Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C. J U E V E S 24 D E A B R I L D E 1930. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 19, LA JORNADA REGIA EN SEVILLA La mañana del Rey. Paseo, despacho y almuerzo S. M el Rey, acompañado del duque de Miranda, salió por la mañana en auto, d i rigiéndose al Real de la Feria, cuando a ú n no se tenía conocimiento oficial de la sus- pensión. Luego regresó a Palacio, despachando con el jefe del Gobierno, conde de Xauen, y almorzando en su compañía. El Rey en los toros Por l a tarde el Monarca asistió a la corrida que se celebraba en la Plaza de la Maestranza, dando, a su terminación, u n paseo por la ciudad. La Reina pasea por Ja Feria y asiste a la corrida de toros Cerca de as doce, S. M la Reina doña V i c t o r i a y sus hijas las infantas D Bea- triz y D. Cristina, salieron del Alcázar c o n dirección a la Feria. L a Reina y sus hijas iban a caballo, c o n traje corto y sombrero de alas anchas. Acompañaban a la augusta familia el marqués de Tornero y D L u i s Camero Cívico. A ellos se unieron poco después, a, caballo y con traje andaluz, la duquesa de Aosta y el duque de Spoleto. Después de un paseo breve, por l a i n clemencia del día, regresaron al Alcázar l a Reina e infantas, y al Hotel Alfonso X I I I la duquesa de Aosta y el duque de Spoleto. P o r la tarde la augusta familia ocupó el palco regio del coso taurino de la Real Maestranza. El infante don Jaime en la Santa María A las once y media salió en auto del A l cázar el infante D Jaime. Dio un paseo por la Avenida Reina Victoria, visitando la carabela Santa María. P o r l a tarde asistió también a los toros. La guardia Ayer entró de guardia en Palacio una compañía de Ingenieros, al mando del capitán D. Manuel Alcaide. La parada D e jefe de parada estuvo en el Alcázar él comandante de Caballería D Alfonso E s teban. S. M. SEVILLA. LA REINA DOÑA EN EL EMPLAZAMIENTO DE L A FERIA PASEANDO POR (FOTO EL SECTOR SUR DE LA EXPOSICIÓN VICTORIA DUEOIS) El relevo de la guai dia en el Alcázar A las once se efectuó el relevo de la guardia, que fué presenciado por numerosos extranjeros. E l infante D Jaime presenció el relevo desde el balcón deí patio de la M o n tería. DE ECOS SOCIEDAD DIVERSOS Suspensión tras suspensión Ultima hora de la noche. Estamos en el Casino de la Exposición, donde suena la música de baile. Hasta nuestro grupo ha llegado no sé quién para decir que el cielo estaba barrido de nubes y se veían brillar las estrellas. L a frase hizo efecto. Deshecho el grupo, todos han corrido hasta el ventanal para confirmarla, y hasta el jass- band cesó en aquel preciso instante sus estruendos. Y es que el día había sido de prueba y sometió a forasteros y sevillanos a un régimen invernal. P o r la mañana, el optimismo consiguiente llevó a- muchos hasta lo que debía haber sido el lugar de la Feria. Barro y m á s barro. L a- F e r i a fué suspendida hasta el sábado próximo; U n pelotón. hípico cruzó, sin embargo, la exjJaná cla. L o capitaneaba la Reina doña Victoria y sus augustas hijas, En el domicilio de la señora viuda de Urcola. La comida en el A l cázar Desde la plaza de toros se trasladaron los Reyes e infantes a casa de la señora viuda de Urcola, donde permanecieron algún tiempo. Después, en unión de la duquesa de Aosta, marcharon al Alcázar, donde tomarqn- eL. té- A i a hora de costumbre se sirvió. la comida, y poco después SS. M M y A A se retiraron a sus habitaciones. vestidas de corto, y bien ceñido el barboquejo del sombrero ancho. Algunos castizos, a caballo también, con su indumentaria típica y unas fundas previsoras e impermeables sobre el sombrero. Corrida de toros por la tarde. Media corrida, mejor dicho, porque al tercer toro, volcaron las nubes su catarata sobre la arena amarilla de la plaza de la Maestranza. E n los tendidos- -espontánea generación- florecieron al punto las grandes setas de los paraguas, lo que prestaba a la fiesta un aspecto enlutado. Régimen invernal. Tapices muelle y de l a na larga del Hotel Alfonso X I I I H o r a del té a la que una Sevilla defraudada parecía haberse dado cita. Música de los Ibarra. Por los cristales que dan al patio central lloraba el agua del día como. en una tarde de noviembre. Mesas y más mesas. Niñas y más ninas. Caras bonitas, eso sí, en las que esta broma de una Feria de Sevilla pasada por agua, pintaba un gesto enfurruñado y adusto, Tres señoritas, hijas de los marqueses de