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en sus variedades pardo, blanco leonado, escrupulosamente seleccionados (Catálogo gratis) ZARAGOZ GRANJA MAR GRAN SURTIDO PWgCIOS LIMITES- f- gi- éF. s i. eoo- se. aas REPARACIONSS G A R A N T I Z A D A S DE CUBIERTAS V CÁMARAS ESQUINA. G E N E R A L Madrid. PORTIER Preparación para l a próxima oposición. Programa y Contestaciones en el antiguo y aerea; tado INSTITUTO KEUS PRECIADOS, 2 S; PUERTA D E L SOL, 13, y MAYOR, í, MADRID Ultima oposición obtuvimos 27 plazas, cuyos números y nombres se publican en e ¡prospecto que regalamos. i i i inrn -a; %4 B FERNANDEZ Y GONZÁLEZ EL PASTELERO D E MADRIGAL se SEGUNDA PARTE SA cruda noche del mes de diciembre del mismo año, un jinete solo paró delante de l a casa que tenía en Valladolid don Rodrigo de Santillana. Echó pie a tierra y llamó a la puerta, preguntando por el alcalde a l a persona que le abrió. -Extráñame- -dijo el alguacil Tribaldos, que era el que había abierto- -pidáis por su señoría; porque todo el mundo sabe en Valladolid que el señor don Rodrigo de Santillana está sacramentado y próximo, según dicen los médicos, a comparecer ante la presencia de Dios. -Pues llego a tiempo- -dijo el jinete- y no en balde he corrido cuanto he podido para llegar cuanto antes. ¿O s esperan, pues? -dijo Tribaldos. -S í por cierto, y con ansia, según creo. -P u e s os anunciaré a la señora hija de su señoría. -P u e s cuanto antes; y dejadme pasar al zaguán, que el viento y el aguacero, encañonados entre el muro de esa iglesia y estas casas, no se pueden resistir. -Pasad, hidalgo, y decidme vuestro nombre, para que pueda anunciaros. -D e c i d que está aquí el que viene de Venecia. -M u y bien. Rejonéete, tomad las bridas de este fcaballo; y vos, hidalgo, seguidme; que, por lo. que yeo, no sois vos persona a quien se pueda hacer esperar en el zaguán como a un lacayo. -D e c í s bien- -dijo Yhaye- ben- Shariar arrojando las bridas de su caballo al alguacil Rejonéete, que se había acercado al llamamiento de Tribaldos, y s i guiendo a éste, que había tomado por una de las anchas galerías del patio. Subieron las escaleras, recorrieron parte de la galería principal, y entraron en una antecámara donde había multitud de gentes amigas del enfermo, que esperaban, cumpliendo con las prescripciones de las costumbres de aquel tiempo, l a noticia de. su fallecimiento. Tribaldos se acercó a un religioso que salía de l a cámara, y le dijo; U y por esta nuestra sentencia así lo pronunciamos y mandamos. El doctor Juan Llano de VaUés. Pronuncióse en 24 de julio de 1595 ante Francisco de Santander, escribano de su comisión. ...SACÁNDOLE LUEGO A LA PUERTA D H LA IGLESIA... -Perdóneme yuesa merced, padre, si de. gL nao A doña Luisa de Grado y doña María Nieto, su hermana, religiosas de aquel convento, criadas de l a señora doña A n a de Austria, que cooperaron en este negocio, sentenciaron en ocho, años de cárcel