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A B C. J U E V E S i. D E MAYO DE 1930. E D I C I Ó N D E ANDALUCÍA. PAG. 6 ras marchan hacia la isla de Sc hiermonnikoog, borrosa como una niebla en el horizonte. E l sol luce entre nubéculas ligeras, y las aguas y el cielo tienen el color y la finura de un tisú de plata. Sobre el pólder en formación crece- -sembrada para favorecer el surgimiento de la tierra- -la salicórr. ea herbácea, carnosa y de salado sabor, que los campesinos de Groninga utilizan también- en sus comidas. E s una estampa inolvidable, delicadamente holandesa, la de aquel paisaje de Zoutkamps. Vacas negras y blancas, tendidas en el declive del dique, gaviotas que buscan en los charcos del pólder los peces que no han podido retirarse con el reflujo, un silencio ancho como el mismo mar, y en el silencio, el borboteo débilísimo de millares de burbujas que estallan, como si todo el pólder hirviese tenuemente: es el aire que sale expulsado de i a tierra porosa al subir la marea. E l mar visita a ú n el dominio que va a perder. Ganado este pólder, surgirá otro ante él, y otro, y otro... E l profesor Engelhardt nos habla del proyecto de unir con el continente aquella isla, que no es más que una suave pincelada en el confín. A veces, curante el invierno, la furia del mar del Norte destruye en unos días io que tantos años de esfuerzo ha costado; y los holandeses vuelven otra vez con sus pequeños caballones de cemento, y sus surcos, y su salicórnca herbácea, elevar poco a poco, centímetro a centímetro, quinquenio a quinquenio, el fondo arenoso, en una conquista i n comprensible para un genera! sino en aplicar sus ventajas o desechar sus inconvenientes, según la psicología de cada pueblo. A s í como son grandes Repúblicas democráticas los Estados Unidos (si bien ésta otorga unos poderes personales a su presidente que no disfruía ningún Soberano europeo, además de defender su prosperidad nacional contra todo contagio de socialismo y de comunismo) así como lo son también la Argentina y el Uruguay, ¿qué significa eso de República en algunos países de América, sino la oscilación perpetua entre la tiranía de un dictador y la guerra civil? L a creación de un Imperio pudo ser absurda y artificiosa tentativa lo mismo en el Brasil que en el Méjico del siglo x i x Pero no es aún más absurda y catastrófica esta nueva China, que arde en convulsiones anárquicas y luchas sangrientas desde que re nuncio a ser Celeste Imperio para convertirse en volcánica República terrestre? E s indudable que, junto a ella, hace mejor papel en el mundo E l Imperio del Sol N a ciente o sea el Japón. Los japoneses no han tenido que renunciar a sus antiguas tradiciones ni a su dinastía imperial para convertirse en el pueblo más moderno y progresivo del Oriente, al par que en una de las cuatro primeras potencias navales del Universo. H e aquí pruebas suficientes para demos- trarnos la fragilidad de ese dogma republicano que juzgan infalible nuestros agitadores de cátedra y de mitin, si bien dio ya suficientes pruebas de no aclimatarse en España, ni de haber remediado en nada los males que aquejan a varios pueblos europeos, adictos Amarradas a un espigón de madera, en ahora a la República. E l lector recordará un próximo puertecillo, unas lanchas de vaque. a raíz del discurso de la Zarzuela, hice aquí un resumen de esos ejemplos poco por, negras y sucias, cuecen camarones en acertados que revelaban inconscientemengrandes calderas obscuras. Sobre lonas, en te al público el fracaso palpable de las nueel mismo dique, se secan enormes cantidades vas Repúblicas europeas. Pudiera objetarse del pequeño marisco. U n viejo marinero, de anchos pantalones, con la corta pipa éntre- a esto que escamoteaba yo, si no la m á s reciente, la principal de ellas, o sea la Repúlos dientes, remueve con un rastrillo los blica francesa, que tanto deslumhra a nuesmontones malolientes, para secarlos mejor. tros jacobinos y revolucionarios. S i n emLas quisquillas, pulverizadas después y rebargo, mi bien probada admiración por ducidas a pasta, son un excelente alimento Francia, su influencia civilizadora, su culpara las aves de corral. tura, -sus glorias y su genio creador, -no se ¿Y si nos quedásemos todo el día aquí confunde con el concepto crítico que me- -pienso proponer- envueltos en esta luz merecen dai- mayoría de, losshombres y de los maravillosamente dulce, escuchando cómo Gobiernos- de ia niíRepública. í Allcontrario, hierve el pólder? me parece una prueba evidente de %l a- vitaliPero el profesor proyectil hacerme ver dad del pueblo ¡francés; el? haber salido victouna lejana fábrica de fécula, y acaso enrioso de- la guerra, gracias; a? su ¡patriotismo contraría grotesco m i lirismo. v- a la pericia -deteus ijef esj militares, a; pesar de vin régimen; viciaíloíporílosíescándalos Marchamos. Desde lo alto del dique vefinancieros ytparlament aríós, el sectarismo mes los árboles, en torno a las granjas, i n clinados, torcidos por el furor de los vien- antirreligioso, el antimilitarismo. la demagogia y la masonería. Por algo en Francia, hoy tos invernales, con las ramas extendidas hacia el Sur, como si pidiesen socorro a otros climas. E n la placidez de la mañana otoñal ellos recuerdan los negros días tormentosos en que debe de parecer que el mar intenta la reconquista de Holanda. 1 día, no son únicamente los teorizantes de la Acción Francesa quienes someten al régimen republicano a una crítica severa, son también los intelectuales y pensadores de otras diversas tendencias que influyen en la j u ventud estudiosa, hoy en gran parte hostil a la República y al parlamentarismo. (Esto de la hostilidad de las juventudes universitarias hacia el régimen vigente es fenómeno habitual, que merece capítulo aparte. Haciendo, pues, el balance de los Estados europeos, forzoso es reconocer que las M o narquías constitucionales, como Inglaterra, Bélgica, Holanda, Dinamarca, Suecia y N o ruega, ofrecen ejemplos de equilibrio y de prosperidad, incapaces de lograrse sólo por medio de etiquetas renovadoras. Y a indicamos que aquellas Monarquías han sido siempre compatibles con el liberalismo, la democracia y hasta el socialismo, aunque este ú l timo no haya sido nada afortunado en sus ensayos gubernamentales. Mas tampoco sería justo el atribuir sólo a esas Monarquías del Norte el loable propósito de adaptarse a los tiempos modernos. E s preciso recordar el caso respectivo de Italia y de España, en que la Corona nunca rehuyó la colaboración de los partidos avanzados. Hasta que l a descomposición del régimen político y la impotencia de los Gobiernos puso a ambos países ante el siguiente dilema: Dictadura o revolución. Nadie podrá negar que el actual Rey de Italia se sometió dócilmente a todas las pruebas y amargas experiencias impuestas por sus Gobiernos democráticos y socialistas. Pero sucede que en los países latinos hay una marcada tendencia a confundir la democracia con la demagogia y la libertad con todos los excesos y atropellos de l a anarquía. Inútil describir una vez m á s el fracaso palpable de los Giolittis, los Orlandos y los Nittis en la caótica Italia de la postguerra. Insultos al Ejército, socialismo agrario, huelgas ferroviarias, atentados, asaltos a las fábricas, no eran sino otras tantas etapas conquistadas por la Internacional revolucionaria y los agentes comunistas de Moscú. Y el fascismo, encarnado en un antiguo obrero socialista, pero- patriota, -Mussolini, fué eso mismo: el despertar de la conciencia nacional, la reacción patriótica contra los g é r m e nes disolventes del internacionalismo, que amenazaban la propia- existencia de Italia. E l fascismo pudo derribar la Monarquía de Saboya en su marcha sobre Roma; pero tuvo el acierto de respetarla y mantenerla como símbolo de la unidad de Italia y dique frente a. la revolución. No ha habido, pues, más responsabilidad en, la Monarquía italiana, al aceptar el fascismo, que el de amoldarse a los hechos consumados, o sea la única solución posible para evitar la guerracivil. T a l fué y no otra la situación en que se vio la Corona aquí en España cuando el advenimiento de la Dictadura. Aunque los enemigos descubiertos o solapados de l a Monarquía quieran envolver a ésta en el pleito de las responsabilidades no existe- esa supuesta complicidad en el golpe de Estado del 13 de septiembre. E l mismo general P r i mo de Rivera tuvo la lealtad de reconocerlo asi en sus últimos artículos escritos desde París. Y no es de suponer que en aquellos momentos de amargura una ciega lealtad dinástica ahogara la voz de la conciencia. L o que sucedió es que- el viejo régimen político estaba roído, desacreditado, sin autoridad ninguna. E l terrorismo, el separatismo, la sangría de Marruecos hicieron posible el advenimiento de la Dictadura con el aplauso general de casi toda la nación. De las agresiones inútiles que ésta cometió después- -según la acertada fórmula de don Gabriel M a u r a Gamazo en su- admirable Bosquejo histórico áe la Dictadura- cíesus errores y de sus desaciertos tampoco, en justicia, puede culparse a la Corona. Esta no V. F E R N A N D E Z FLOREZ MAS DE 500 PLAZAS CON 3.000 y 5.000 PESETAS LA M O N A R Q U Í A Y E L PROGRESO (La verdad de los hechos) No cabe ya negar, después de los ejemplos anteriormente, citados, que las Monarquías constitucionales de Europa están a ¡a cabeza de la civilización y del progreso europeo. Hablamos aquí siempre de Europa. Conviene insistir en ello, porque su larga tradición histórica y su influencia civilizadora la diferencian por su misma estructura social de los Estados modernos de otros Continentes. E l problema no consiste en oponer teóricamente Ir. República a la Monarquía, como hacen. aquí muchos intelectuales, Anunciadas 300 en P o l i c í a Examenes en octubre. Ayudantes de Obras p ú b l i c a s N ú mero ilimitado de plazas. E x á m e n e s en noviembre. M e c a n ó g r a f o s de Aduanas. 40 plazas. E x á m e n e s en julio. Auxiliares. de Contabilidad do Hacienda. N ú m e r o ilimitado de plazas- E x á m e n e s en febrero. En estas dos ú l t i m a s oposiciones te admiten s e ñ o r i t a s Para el programa oficial, que regalamos; Contestaciones y p r e p a r a c i ó n en las clases o por correo, d i r í j a n t e al antiguo y acreditado INSTITUT. O j Preciados, 23; Puevta del Sol, 13, y Mayor, 1, Madrid. E n varias de dichas oposiciones hemos obtenido diferentes veces, el n ú m e r o 1 y e n henares desplazas, euyus retrates y ¡n o m bres figuran- en- los prospectos. cine regalamos. Tenemos lJesidencia- Intcruado. RitiS