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A B C. V I E R N E S 2 D E M A Y O D E 1930. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 7 rao tiene en este particular muchos puntos de contacto con el nacionalismo vasco. Aquél- -sin justificarlo nunca- -en fuerza de monopolizar el nombre de Cataluña, incomunicable bajo esa forma, pretende llevar su representación. Este ha osado excluir del seno amante de Vasconia a sus mejores hijos. Hasta que a uno y a otro se les ha dicho- -apurada la paciencia- -que sus nombres de guerra son disfraces: quj el catalanismo es tan contrario al espíritu de Cataluña como el nacionalismo vasco lo es al de a s conia; que se les puede admitir a plática como a extraños, no como a interesados. Y no creí yo q u í tan paladinamente se reconociese lo que acabo de decir... ni otras cosas que hoy son de candente actualidad. ¡Q u é eficaz es esperar, cuando el terreno que se pisa es firme y la fortaleza espiritual no falta! Y o he dicho m á s de una vez que el catalanismo no era una doctrina inspirada en el bien de Cataluña, n i forjada para Cataluña, sino artilugio con que captar un puesto en l a política centralista, en donde no se podía penetrar de otra manera. Escuche el lector la confesión. P o r l a acción del catalanismo- -dice Cambó- -se hizo por primera vez en E s p a ñ a una aplicación en gran escala del sufragio universal. Por la acción catalanista se rompió el convencionalismo parlamentario, y el P a r l a mento, si no g a n ó en eficacia, adquirió aires de cosa viva, recogiendo estados de vida y de pasión que antes quedaban proscritos. L a acción catalanista- -nadie lo niega, y hasta el advenimiento del Directorio fué el cargo que se nos hizo con m á s saña- -destruyó el mecanismo de los dos partidos de turno y socavó fuertemente las artificiosas organizaciones que usufructuaban el Poder desde la Restauración con el nombre de partidos de gobierno. Fueron, filialmente, las campañas catalanistas las que crearon en Barcelona el ambiente propicio para que en ella pudiese estallar el golpe de Estada. ¿Q u é tiene que ver toda esta actuación con Cataluña? ¿Q u é es todo ello sino acción política parlamentaria, que se realiza con el pretexto de unas reivindicaciones regionales, y poniendo por delante el nombre sagrado de Cataluña? i Gracias a Dios ¡que en las penumbras- en que el catalanismo gustaba moverse ha penetrado un rayo de sol! y un rayo de sol de tan intensa claridad, que hasta el espontáneo producto de la descomposición española- -el neorrepubücano- -ha de iluminar con agudos resplandores. F í j e n s e bien: No fué el Rey guien destruyó lo que se llamaba legalidad constitucional- -en lo cual, después de todo, hubiese realizado obra laudable- Fueron los catalanistas quienes deshicieron el mecanismo sin el cual l a llamada legalidad constitucional no podía dar un paso. N o fué el Rey quien urdió la Dictadura. Fueron las campañas catalanistas las que crearon en Barcelona- -donde efectivamente se produjo, si no mienten nuestros recuerdos- -el ambiente propicio para que en ella pudiese estallar el golpe de Estado. ¿Dónde tuvo la cabeza la Dictadura al prohibir la publicación de un libro en que se daba la clave de tantas cosas misteriosas, o, por lo menos, desconocidas, o siquiera poco conocidas hasta entonces? Pero después de alegar la excepción en Cambó de falta de personalidad para hablar en nombre de Cataluña, no hay por m i parte inconveniente en entrar en el fondo de la cuestión. Dialoguemos serenamente; más aún, cordialmentc. S i el temperamento del Sr. Cambó- -en lo que él no tiene culpa alguna- -no se opusiera a ello, yo le dirí a: por E s p a ñ a y por Cataluña, dialoguemos efusivamente. A otro día. VICTOR PRADERA LA CULTURA DE UN ARTISTA Estudio de las soluciones El estudio de las soluciones artísticas es preciso hacerlo frente a obras de arte. Dentro de los criterios tradicionales, este aspecto de la cuestión (que vengo analizando en la presente serie de artículos) aparentemente es claro y sencillo. S i n embargo, creo que es el m á s complejo, por lo difícil en lograr la distinción en una obra de arte de sus elementos técnicos y estéticos, y de los artísticos. Aparte de que este estudio diferencial no hay costumbre de hacerlo, y un artista como un crítico se verían perplejos ante el problema. Lo que prescribe la ciencia médica para eliminar las grasas Las soluciones artísticas unas veces nacen de la técnica y otras del fondo idea; e la obra de arte. P o n d r é dos ejemplos. E n el cuadro de Tiziano Ofrenda a- la diosa del Amor habréis observado que los verdes de los árboles son tiernos. Se: han conseguido con tierras ocres y sienas más que con amarillos. E n el primer plano hay unos paños, y algunos de los cupidillos tienen su? alas azuladas. Tomad en cuenta que esto. elementos, así como el celaje, son partes secundarias del cuadro, y que las principales están representadas por los cuerpos desnudos o semidesnudos de los personajes, y sus carnosidades son cálidas. Pues. bien, para reforzar esa tonalidad es preciso un acorde cromático de complementarios: los tonos azules y otros que dulcifican el exceso del contraste: los verdes cálidos. T é c n i camente se resuelve ese problema de cromatismo con simples manchas, e igualmente lo hallaréis en obras numerosas. A s í semejante se consigue ese acorde con árboles o sin ellos, con m á s celaje azul o sin él, con paños y alas de plumas, -o sin esos elementos. L o repito, técnicamente son indiferentes. P e r o Tiziano resuelve el acorde exaltando las carnes cálidas con todos los elementos antes indicados. E n este caso la solución artística parte de la técnica. Sabido es que el ácido úrico sin eliminar se incrusta en las articulaciones y células, de la misma manera la grasa que no utiliza el organismo, es decir, que no se oxida, se infiltra en los tejidos. Normalmente, el organismo debe consumir completamente las grasas y el azúcar que se injieren, transformándolos en ácido carbónico y agua. En los obesos esta infiltración de grasa anormal progresa y se generaliza en todo el organismo, con predilección en el hígado y el corazón. Para tratar la obesidad es necesario proceder lógicamente y combatir esta anormalidad, ayudando a la naturaleza en su tarea de eliminar las grasas que se produzcan con un medicamento oxidante: el Urqdonal. En la diabetes, muchas veces asociada a la obesidad, el hígado resulta incapaz de. oxidar todo el azúcar y deja que pase a la A esos aspectos de las soluciones a r t í s t i orina. Con su poder oxidante, el Urodonal cas, unas nacidas de la técnica y otras del ayudará a los ríñones y al hígado, el gran fondo ideal, podemos añadir otras típicacolector del organismo, normalizando sus funciones; así se obtiene lo que indica uno mente artísticas, indiferentes a los otros dos elementos de la obra de arte; tal sucede nuestros médicos más eminentes: En muchísimos casos que estaba indi- de en un paisaje de Corot o en la Resurrecdicando el Urodonal, lo he usado, habiención de Lázaro, grabada por Rembrandt. do quedado altamente satisfecho de sus rePodréis apreciar cómo no exageraba al sultados en el artritismo en sus diversas indicar que el estudio de las soluciones armanifestaciones, como reumatismo, gota, tísticas era de una gran complejidad; a ñ a obesidad, litiasis renal, etc. did que el apoyo radica, fundamentalmenDr. P. ESPADALER. Y MAS Médico del hospital de la Santa te, en la sensibilidad estética del artista; base- importantísima, pero sin límites ni caCruz. Barcelona. racteres generales, variable en cada artista y en cada momento de: su vida. U S A N D O Lñ TINTA Y llegamos al análisis de la cultura del artista, su temperamento. C O M E R C I A L HARÁ PATRIA partidasegún- precisamente, esa E l punto de es, sensibilidad, Pedidos: S. Auñón, Ancora, 4, Madrid. m á s en lo cualitativo que en lo cuantitativo. En éste último aspecto e l c u l t i v ó sólo pue, de tratarse en el sentido de desarrollarla. Y es- posible: la práctica l o afirma. L o imposible es crearla. Y a ú n su desarrolló ofrece Por su falta de resistencia, están en las tales dificultades que muchos maestros adopmejores condiciones de recaer en la misma tan el comodín de prescindir de ella. Vale o adquirir otra enfermedad qué los aniqui- más que sea así. N o actuar desacertadamenle. Es necesario fortificarles rápidamente te, obrando sobre la cualidad, especial de la para que adquieran energías y resistencia sensibilidad estética de cada artista novel. bastante para que su organismo se oponga a nuevas infecciones. Hay un medicamento Desde luego, se puede establecer, sin temor incomparable y seguro en sus resultados: es a equivocarse, que ese cultivo se desenvuelel. Vi. no Ona, del doctor Arístegui, que es ve más sólidamente ante los- espectáculos un verdadero fortificante del organismo y de la Naturaleza y los hechos de la vida regenerador del sistema nervioso empobre- que ante las obras de arte, pues éstas pocido y con el que los convalecientes adquie- seen una fuerza emotiva, a la que es d i ren rápidamente salud, vigor y fuerza. Veamos otros ejemplos. Recordad la Coronación de la Virgen, de fray Angélico, o las de fray Filippo L i p p i pintadas sobre tablas. L a solución artística consiste en colocar a Dios sobre un trono con sus gradas y fondo arquitectónico; la V i r g e n asciende y se arrodilla para ser coronada, y un Coro de santos y ángeles rodea á las dos divinidades. V e d en esas obras cómo el asunto toma un aspecto real y todqs los elementos se solucionan artísticamente eñ ese sentí do, con variantes de detalle; que, a su v son variantes dé solución artística. Frente a esas obras colocad la Coronación de la Virgen, del Greco, y veréis cómo el Padre, j e sús, la Virgen, querubines y ángeles flotan entre nubes. E l asunto es el mismo que el de las obras italianas antes c. itadas, mas la solución artística es absolutamente distinta por, una modalidad diferente en concebir el asunto. LOS CONVALECIENTES