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A B C. V I E R N E S 2 DE MAYO DE 1930. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 17, BE ECOS SOCIEDAD D 1 VERSOS Después de Ja feria L a caseta de Labradores, en la última noche de Feria, daba idea de lo que es una verdadera Feria de Sevilla, cuando el tiempo no parece aferrado en descomponerlo todo un conjunto alegre y juvenil del que la alegría desborda. E l infante I) Carlos y sus augustas hijas asistían a la buñolada típica, que fué servida en Labradores. Las muchachas sevillanas batallaron de lo lindo, armadas de inocentes y blandas serpentinas y esas inofensivas pelotitas de papel. Aún columbro el cuerpeciío ágil y mimbreño, como junco de río, de una de las batalladoras. Iba cubierto por un vestido de gasa negra y encima de él podía verse la naricilla respingona y ¡a mirada de luz de esa sevillana tan dinámica en movimientos graciosos que se llama Rosina Martínez Mora. E l día de ayer para mí fué agitado, en cuanto a diversiones. L a hora del almuerzo sorprendióme en el T i r o de Pichón, ante esa verde pradera por donde un perro incansable corre ligero para volver con un ave muerta entre los dientes. Se tiraba el premio del Rey, ante un público selecto, al que la brisa, del campo parecía estimular el apetito. Don Alfonso presidía una gran mesa, ocupada, en casi su totalidad, por los tiradores de Extremadura. Con el conde de Leiva y sus hijas comían la señora de Alós y la hija, la condesa de Catres y la vizcondesa de Castel- Ruiz. E n otra mesa estaban los duques de Santa Cristina, con el de Sessa, los condes de Áltamira, los señores de Fillol, Lolita Beuavites y el conde de Trastamara. Con D Ignacio Pidal y su hija María almorzaban el marqués de Valderrey e h i jos, D José Camino, los condes de Egaña y María Teresa Méndez de Vigo: Y también, en otras mesas, asistían al almuerzo el conde de Bagaes y su hija L o lita, los duques de Grimaldi, los señores de. Muguiro, los de Muñoz y los de Mendaro... Hacia la media tarde llegaba al T i r o mucha gente. Supongo se organizaría baile, porque al salir v i que entraban los instrumentos de una orquesta. Y o marché del Tiro, reclamado por otra fiesta, muy en pequeño, pero muy selecta, que se celebró en el Pabellón de la M a r i na. Ofrecíanla el Sr. Guillen, comandante de la carabela del Re Santa María, y los oficiales a sus órdenes, señores Miquel, P i n zón, E- albotín, Núñez y Puchol. Fué como homenaje a las iníantitas de España doña Beatriz y doña Cristina. También asistía el infante D. Jaime y las princesas doña Dolores y doña Mercedes. Baile al que dieron tono el color de los vestidos de las dos hijas de nuestros Reyes; baile blanco y juvenil en que el dorado botón de ancla, enlazó talles de muchacha, por los que corre la sangre Real. Doña Beatriz y doña Cristina parecían recitar, con su presencia, el más bello pareado perfecto. Siempre que el que esto escribe nombra en sus escritos a las iníantitas, siente un pequeño resquemor, precisamente porque son infantas. L e gustaría que, en alguna ocasión, ellas pudieran presentarse como las demás simples mortales. Así las frases que se escribieran no sonarían en ningunos oídos a lisonja. Pero, de todos modos, el cronista no tiene la culpa deque estas dos infantas españolas sean bonitas, no por infantas, sino porque lo son. Merienda escogida, que servía el Hotel Bristol. Orquesta con entrain: la de Plantaciones Concurrencia selecta: las marquesas de Castelbell y de Soto Hermoso, las condesas del Puerto y Torre Ocaña, la señora viuda de Urcola, y las señoritas de F r i c k Guadalhorce, Díaz Molero, Torre Ocaña, María Luis? Moreno, Benjumea (Matilde, Inés y Mercedes) (Jarcia PesqueL o s condes de ias Torres de Sanchczdalp ra. Rojas y Solis. Aritio (María Jesús y obsequiaron anteayer con un té, en su magAnita) Mora y Garay, González Tablas, nífica residencia de la plaza del Duque, a Scholthes y algunas más. También concualgunas de sus amistades. Entre las señoras rrieron el comandante de Marina D. Sebasasistentes recordamos a la princesa de P i g tián D o v a l el comandante del Laya, don natelli y hermana, marquesas de A randa, Francisco Vázquez, y muchos más oficiales Arguelles, Torres de la Pressa, Cavalcande Marina. ti. Encinares y Luca de Tena; condesas de Halcón. Pedroso, Villares y Santa Marta Se bailó hasta la hora ele comer. Hasta un poco antes, mejor dicho. Porque la gen- 1 de Babio, y señoras y señoritas de Alvarez Calderón, Fillol, viuda de Lacórt, Cañal, te hubo de correr, a toda prisa, para camviuda de Brunet y algunas otras que sentibiar el vestido de larde por el de noche mos no recordar. y la americana por el smoking de solapa de L o s condes de las Torres de Sánchezdalp raso. E n el Alfonso, además de la consiobsequiaron espléndidamente a sus invitaguiente comida de gala, se llevó a efecto dos, quienes tuvieron ocasión de admirar, otra comida muy en grande, que todos los una vez más. las magníficas obras de arte tiradores de pichón ofrecían al Monarca. que encierra la casa. Y o antes de vestirme, he venido a la Redacción para componer estas lineas deslabazadas, reflejo de un día sevillano, cuando LA JORNADA REGIA ya ha muerto su Feria. A h o r a comienzan á quemarse los últimos cartuchos, los más EN SEVILLA agradables, tal vez; esos cuyos disparos aún sonarán en los oídos del que, pronto, se verá forzado a devorar kilómetros, dentro de Audiencias un automóvil, por esa carretera lisa que E i Rey pasó la mañana de ayer en Palaconduce a Madrid. -Gil de Escalante. cio, donde concedió varias audiencias. Recibió a la Junta de Obras del Puerto, cuya Directiva hizo patente al Monarca su Esta tarde, en el Aeródromo de Tablada, más ferviente gratitud, por el interés que se celebrará una fiesta que promete verse en todo momento ha puesto el Soberauo cu muy concurrida. el puerto de Sevilla. E l alcalde de Cádiz, marqués de ViílapeTambién por la noche, en el Casino de sadilla, fué recibido por el Rey, así la Exposición, se celebrará un baile en hocomo el rector de la Universidad, D. Ramón nor de SS. M M los Reyes, para el que i n Garande, y el vicerrector, D. Patricio Pevita el comisario regio, D. Carlos Cañal. ñalver; el ex alcalde de Sevilla D. Nicolás Díaz Molero, y el ex presidente de la D i p u tación D. Pedro Parias e hijo. Anoche, en el comedor del Hotel Alfonso X I I I se celebró la gran comida con que Cumplimentó al Monarca, a su regreso de Madrid, el ministro de Estado, duque de los tiradores de pichón de toda España quiAlba. sieron agasaiar a S. M el Rey. D. Alfonso ocupó, naturalmente, la mesa U n álbum de Jas señoras sevipresidencial, y a la comida asistieron ciento cincuenta comensales. llanas A la hora del champaña, el Sr. Tejero, Su Majestad ei Rey ha recibido, en el presidente de la Sociedad de Tiro de Pichón Alcázar, a una comisión de señoras de Sede Huelva, y uno de los tiradores más anvilla, las cuales le hicieron entrega de un tiguos de España, ofreció e! homenaje, reiteálbum con más de 50.000 firmas, como horando ante la persona de S. M. su inconmenaje de la mujer sevillana a su egregia dicional adhesión al trono, como la de todos personalidad y como adhesión a Ja Monar- los allí presentes, a quienes representaba. quía. Compusieron la dicha comisión las seE l Sr. Tejero fué muy aplaudido. ñoras condesas de Lebrija, de Halcón y Entre una atronadora salva de aplausos se levantó S. M el Rey. Con verbo fácil y Bustillos; las marquesas de Esquive! viuda lúcido, agradeció el Monarca el homenaje de las Torres de la Pressa. y Casa Mendaro que se le rendía. Y en síntesis, vino a dey las señoras de Cañal (D Carlos) y Sancir, que después de veintisiete años de reigran. nado, su confianza en los españoles era maE i Rey les expresó su agradecimiento, yor que nunca. Y de no tener tal creencia, dedicándoles muy afectuosas frases. la tendría sólo con ver allí congregados a personalidades que tanto representaban para E l almuerzo del Rey España. D. Alfonso, al terminar su bien E l Soberano, después de Jas audiencias, pronunciado discurso, fué objeto de una ovamarchó al chalet del Tiro de Pichón, de ciem ensordecedora. Tablada, donde almorzó en compañía de alComo al salir los comensales del banquete gunos aristócratas. al liflil, su salida coincidiese con la presen Su Majestad el Rey. después de asistir ai cia de muchas aristocráticas personas, tanto Tiro, regresó a Palacio. de Sevilla como de Madrid, la presencia de A las diez de la noche salió el Rey, d i r i D. Alfonso fué saludada con grandes aplaugiéndose al Hotel Alfonso X I I I donde asissos y vítores, que fueron contestados unánitió a la comida- -de la que damos noticia en memente. otra sección de este número- -celebrada en su honor por la Sociedad de T i r o de Pichón. Marcharon a la Corte la duquesa de DúrTerminada 2 a comida, S. M estuvo breca! la marquesa de Riostra, la señora de ves momentos en el baile que allí se organizó, regresando después al Alcázar. Sarria y la bella señorita Lolita Perinat. r Visitas a la Reina MADAME VASCONCEL L a señora y señorita de V a s e o n e e l a p a r t i r del 10 de m a y o p a s a r á n u n a t e m p o r a d a en esta l o c a l i d a d con el objeto de d a r dem o s t r a c i o n e s y c o n s u l t a s de belleza, así c o m o p r e s e n t a r las ú l t i m a s creaciones V a s eoneel, que son i n t e r e s a n t í s i m a s p a r a t o d a p e r s o n a c u i d a d o s a de su belleza. L a s c o n s u l t a s y d e m o s t r a c i o n e s serán e n t e r a m e n t e g r a t u i t a s y, s i n c o m p r o m i s o de c o m p r a se e f e c t u a r á n en e l B a z a r S e v i l l a n o T e t u á n 10, de once a u n a y de cinco a siete, L a Reina D Victoria permaneció la mañana de ayer en sus habitaciones del Alcázar, acompañada de sus augustas hijas, las infantas L V Beatriz y D. Cristina. Su Majestad recibió en audiencia a la marquesa viuda dejas Torres de la Pressa, condesa de San Luis, marqueses de Tablantes, condes de Campo Rey, marquesa de Gómez- Barreda, señora e hija de T a v i r a y señora de Lombillo. a Durante la comida, en el Alcázar, de la Reina y sus augustos hijos, la Banda del
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