Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
jtigttci combatiente, y que, en mi opinión, el al fundador del apremio Mariano que no lea este fiel relato de la vida en un pueblo neutral durante los años de la guede Cavia por sus nobles iniciatirra, no puede presumir de conocer complevas en favor de la Prensa. tamente la guerra, aunque haya recorrido con ávidos ojos las páginas escritas por toMadrid, 24 de abril de tcf 3o. dos los demás novelistas, sea. cual sea su edad y el frente en que se hubiesen batido. RAMÓN PÉREZ DE A Y A L A -W E n la vasta bibliografía de la tragedia del 14 falta este volumen que voy. a escribir. Las F E R N Á N D E Z F L Ó R E Z -J OSÉ C U A R generaciones venideras, después de saturarse TERO. de noticias literarias de lo sucedido en las vanguardias, en las retaguardias y en toda la enorme extensión de los países beligeranE l autor premiado tes, podría preguntar: ¿Y qué ocurría con L a firma de Francisco de Cossío es, hace ocasión de l a guerra en los países pacíficos? mucho tiempo, de las selectas en la Prensa Entonces, si yo no hubiese trazado estas castellana, y bien estimada y conocida en páginas, nadie sabría decirlo, y los historianuestro mundillo periodístico. E n El Norte dores rellenarían l a laguna con suposiciones de Castilla aparecen constantemente sus arbitrarias, según su costumbre, y censuracrónicas, que tienen siempre la irisación de rían nuestra falta de previsión. Pero yo alarlos más varios matices, y, con frecuencia, go hacia ellos mis manos cargadas de reel contenido de una sólida cultura de raíz cuerdos recientes aún, verídicos e imparciahumanista. Cossío es un espíritu sagaz y les. Sé que 110 soy tan sólo un novelista, sino un temperamento de fina y nerviosa senun hombre que afronta la responsabilidad de sibilidad, más inclinado al donaire y al nutrir la Historia. Sé que ojos aún no naciepigrama que a la crítica acerba; pero tamdos seguirán el largo camino que marcan mis bién propenso y expresivo en la impresión renglones M í conciencia está tranquik y mi emocional. corazón jubiloso por prestar un servicio a los hombres y, apoyado en él, salir dignaFácil, suelto, con la difícil facilidad de mente de l a obscuridad que me envuelve. los maestros, recoge y plasma en un puñado Ignoro si tendré la suerte de acertar con de líneas el aleteo fugaz de la actualidad el tono que conviene a esta narración. N o en los temas más diversos y trascendentes; he escrito nunca. Pero, según he leído en y cuando el tema es de contenido político, sus biografías, ésta es una c a r a c t e r í s t i c a FRANCISCO D E COSSIO, Q U E H A OBliterario, social, la agilidad del estilo ende casi todos los que han p e r g e ñ o nogaña sobre la positiva calidad de un subsvelas de la guerra. Debo hacer únicamente p. TM. TM tancioso ensayo. Porque en Cossío la heuna? dvertencia al lector. M e interesa m u V 9 PESETAS, CORRESPONDIENTE, chura es siempre improvisada; como todos cho. E n este librd no encontrará ninguna. A L A N O D E 1929. (F O T O A L F O N S O) los temperamentos, de auténtica estirpe pepalabra sucia, ninguna alusión escatológica, riodística, tiene el don preciado del repenninguna referencia a la región glútea. Presutista. Y sobre muchos de ellos, el resorte EL PREMIO MAÑANÓ exacto de eficacia para reflejar concisamenmo su sorpresa, porque tale? citas empiedran las novelas de esta índole, y puede decirse te la lección de los hechos y de las cosas, DE CAVIA oue son la particularidad qye las hermana. o- -como en esta crónica premiada- -para Quizá, sobrei todo, al notar la ausencia de COT T ESPOWDJE? lTE AL transportar a los lectores el sentimiento de ese vocablo que designa la parte de su ternura y el calor de la noble emoción. AÑO 1929 peso que pierde un hombre cuando se pone E n holgura de medios propios, trabaja en cuclillas junto a una tapia, acusen a por amor a la hoja impresa; elegido para este libro de no ser verdaderamente una cargos y funciones públicas, lo abandona TALLO DEL fU ADQ novela de la guerra. Quiero salir al entodo por la asiduidad del periódico. Es, por cuentro de esa opinión que me acongojaría. lo tanto, un periodista consagrado y beneConozco perfectamente tales palabras y su Encargados por ¡a Dirección de mérito. Con él compartirán, seguramente, fácil ortografía, y no vacilaría en escride instantes los. querieste año el la satisfacción del estos diario vallisoletano, birlas si fuese preciso, porque los deberes A B C de adjudicar dos camaradas gran literarios están ante todo; pero después de Cahaber meditado esta cuestión, reconocí hon- premio anual Mariano de H e aquí el artículo premiado: radamente que, durante los cuatro años de via que instituyó el excelentísimo Andrenio o E l periodismo la guerra, los habitantes de Iberina no Todos los que escribimos en los periódicos pronunciaron términos escatológicos en una señor D. Torcuato Luca de Tena tenemos confianza en el periódico. De que proporción sensiblemente mayor que en los años anteriores. E n las trincheras se ha- para honrar la memoria de aquel aquello tan complejo y complicado no falle blaba así cada cinco minutos, y si yo es- insigne periodista y a la vez para nunca, ni los linotipistas, ni las máquinas, ni las nlumas, n i los teléfonos, ni los sucecribiese acerca de la vida en las trincheras tendría buen cuidado de no omitir u n de- estimular y acreditar a los escri- sos... Oracias a esta fe puede subsistir un periódico, que ha de salir todos los días a su talle de tan notable peculiaridad. Pero ya queda dicho que se trata de otro asunto. tores de la Prensa española, ios hora, sin que falte uno, y que no puede poComo auiero ser escrupulosamente exacto, que suscriben, después de exami- nerse afónico, n i enfermo, ni emprender un viaje, ni tener una desgracia de familia... E n escribí al más viejo de los vecinos de Iberina, oreguntándole si recordaba que en ese nar los ciento ochenta y ocho tra- los Altos Hornos creo que hay una continuidad semejante. Allí es el fuego; no hay período se usasen tales y cuales palabras más frecuentemente que en otros tiempos. bajos presentados al último concur- que dejar que se apague el fuego; aquí son Acompañaba a m i carta una lista, donde so y de discutir detenidamente so- otras cosas aún más sutiles que el fuego, las palabras; no hay que dejar que se apaguen hice constar con mi mejor letra los sucios las palabras. E s maravillosa esta tenacidad, términos, para evitar confusiones. L a au- bre el mérito de los que juzgan que no hay fuerza humana que interrumpa. toridad a l a que yo apelaba es un buen acuerdan por Se ha acabado el número de hoy y ya se está señor de edad provecta, muy aficionado a más acreedores, preparando el de mañana. Maravilloso mecalas estadísticas, y al que aluden siempre unanimidad concederlo al titulado nismo, con una sola claudicación, la de! deslos reporteros iberienses cuando escriben canso dominical, aunque, en realidad, descada invierno: los más viejos no recuer- aAndrenio, o El periodismo) pu- canso más ficticio que real, pues los acontedan un frío tan crudo... Ño tuve suerte cimientos no descansan, y así el periódico, en mi inquisición cerca de este hombre ex- blicado en E l N o r t e de Castilla, al detenerse los domingos, tiene que emprenperimentado, ya que me contestó con una el día 25 de di- der el lunes una carrera para alcanzar los carta incongruente, en la que me decía que de Valladolid, sucesos. L a consecuencia del lunes es más no se tomaba el trabajo de recordarme ciembre de 1929 y del que es autor noticias, más anuncios, más artículos, más los respetos que se deben a la ancianidad papel... porque creía firmemente que, en mi estado D. Trancisco de Cossío. De esta máquina complicadísima ha surmental, no podría asimilar ninguna enseñanza provechosa; pero que no quería oculLos firmantes reiteran la mani- gido un hombre que se parece mucho a la máquina: el periodista. E l que por la matar su inquebrantable convencimiento de que debía darse por tristemente perdido todo festación de gratitud que otros Ju- ñana, a la hora del desayuno, lee el periódico, no se da cuenta clara de lo que sea él dinero que hubiesen gastado mis padres rados de estos concursos dirigieron un periodista. E l periodista es el hombre de en educarme. DON Q p R E M I O M A R I A N 0 D E C A V I A 013