Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C. V I E R N E S 2 D E M A Y O D E 1930. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 11 joramiento. Y todavía van más lejos en su argumentación casuística: Son dichosos por lo mismo que ignoran esas necesidades Pero dejemos esas razones que nos llevarían a otra vía de discurso. Es un hecho que Europa vive a expensas de los otros continentes. L a prueba de esta afirmación la tenemos en el desequilibrio registrado apenas hay una veleidad de cambio en esos pueblos tributarios o cuando aparece la potencia norteamericana con 3 a misma característica de doble absorción. Pues bien; comprobada la dependencia directa entre nuestro standard de vida y la aportación de pueblos y razas sometidos al poder económico de Europa, resulta m á s inexplicable la insensibilidad, punto de partida de estas reflexiones. A s i a se rebela contra la manumisión a que se encuentra sometida, y, si llegara a liberarse, el fenómeno repercutiría en Europa. Disminuido el poder de nuestro continente, las consecuencias serían sentidas en todos los sectores sociales. E l edificio artificioso de la economía europea quedaría sin uno de sus principales sostenes. ¿C ó m o reaccionaremos ante este hecho? P a r a los espíritus simplistas, la conducta obligada de Europa es mantener a todo trance el predom i n i o q u e ejerció en el resto del mundo. Reconocida l a necesidad, se acallan todos los escrúpulos en cuanto a los medios. Y sin embargo, hay rnedios que debieran avergonzarnos. S i Europa no puede subsistir sino por la expoliación de los otros continentes, si su prosperidad ha de resultar del dolor y de la miseria ajenos, bien merece desaparecer. S i nuestro Viejo Mundo no cumple la misión de cultura y hace un mal uso de su civilización, bien está que pierda el poder que ejerce. S i la condición de existencia de Europa es el mantenimiento de una semiesclavitud en la India y en China, debemos proceder antes como hombres que como europeos. Pero, aun desdeñando todo principio ético, Europa habría de renunciar a los medios que emplea en A s i a Porque podrán prolongar por un tiempo indeterminado esta posición de ventaja que resulta de capitalizar para nuestro provecho el esfuerzo de los pueblos sujetos al yugo, pero ha de llegar el día en que no podamos dominar la ola de venganza que nosotros mismos provocamos. L a acción que ejerce Europa en A s i a o en África sólo conseguirá ponerle un dique, que a u m e n t a r á la fuerza explosiva, por lo mismo que estuvo comprimida. A s í se h a r á imposible por años, y acaso siglos, la colaboración entre Europa y esos continentes, y al surgir su potencia inevitable aparecerá con acentuada tendencia antieuropea. E s un hecho que no puede pasar inadvertido para nadie que en el despertar chino o indostano hay una fuerte levadura de xenofobia. L a responsabilidad por l a conducta de núcleos inspiradores del método politicoeconómico que se practica contra ese movimiento recae sobre el conjunto europeo porque no es fácil hacer el distingo entre los que se solidarizan y los que disienten. Nosotros mismos no pod r í a m o s decir qué sufragios recoge la protesta, ya que, si existe, no se exterioriza. Nuestra despreocupación han de interpretarla por lo menos como insensibilidad, que es también, en cierto modo, culpable. ¿C u á l debiera ser la conducta que se inspirase en el sentimiento de justicia y en la conveniencia? Negar la solidaridad de Europa con los que en nombre de ella pretenden perpetuar un estado de barbarie para mejor realizar beneficios egoístas. Paralizar y estorbar toda iniciativa con el mismo fin. Intervenir con voluntad de pacificación en l u gar de encender la guerra. E l interés del europeo es el ascenso progresivo y rápido de Y a que tan graves han sido las pérdidas materiales sufridas, hay que conservar, a toda costa, la voluntad de trabajo estimulada por; la confianza en el porvenir. S i n este resorte moral no será posible reconstruir las ruinas de la guerra. No es posible e n g a ñ a r s e la nueva situación política crea un estado de co sas propicio para que el pueblo alemán haga prevalecer su voluntad de trabajo estimulada por la: confianza en el porvenir ¿M i l a g r o? ¿Substitución dé úri Gobierno nefando por otro Gobierno ideal? Nada de eso. E n política no se hacen milagro y los Gobiernos ideales son un piadoso deseo de los ciudadanos poco dotados de sentido po- lítico. L a explicación de lo que ocurre eu Alemania- -un renacimiento prudente del optimismo, un retorno de la esperanza en la posibilidad de que las cosas mejoren- -es mucho más modesta y sencilla. Durante v a rios años- -y sobre todo durante los dos últimos años- -los Gobiernos alemanes han ANTONIO A Z P E I T U A dado la sensación de buques navegando en mar gruesa, azotados constantemente por el oleaje de las polémicas entre partidos y ABC EN B E R L Í N fracciones parlamentarias, sin capitán dotado de la energía suficiente para maniobrar con decisión y marcar el rumbo necesario. Una nueva situación política Esta sensación ha desaparecido desde el moTiene el Gobierno Brüning, como es de mento mismo en que el actual canciller acepsuponer, sus partidarios y sus enemigos, que tó el encargo de formar Gobierno. Hombre son lo uno o lo otro por definición, porque joven- -tiene cuarenta y cinco años- -y nuepertenecen a un partido político determinado vo- -nunca había sido ministro y en 1924 o porque creen ver en la nueva situación fué diputado por primera vez- consiguió una garantía- -o un peligro- -para tales o B r ü n i n g formar su Gabinete en el espacio cuales intereses. Pero, esto aparte, todo ob- de cuarenta y ocho horas, hecho sin- preceservador imparcial de la política alemana dentes en la historia de lá República aleha de reconocer que el Gabinete Brüning mana. N o m b r ó a los ministros sin cónsul- ha sabido determinar, además, vivas corrientar a los jefes de partido, escogiendo para tes de simpatía y de confianza en aquella gran masa del país que, sin dejar de inte- cada ministerio la personalidad que l e pareresarse por los negocios públicos, no está ció más adecuada. Se presentó al Parlamensometida a ningún género de disciplina par- to y anunció explícitamente su propósito de tidista. Pasadas las primeras semanas de i n- disolver el Reichstag y apelar al Cuerpo certidumbre sobre la suerte que el Gobierno electoral en el caso de no conseguir un. voto podía correr en el Parlamento, aprobados de confianza- Expuso un programa concrepor el Reichstag el programa agrario y los to de protección a la agricultura, y a l cabo aumentos de tributación indispensables para de una semana presentaba al Reichstag los equilibrar el presupuesto, la reacción o p t i correspondientes proyectos de ley: ejecutimista del país no se ha hecho esperar, v e ¡vos. D i o un plazo de diez días a fas frac: prímer signo de esta reacción lo ha dado ciones parlamentarias para que se pusieran ¡a Bolsa, el m á s sensible de los barómetros de acuerdo sobre la manera d é arbitrar lt- s para el registro de las presiones político- recursos necesarios para poder equilibrar económicas. el presupuesto, y cumplido el plazo sin que E n el informe anual del Danat Bank, -uno las fracciones se hubieran puesto de acuer- de los institutos bancarios m á s importan- do, sometió a votación inmediata los. planes tes de Alemania- publicado precisamente financieros del Gobierno, no sin declararse durante la crisis ministerial, se leían las si- otra vez dispuesto a disolver el Reichstag guientes, justisimas, palabras: y convocar nuevas elecciones en el caso de E l pueblo alemán 110 podrá hacer frente que se le negaran los medios indispensables a su rudo destino mientras sus vigorosas para el saneamiento de la Hacienda. ResuU fuerzas creadoras se vean paralizadas por la tado: en tres semanas de franqueza ante el resignación y destruidas por el pesimismo. país ha obtenido el Gabinete B r ü n i n g lo que el Gabinete Müller no pudo obtener en. un año de vacilantes negociaciones y m á- niobras de pasillos. Habemus Papam. Tenemos canciller. Alemania entra, con la Ha- cienda normalizada y un Gobierno estable, en el período de ejecución del plan Young al Norte de Italia, Kl Tirol, Baviera Período que no estará exento, seguramen- te, de graves dificultades, dado que el plan (OBERAMMERGAU) y París. Del 17 de junio al 5 de julio. La de Y o u n g es una experiencia sin precedentes mayor interés y economía. Detalles e ins- en la Historia y, por lo tanto, de consecripciones, al secretario del Comité, Sr. Fal- cuencias imposibles de prever. E n el moquina. Juan de Mena, 14, o Agencia E X- mento en que Alemania- -cada uno de los PRINTER, Mayor, 4. Madrid. ciudadanos alemanes- -acepta una carga que no sabe s, i será superior a sus fuerzas, la presencia en el Poder de un Gobierno guiaP E N S I Ó N SELECTA do por una fuerte voluntad tiene para la Pl. Universidad BARCELONA gran masa del país el valor de una garantía. los millones de hombres asiáticos a un nivel de vida que se acerque al suyo, de manera que pasen a ser consumidores de nuestros productos manufacturados. Nadie ignora que la crisis de nuestro continente tiene su origen en una restricción del consumo, que repercute paralizando a grandes masas de trabajadores. ¿Cómo no intentar ampliar el mercado consumidor en A s i a? Pero, ¿cómo esperar que A s i a compre telas, herramental, máquinas, enseres de nuestras fábricas si Europa contribuye a mantener un estado anárquico, de guerra incesante, aniquilador de aquel continente? E l primer, paso para rectificar una conducta cuyas consecuencias quedan esbozadas ha de ser pasar de la despreocupación a la intervención activa. H a y en Europa espíritus generosos, comprensivos, capaces de movilizar a la opinión en nombre de lo que debió ser! a función histórica de nuestro continente: irradiación de cultura y defensa de la justicia. E X C U RSION ANÍS SAN ISIDRO Francisco Alvarez, Qjnstautina, ALFREDO MANES Berlín, abril, 1 9 3 0
 // Cambio Nodo4-Sevilla