos Elíseos una nueva sala de espectáculos, estilo modernista, donde hemos podido aplaudir en una revista titulada L attrait des planches, a muchas aristocráticas señoritas, acompañadas de lo. más lucido de la juventud parisiense, pero aún se ha visto más a lo vivo el despejo que para estos menesteres escénicos tienen aquí las gentes de sociedad en el precioso teatro de salón de la distinguida dama chilena, madama Suárez de L a Croix, madre de la marquesa de Bonneval. Una serie de precioso -cuadros, perfectamente interpretados, se sucedieron en esta fiesta, cine fué honrada con la presencia de S, A R. la duquesa de Montpensier. MONTE- CRISTO- P a r í s marzo, 1.930. e VIRfill i n Pues esas tres horas de atraso en que v i vimos nos alejan todavía más de la corriente de las naciones occidentales y agravan el inconveniente de la geografía. S i la Naturaleza había situado a España tan ai margen, fué como para incitarle al español a ser heroico, esforzado en todos ios sentidos, capaz de superar los obstáculos y deficiencias naturales. Y lo ha hecho más de una yez. Y siempre lo ha hecho derramán- Z Agentes generales: SDA 1) ITALIA- AMERICA Barcelona: Rambla Santa Mónica, 1. Madrid: Alcalá, 45.