Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
JOYERÍA m ESMERALDA 3 9, C A R R E T A S FABRICACIÓN 1 XGTJESA 39 MADRID Aceites pe los, Gasolina. Moto compresores. Moto bombas. Grupos electrógenos, terrestres y marítimos. Agente general: N. 533. -Pulsera un brillante y rosas, 350 ptas. N. 541. -Pulsera un brillante y rosas. 400 ptas, N. 535. -Pulsera un brillante y rosas. 500 ptas. R. SILVELA PI Y MARGrAMj, 11 MADRID si compra un billete para el gran sorteo del 12 DK; MAYO (100 ptas. el décimo) en la afortunada Ad- i ministración de Loterías de la calle del Barquillo, 8 Madrid. Su. administrador, D. ENRIQUE MURCIA- ¡NO, sirve a provincias cuantos pedidos le hagan, Estreñimiento, pesadez después de las comidas, d i- i gestiones laboriosas, fetidez de aliento, gases y otros! padecimientos del estómago, vientre e intestinos, se! curan rápidamente tomando dichas tabletas. DOS P T A S CAJA E N LAS BUENAS FARMACIAS; USTED S i M ISUJffARlO R E P R E S E N T A N T E S MADRID: D. Antonio Medina, Marqués de Cubas, 16 y 18. BARCELONA: Maquinaria Industrial, S. A. Gerona, 63. PAMPLONA: Centro Comercial e Industrial, Eslava, 14. VALENCIA: Sres. Sangis, S. A, Pi Margall, 65. ZARAGOZA: D. José Muñoz, Coso, 108. VALLADOLID: D. Baldomero Medina, Miguel Iscar, 4. CÁDIZ: D. Manuel Camacho, San Francisco, 27. GIJON: D. Gumersindo García, Marqués de San Esteban, 50. VIGO: D. Gumersindo García, Urzáiz, 30. MAHON: D. Guillermo 1. Orilla, Arravaleta, 13. CIUDAD R E A L Don José Gómez Manjón, Carlos Vázquez, 4. -CÓRDOBA: D. Ramiro Benitez Cubero, Cabra. BILBAO: Sres. Pastor y González Garma, calles de Luchana y la Paz. TÁNGER: MM. Delmar et Compagnie, Apartado número 62. L A R A C H E D. José Cazaña Juárez, Avenida Primo de Rivera. CEUTA: D. Alberto Parres Puig, Apartado número 54. M. Campos, 10. ALICANTE: D. Rafael Silvela, Pablo Iglesias, 26. T A B L E T A S Ll POLLITOS obtendrá usted empleando las incubadoras CHAMPION de Hearson, que son las mejores. Cesiona- J. rioa de W. Foley, Arrieta, 12, Madrid, y Avenida deP Alfonso XII, 16. VALLADOLID. HERIOSISUIOS; 5 ti F E R N A N D E Z Y GONZÁLEZ EL PASTELERO DE MADRIGAL 53 Y fué a l a puerta, llamó, le abrieron y salió. L a puerta volvió a cerrarse. ¡H e r m a n a! ¡Hermana! -dijo Aben- Shariar- I Cumple hasta el fin con t u deber como has cumplido hasta ahora! ¡Sé valiente, enjuga tus lágrimas, sé digna de tus bravos antepasados! ¡M i corazón es de mujer, de esposa, de madre, y yo no puedo hacer otra cosa que llorar y desesperarme! -P e r o él está loco, M i r i a n está loco; la grandeza de su espíritu es ya una locura; él te comprenderá mejor; comprenderá que le amas más y que eres más digna de él cuanto más altiva, cuanto más soberbia, cuanto más sobrepuesta a todo te encuentre. P o r lo mismo que tanto le amas, M i r i a n sostén con una aparente firmeza l a fiereza de su alma; no la destruyas con tus lágrimas, con tu dolor de m u jer, de esposa, de madre; levántate hasta el heroísmo de l a locura, porque él, te lo repito, está loco; pero te ama tanto el desdichado, que tu dolor puede acobardarle; puede hacer que l a muerte le espante, y tú entonces, además del dolor de perderle, tendrás el remordimiento de haber amargado su agonía, h a ciéndola con tu dolor más terrible. ¡Luego, hermana, podrás llorar en m i seno, porque yo no estoy loco, porque yo comprendo lo que por ti pasa, porque yo también me estoy ahogando! -Cumpliré con m i deber -dijo Sayda M i r i a n- pero este terrible esfuerzo que voy ha hacer sobre mí misma me va a costar l a vida. ¡Y qué importa, si muere é l! ¡D i o s es grande y misericordioso! -dijo Yhaye. Y no volvieron a hablar más. Sayda M i r i a n empezó a transformarse. Se comprendía que luchaba contra sí misma de una manera poderosa. Sus lágrimas se secaron y lentamente su expresión de dolor fué sustituyéndose por una expresión de indómita altivez, de incontrastable fiereza. Más que una mujer doblegada por l a desgracia, parecía una leona cogida en una trampa, obligada a ver al cazador sin poder ensangrentarse en él. Pero fiera, terrible, rugiente, incontrastable. Habían pasado algunos minutos desde que había llevado a cabo aquella reacción sobre sí misma, hasta q: ie se oyó fuera el ruido de los pasos de algunos hombres, y luego el ruido de las llaves que se desechaban, y de los cerrojos que se corrían, hasta ¡que l a puerta se abrió y entraron Gabriel de Espinosa y don Rodrigo de Santillana. PUERTA S E ABRIÓ, Y E N T R A R O N T GABRIEL D E ESPINOSA D O N RODRIGO D E S A N T I L L A N A L a puerta volvió a cerrarse. Aben- Shariar v i o antes de que se cerrase la puerta, que habían quedado fuera algunos arcabuceros. Gabriel de Espinosa adelantó de una manera muy