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A B C. J U E V E S 17 D E A B R I L D E 1930. E D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A P A G 10 LA CULTURA D E U N ARTISTA Ei estudio de la Naturaleza E n ios tesoros inagotables de la N a turaleza viviente, y no en las generalidades abstractas, el artista debe tomar la mayoría de sus creaciones. N o es igual el arte que la filosofía: no es en el pensamiento puro, sino en la forma exterior de lo real, en donde hallará los elementos para su producción. E l artista debe, pues, vivir en medio de ese elemento. E s preciso que vea y entienda mucho, y retenga lo m á s posible. Inmediatamente, todo cuanto le interese quedará grabado en su alma de poeta. U n espíritu profundo extiende su curiosidad sobre un número infinito de cosas. Goethe, por ejemplo, comenzara así, y durante toda su vida no cesó de ensanchar el círculo de sus observaciones. H e citado de nuevo a Hege! para que las palabras de un metaíísico puedan convenceros más que las de un artista. Pero también es conveniente citar las de un l i terato, completando así las ideas de H e gel, siquiera en forma más sencilla. Años antes que el filósofo alemán, Juan Pablo Richter había escrito, en su Introducción a la estética, los siguientes consejos: N a d a es tan nocivo a un poeta novel como la lectura asidua de un gran poeta. L a mejor epopeya de éste aquél la convertirá en lirismo huero. Estov firmemente convencido de que en esta edad un emp eo en el mundo es más conveniente que un libro Es preciso aconsejar a los artistas incipientes que vayan mil veces al campo- -allí donde vive el hombre- y una vez a los peramento, y, en cambio, se fabrican trajea Museos. Considerad la repulsión que debe de artistas para que se vistan gentes habiinspirar en las Escuelas de Arte el critelidosas. Todos conocéis ese Carnaval, y las rio de colocar al futuro artista frente a generaciones venideras lo conocerán mejor. una obra de arte, que bajo ningún concepPocas veces se ha llegado a las insanas to puede comprender, y de espaldas a la falsificaciones como al presente. ¡Hasta se vida y a la Naturaleza! ¡N o se forma así falsifica l a ranciedad y el polvo de los s i la cultura de un artista, ni tampoco aprenglos! diendo cosas que no son la técnica de su arte o el vivir intensamente entre los homE l artista es un creador y no un imitador. bres y la Naturaleza! Y deben cultivarse sus cualidades creadoras. E l temperamento del artista, en contacGoya no poseía ni la modesta instrucción to con la vida y la Naturaleza, se fecundiza enciclopédica que pueda suministrarnos y nutre. H a de ver por sus propios ojos. cualquier manual de un editor catalán. Pero Hay que cultivar la observación. Recuerdo Goya había visto mucho, vivió intensamenuna estampa de H o k- H o k- K e i el célebre te, había observado, de un modo profundiscípulo de H o k u s a i representa el taller del do, el alma propia y la ajena de sus semeprimero; hay en l a estancia unos quince mujantes; supo retener mucho en su memoria y chachos, cada uno tiene ante sus ojos una sabía más técnica que sus antecesores. Goya planta o un animal; al lado una larga tira fué un temperamento artístico excesivamente cultivado; por eso pudo inspirar las s i- de papel, el pocilio con la tinta china, el del agua y los pinceles, y, ¡caso curioso para guientes palabras: L a pintura- -como la nosotros! ninguno dibuja, todos observan poesía- -escoge en lo universal cuanto juzatentamente el animal o la planta cuyas forga m á s oportuno para sus fines, reúne en mas estudian. Así se comprende la. intensiun solo personaje fantástico circunstancias dad de vida que existe en una obra japonesa, y caracteres que la Naturaleza presenta reaun de mínima categoría. Para hallar esas partidos en muchos, y de esta combinación, expresiones en el arte europeo tenemos que ingeniosamente dispuesta, resulta aquella feremontarnos hasta los dibujos de los granliz imitación por la cual adquiere un buen des maestros. artífice el título de inventor y no de copiante servil Es muy conveniente cultivar las dotes de Cuando en la formación de la cultura de observación de un artista frente al natural. un artista se parte sólo de la creencia de M i paternal amigo el insigne José Mongrell que el arte se aprende estudiando obras de consiguió en su clase de Barcelona resultaart. y salen a relucir aquellas zarandados magníficos. Algunos ejemplos pueden jas de l a imitación de los grandes modeapreciarse en el Museo de Artes Decoratilos l a herencia gloriosa que nos legaron vas, de nuestra corte, creado por mi padre. las pasadas generaciones etc. la razón se Muchachos de quince o dieciséis años, sin extravía y la cultura de un artista se reduhaber tenido la desgracia de copiar estatua ce al triste fin de repetirnos mal lo que de yeso alguna, ni aun un simple fragmento, otros hicieron bien. Se produce entonces un llegaban a dibujar animales del natural, llecultivo artificioso del artista, disminuyendo nos de vida y carácter, y hacer apuntes de o aniquilando la fuerza creadora de su temfiguras humanas en movimiento, admirable- EFERVESCENTE GRANULAR DE m m m P a r a el e s t r e ñ i m i e n t o y h a b i t u a l sequedad de v i e n t r e el C i t r a t o de M a g n e s i a de E i s h o p es u n r e m e d i o r a c i o n a l c o n el c u a l se puedo c o n t a r p a r a r e g u l a r i z a r l a e v a c u a c i ó n d e l i n t e s t i n o de u n a manera sana v n o r m a l 2,75 mico, r tas. frasco. T a m a ñ o grande, mucho m á s econóKKrt todas l a s f a r m a c i a s y d r o g u e r í a s Propietarios exclusivos: A LIT R E D B I S H O P L t d 48, S p s l m a n Street, L O N D R E S E 1, I n g l a térra. 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