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A- B C. SÁBADO 12 D E ABRIL DE 1930. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. PAG. 6 el honor y él pudor del literato, y cuenta que no aludo tan sólo a l a audacia de los que tienen de la sintaxis, y aun de la ortografía, una libérrima opinión personal, ni a innovadores extravagantes, destacados y estructurados, en cuyas narraciones siempre es un absurdo atardecer- -sólo amanece y anochece- -la hora del vespertino crepúsculo, preludio de sombras de la anochecida, sino que me importa señalar también el lenguaje correcto, feamente correcto, de los más, tan lejos del arte como nosotros de las estrellas; la prosa judicial, prosa de alegato, donde los gerundios copiosos, w r añadidura mal empleados, danzan de continuo su arrítmica zarabanda. E n las excepciones de grande, aunque siempre relativo mérito, nunca se hermanaron fondo y forma; así, cuando la prosa tenía calidad, elegancia en el giro, novedad y finura en las imágenes, y un buen régimen directo y claro en la sobriedad perfecta de la frase, o faltaba el personaje, o era. vulgar la anécdota, o fallaba. la arquitectura novelesca, y, al revés, cuando asunto y distribución se erguían nuevo y firmes, caíase todo por el desaliño del lenguaje; como en el teatro la mayor parte de las comedias al uso, bien compuestas, pero sin diálogo; armadas y no escritas. Para pronunciar el fallo nos reunimos: un autor dramático, Gregorio Martínez S i e r r a un crítico literario, López Prudencio; un novelista de mucha boga, Pedro M a t a este humildísimo servidor de ustedes y, como sobresaliente, nunca mejor empleado el título, un poeta, Manuel de Góngora, secretario del Jurado, sin voz ni voto, aunque nosotros se los concediéramos a su talento para asirnos a él en tan difícil trance. L a discusión fué larga y prolija, y, por lo que a mis interlocutores concernía, sabrosa y luminosísima. Se definió; se establecieron diferencias esenciales; se habló de l a novela, de la olvidada novela, como género épico, con el autor ausente, como en l a enseñanza de Flaubertj se habló del cuento, de l a nouvelle francesa, como un género un. poco lírico y subjetivo, con su autor presente en la narración, y al nombre galo de Maupassant se unieron los nombres españoles de la condesa de Pardo Bazán y de Leopoldo de Alas, y mientras Gregorio, el autor d r a m á tico, desentendíase de su condición para defender lo nuevo, extraño a todos los cánones, y Prudencio, aunque con sabia indulgencia crítica, abogaba por l a preceptiva de forma y fondo, y Pedro, novelista fiel a sí mismo, buscaba personajes, héroes, caracteres bien forjados y sostenidos y yo, como quien ama lo que no posee, me pronunciaba en favor de la belleza expresiva de un buen estilo, corrieron dos largas horas sin que nos pusiéramos de acuerdo. Se procedió a la votación, dura e ineficaz muchas veces, porque Manolo Góngora se resistía a romper los empates, y al fin. premiamos Concurso de cuentos y una narración que tenía por títu o los mismos nombre y apellido del secretario. Habíamos premiado en verdad, con e; primer galardón, tres cuentos en uno- -sin personaje ni novela- y con el segundo a un personaje magnífico, sin narración. ¿E s t u vimos en lo justo? N o sé. Estuvimos en lo firme, lo relativo y lo indulgente, para no contravenir las bases que nos prohibían declarar desierto el concurso. E n el montón de novelas no premiadas dormían acaso las predilectas de cada uno de nosotros: Mata suspiraba por una; López Prudencio, por o ra; Gregorio y yo, por alguna más, y entonces Manuel de Góngora ofreció una serie de ellas a nuestra recomendación, y recomendamos un buen número. Eso irán garando los lectores de Blanco y Negro. Pero... ¿y nosotros? ¿N o quedan en un rincón del ministerio cinco medaliitas del T r a bajo? Y o que, atendiendo- a mi pobre, oficio, no he pedido aún, para que no se me t a c h é de envidioso, l a medalla del sufrimiento por los espectáculos públicos -voy a diario al teatro o al cine- pido, por lo menos, perdón- -no lo h a r é más- que, si mucho malo escribí por necesidad, mucho malo leí por obligación, y la lectura y el placer de haber premiado Concurso de cuentos y Manolo Góngora no me resarcen de haber sumado a mi caudal de inconvenientes para un v i vir tranquilo, cuatrocientos enemigos nuevos como cuatrocientos elefantes. FELIPE Hace C U A R E N T A años, dose las vienen r e c e t á n- PASTILLAS BOMALD por su eficacia curativa de la LEA E L NUEVO LIBRO tos. DOS MOCHES por J A g n í l a r Catena. 5 ptas. S A S S O X E CRIDAD Brasilia i ESPÍA que se ha de celebrar Madrid el d í a 12 n de mayo de 1930. C o n s t a r á de 55.000 billetes a 1.000 pesetas cada uno, divididos en d é c i m o s a 100 ptas. S O R T E O D E GRANDES PREMIOS Autorizado por R e a l decreto de 25 de julio de 1928, a beneficio de la LOTERÍA M mCW L GLOSAS CENTROS DE VIDA INTELECT U A L -C u a n d o alguna figura intelectual francesa- -especialmente si se trata de la. de un escritor- -alcanza universal renombre, a cualquier curiosidad parece superñuo el preguntar dónde tiene su domicilio. L o tiene en París. Cuan raramente, fuera de París oficia en Francia el espíritu de pon tifical! Si alguien recuerda, a este propósito, a Paul Cézanne, a quien se ha empe- zado a llamar el maestro de A í x casi r i tualmente, o bien a Maurice Blondel- -el Ce- zánne, acaso, de la contemporánea filoso fía- que también desliza una venerable senectud, prosiguiendo una labor docente, junto a los olivares de Prcvenza, rio faltará quien le retorque haber sido en estos casos el pintor un reformador obscuro mientras vivía, sólo vindicado hacia el final por las paradojas de la reputación; y el filósofo uno de aquellos hombres austeros a quienes la gloria no se ha presentado j a m á s bajo especies de éxito sonoro. Pero Italia ya es muy otra cosa que F r a n cia en ese capítulo. Roma, Ñapóles, Milán, Florencia, Venecia, Bolonia, amén de otras ciudades y aun sin contar con los retiros pueblerinos, o campestres, o cenobiales- -como el mismo de Gabriel d Annunzio, para no ir más lejos- comparten el honor de albergar la vida cotidiana de poetas y de sabios, de pensadores y de artistas. Cada urbe ilustre puede ofrecernos u a juego de valores metropolitanos, que no es únicamente tradicional... S i en la una se publica la Prensa más poderosa, en la otra subsiste la Academia m á s venerada; si l a una abre la más renombrada de las E x p o siciones Internacionales, pintura y escultu ra, la otra confiere autorizadamente borlas y. grados en arte musical. Así están allí de descentralizadas, mejor dicho, de multipolarizadas las actividades de intelecto. Ñ o tanto, con todo, como en el mundo g e r m á nico. Donde no sólo Madrid es corte donde existe un centro más o menos florido, en cada una de las antiguas residencias, en cada una de las ciudades libres, en cada una de las antiguas Universidades, donde, si el viajero curioso tiene que dirigirse a Viena para conocer a Sigmund Freud, no tiene que pasar de Salzburgo para hacerlo con Stéfa n Zweig o con M a x Reinhardt. Ahora, España, ¿a quién se parecerá en este punto? A Francia? ¿A Italia y a los países germánicos... Conviene, desde el principio, eliminar del tema a Barcelona, donde la presencia de un grupo relativamente considerable- -hoy, sobre todo, en l o artístico- -de vida intelectual responde a causas complejas y socialmente equívocas. Vale más que, para un examen desinteresado y para una interpretación en pureza de aquél, pensemos en Salamanca o en Granada. SALAMANCA CON U N A M U N O G R A N A D A C O N F A L L A -H e aquí un extremo en que- -nadie podrá discutirlo- -Unamuno le ha valido sobremanera a Salamanca dentro del repertorio anecdótico universal. Que la sede de aquél- -no únicamente la académica, pero la moral igualmente- PREMIO MAYOR: 7.500.000 pesetas PREMIOS Y REINTEGROS D E L SORTEO Pesetas. 1 de i 7.500.000 1 de i... 5.000.000 1 de 2.500.000 1 de ...i... 1.500.000 1 de 500.000 1 de 250.000 1 de 15.0,000 I de 125.000 1 de 100.000 5 de 50.000 250.000 5 de 40.000 200.000 5 de 30.000 150.000 15 de 25.000 375.000 2.23o de 5.000 11.175.000 99 aproximaciones de 5.000 pesetas cada una, para los 99 n ú m e r o s restantes de la centena del que obtenga el premio de 7.500.000 ptas 495.000 99 í d e m de 5.000 id. para los 99 n ú m e r o s restantes de l a centena del premiado con 5.000.000 de pesetas 495.000 99 í d e m de 5.000 id. para los 99 n ú m e r o s restantes de la centena del premiado con 2.500.000 pesetas 495.000 99 í d e m de 5.000 id. para los 99 n ú m e r o s restantes de la centena del premiado con 1.500.000 pesetas 495.000 99 í d e m de 5.000 id. p á r a l o s 99 n ú m e r o s restantes de la centena del premiado con 500.000 pesetas 495.000 2 í d e m de 50.000 id. para los n ú m e r o s anterior y posterior al del premio de 7.500.00.0 pesetas 10 0.000 2 í d e m de 37.500 id. para los del p r e m i o de 2 í d e m de 23.500 Id. para los del p r e m i o de 2.500.000 2 í d e m de- 18.50.0 id. para los del p r e m i o de 1.500.000 2 í d e m de 15.000 id. para los del p r e m i o de 500.000 5.499 reintegros de 1.000 pesetas para los 5.499 n ú meros c u y a terminac i ó n sea igual a la del que obtenga el premio mayor 8.278 5.000.000 75.000 47.000 37.000 30.000 5.499.000 38.038.000 Garage PRADO EXPOSICIÓN DE SEVILLA 600 jaulas independientes desde 3 ptas. 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