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A B C. M A R T E S 29 D E ABRIL DE 1930. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. PAG 32. al toro algo indeciso, y lo consiente mucho, toreándole cerca y sosegado, por pases de pecho, ayudados, por altó y uno de la firma, muy bueno. Más faena, valentona y lucida, para tres pinchazos; los dos primeros, excelentes, y el último, hondo. Descabella a la primera. (Muchas palmas. Segundo. -Gordo, pero recortadito de p i tones, y bravo. Márquez alborota a la parroquia con cuatro verónicas excelentísimas. (Ovación. Después hace un quite oportunísimo a un picador, y remata con tres verónicas, templadas y artísticas. (Ovación. C a gancho da verónica y media formidables. (Ovación. Y Valencia cierra el tercio, que es lo mejor de la tarde, metiéndose materialmente en la cuna, con cuatro emocionantes verónicas. (Nueva ovación. Márquez pone dos grandes pares de banderillas. (Ovación grande. Márquez comienza con un pase estatuario por alto y s i gue con otros ayudados de pecho y de la firma, muy valiente y artístico. Luego hay un molinete bueno, otro, sin que doble el toro, y un rodillazo. Continúa después con un eficaz trasteo por bajo. Remata de media, que mata sin puntilla. (Ovación. También se aplaude al toro. Tercero, D e bonita lámina y fino de agujas. Cagancho lo fija con unas verónicas, quietísimas y brillantes. (Ovación. Se pica de un modo infame. Cagancho comienza con unos pases por alto excelentes; el segundo, bueno de verdad. Y sigue con tres ayudados más, aceptables. Trastea después por alto, con precaución, y aliña al torete, que se ha descompuesto algo. Mata de media buena. (Muchas palmas. Se aplaude también al toro, y al mayoral. Cuarto. Bien criado. Valencia lo saluda con unas verónicas, de las que dos son excelentes. E l toro se declara huido. Los picadores tienen que salir al tercio para llegarle a la piel, y, por cierto que lo hacen tan mal, que el público arma una justa y merecida bronca, obligándoles a ausentarse del ruedo. Valencia comienza toreando por alto, muy bien, e intercala un molinete y un afarolado muy artístico. Otro molinete que intenta resulta desiguial. Trastea a continuación inteligentemente, y acaba de media en lo alto. (Muchas palmas. Quinto. Márquez torea aceptablemente a la verónica. (Palmas. U n picador cae debajo del caballo, y está cerca de dos minutos en inminente peligro de una cornada. Márquez reprisa la faena por alto de su primer toro, corriendo muy bien la mano; cita con la izquierda y el toro no acude. Tras larga porfía, le hace tomar la izquierda; pero el toro se queda, y la cosa no jesuíta. Torea después por bajo, de puro aliño, y despena a su enemigo de media en la yema. Sexto. Cagancho lo fija con unos lances de poco lucimiento. E n el primer tercio, nada de particular. Cagancho sale a torear entre las expectación del respetable, y se estira con unos pases por alto, otros de pecho y. un molinete artístico. (Muchas palmas. H a y una continuación que resulta sosa, y termina de una entera bien puesta. (Palmas. E l ganado del conde de la Corte, fué bonito y bravo, pero de mucho nervio. Se les aplaudió en el arrastre a casi todos, y al quinto le dieron la vuelta al ruedo. Magritas estuvo colosal banderilleando. labobos mojó a los espectadores que, resignados, aguantaron. ¿Qué espera esta muchedumbre? ¿Qué penitencia cumple? Acaso no tenga otro propósito que aprovechar una localidad adquirida. Compró un billete para ver una corrida- -si el tiempo no lo impide- -y aquí está. E l aficionado de verdad al toro bravo, sin duda encontrará su compensación. Se lidiaban toros de Albaserrada, hoy de D Bernardo Escudero. E l toro segundo fué verdaderamente bravo. Esto lo vieron todos. Pero faltó afición en la lidia, porque si hubiera afición y curiosidad por el toro a éste le hubiesen dado un puyazo más. E l toro, muy alegre, muy pronto, hizo una brava pelea en varas; pero en lo último hizo dos cosas tan opuestas, que al verdadero aficionado lo dejó en duda y én el deseo de que otro puyazo le sacara de ella, a ver si el toro era verdaderamente de bandera; las dos cosas fueron que en medio de un revuelo- de capotes y confusión de toreros, el toro vio el caballo y al caballo partió, pero esta vez salió un poco huido. Esto lo mismo puede ser un extraño, una llamada de aquellos mismos capotes, mal colocados, que un momento en que el toro iba a menos; para saber y juzgar al toro se imponía otro puyazo y ver lo que hacía. Pero en este momento cambiaron el tercio y nos quedamos con las ganas de saber todo lo que el toro daba de sí. Con la gente de a pie siguió bravísimo, cada vez más bravo. Tan bravo, que Fuentes Bejarano no pudo con él, y cuidado que hizo todo lo posible por poder. Porque se dobló con el toro en pases ayudados por bajo, que son los. indicados para quitar poder y genio y rapidez y lograr otro ritmo y otro temple; pero el toro, sin abrir la boca, sin el menor síntoma de cansancio, seguía duro y pronto y ágil y bravísimo, sin rendirse, sin que el torero pudiera con él. A h o r a insisto en la necesidad del otro puyazo, que hubiera definido al toro y le hubiese ahormado y aplomado más. E l temperamento es muy digno de tenerse c- cuenta en el primer tercio; yo lío sá 1 qué escuela de tauromaquia se apoyan íes que lidian todos los toros por igual y dan a todos el mismo número de puyazos. Es tan absurdo, que no se concibe, que se descuide cosa tan fundamental, con la complacencia o la tolerancia de los que por aficionados se tienen. 5 go ligó con otros altos. M e pareció que se precipitaba a dar el primer pinchazo, que, por ello y por la colocación, en pinchazo tenía que quedar; repitió mejor y remató con una buena estocada. D i o la vuelta al ruedo, ovacionado. P a r a dominar a los toros hay que consentirlos como consintió a éste. Por delante había ido Villalta, que todavía no ha cogido su sitio, o sus faenas empiezan a dejar ver su monotonía. Sus actuaciones de este año en Madrid dejaron bastante que desear. E l primero era bueno, un poco agotado, pero bueno. Villalta no le toreó mal, dentro de lo que es su estilo; pero esa liga de parones y pases altos, siempre con la derecha, hace el toreo monótono y le quita interés y emoción. E n el otro toro, que era peor, estuvo más vulgar. Matando, como domina tanto por la estatura, e. s en lo que estuvo más fácil y también más decidido. Pero cuando las faenas no gustan no se estiman lo debido, y, a mi juicio, las estocadas debieron aplaudirse. E n fin, la temporada empieza; habrá ocasión, supongo, de los desquites, desquites de estas cosas borrosas, turbias, en que los toreros pierden su personalidad y desaparecea de la plaza, que es lo que le pasó a V i llalta, que toreó, pero no estuvo en la plaza. Armillita Chico, que vino hace dos años a Madrid con la mayor expectación, en dos años se ha perdido; en la plaza, un caso de torero mal llevado. Ayer toreó, y por una sustitución casual. A l toro tercero, que llegó muy apurado, había que pisarle mucho el terreno, y se lo pisó, porque es un torero que, a pesar de su frialdad y sosería, con la muleta sabe siempre lo que hace. Mató de. un pinchazo, yéndose, y de una estocada en su sitio. A l sexto le ligó dos naturales con la izquierda (digo la redundancia de naturales con la izquierda, y subrayo, porque ya se llaman naturales a muchos pases con la derecha, y hay que distinguir) luego, con la derecha, toreó muy bien, pisando terreno comprometido y pasándose muy ceñido el toro. Faena valiente y muletera. P i n chó dos veces, logró la estocada, descabelló sin acierto, y esto, y la prisa por huir del agua, deslució una faena en la que hubo muchas cosas de torero frío, pero torero fácil. De los toros de Albaserrada, dos buenos: primero y sexto, o sexto y primero, que por este orden me gustaron, y uno muy bueno, bonísimo, superior, el segundo. L e aplaudieron en el arrastre, pero no le dieron la vuelta al ruedo, y se le han dado a tantos que al lado de. éste fueron mansos... Compañero de la imprenta: vamos a darle nosotros la vuelta al ruedo. Vamos a ponerle aparte. U n a pleca. A s í Mocito, negro, número 27. -Gregorio Carrocharlo. Fuentes Bejarano le mató mal, porque a un toro así, cuando no se le puede con la muleta, no hay modo de matarlo bien, porque no se deja. E n el otro toro ocurrió todo lo contrario. E l toro, todo cabeza, era querencioso y huido. Casi se entableró en terrenos del 4, y en vez de mandarlo sacar y traer y llevar, costumbre frecuente y muchas veces causa de molestias y resabios al sacar al toro de donde se refugia y se encuentra más a gusto, allí se fué Bejarano y allí le aguantó y allí se hizo con él. Esto es lo que debe procurar el torero, mostrar su dominio, no dejar al toro que le toree, sino torear; no perder terreno, sino ganarle. U n a de las cosas que más me gustan de este torero es que está muy atento a la lidia, que es la primera preocupación del que quiere saber por donde se anda en la plaza. Ayer, en un tercio de banderillas, mandó estar quietos a unos monos, que estaban llamando la atención del toro, sin que lo demás lo advirtieran. Y es que otra de las cosas más descuidadas es l a dirección de la lidia. Como se van enredando las observaciones y las ideas, que conviene anotarlas, por si las quieren recoger, nos hemos ido del momento, aunque en la lidia todo momento tiene su antecedente. Decíamos que Bejarano dominó a este toro, así como no había dominado al otro, y le dominó aguantándole con valentía unos pases por bajo con el toro fuertemente arrancado, pases que lue- Corridas suspendidas Madrid 28. E l domingo se suspendieron, a causa del mal tiempo, las corridas anunciadas en las plazas de M a d r i d y Tetuán. También se suspendieron por la lluvia las corridas de Valencia y Logroño. EN BARCELONA Seis del conde de la C o r t e para Valencia 11, M á r q u e z y Cagancho Barcelona 28, 10 mañana. Con tanrde desapacible y ventosa, y buena entrada, se celebró esta corrida, en la plaza Monumental. Primero. De bonito trapío. Valencia se hace aplaudir en unos lances apretados y artísticos. (Muchas palmas. Anotamos un excelente quite de Márquez, templado y suave, que despierta el entusiasmo popular. E l viento sopla con intensidad, haciendo casi imposible torear. Valencia se encuentra EN VALENCIA Valencia 28, 7 tarde. Seis toros de los hijos de Angoso. Niño de la Palma, Barrera y Torres. L a corrida suspendida ayer comenzó bastante después de la hora anunciada para hoy. Primero. Cayetano, en dos tiempos, da algunas verónicas, sin parar, y en los quites pierde el capote. Encuentra al bicho
 // Cambio Nodo4-Sevilla