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A B C, MARTES 6 D E MAYO D E ig o. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. PAG. xo 1 3 LOS S A L V A J E S E N E L CINE Como l a curiosidad del séptimo arte es voraz, después de penetrar en todos los r i n cones del mundo culto, se ha metido audazmente en lo que aun. estando explorado, quedaba un poco ál margen de l a civilización. E l operador bajó con sus aparatos del palacio a l a cabana, recorrió las ciudades, v i sitó los campos, no para corregir o educar a las gentes, sino para descubrir lo que hay de singular y de pintoresco en sus costumbres. Cuando se crea una industria, lo que importa no es que sirva para moralizar el mundo, sino que los capitales empleados en ella no se inmovilicen. E l consorcio cinematográfico, que difunde sus films por toda la tierra, no se preocupa de nuestra salud espiritual, sino de divertirnos y de asegurarse una clientela. L a continuación de un mal principio sembrado por el operador en una película le tiene sin cuidado al accionista de la Empresa emisora. ¿Q u é le importa al fabricante de explosivos la aplicación que d a r á el que los adquiere a ese artículo? L o importante es salir de él, que l a fábrica trabaje y que los dividendos al accionista que comprometió su dinero en esa industria no se interrumpan. ¿M o r a l? ¿I n m o- ral? -Bah... De vuelta de los Continentes, y a registrados y conocidos, el operador cinematográfico, abordó a las islas para recoger imágenes y escenas que nos aliviasen la monotonía de lo ya visto. Merced a esa renovación incesante de l a cinematografía, l a gente ha ido aprendiendo Geografía. Dentro le poco tiempo veremos un film que transcurra en un planeta que no sea la tierra; pero, como esa excursión no podrá hacerse de un modo experimental, porque el hombre no. ha encontrado todavía el procedimiento de remontarse z ¡m á s de doce m i l metros de altura, porque m á s allá l a vida es imposible, h a b r á que operar por reconstrucción científica, que, naturalmente, no nos satisfará, como no nos satisface un paisaje pintado en un telón. Por ahora, el cinematógrafo no ha salido de la tierra. ¿Y q u é le queda por descubrir en nuestro planeta? M u y poco. E l m á s humilde campesino, sin salir de su aldea, ha visto las grandes capitales de todos los Continentes y ha asistido a los espectáculos m á s variados. L a s formas adelantadas de Ja civilización no tienen ya secretos para él. Sabe cómo se ama en P a r í s cómo se emborracha la gente en Londres, cómo se practica el amor en Berlín, cómo se educa a los ciudadanos en Leningrado y cómo se hace política en Italia. L e son igualmente conocidos el autoritarismo de Kemal Bajá y de Stalin, el escepticismo de Briand, la buena fe de P r i m o de Rivera, el equilibrio mental de Ramsay MacDonald y ¡a astucia del estadista Curtius. ¿D e dónde le viene ese conocimiento moral y político? D e l cine. S i le ponderan las bellezas de los p a i sajes polares, se encoge de hombros, y si oye hablar de los misterios de la creación intraoceánica, sonríe con indiferencia. Todo eso no tiene ya atractivos para él. L o ha visto en la pantalla cinematográfica, que le acerca lo remoto. Pero lo que no conoce todavía es un ejemplar humano de salvaje, que se come a sus semejantes. Dentro de- poco, esa terrible singularidad tampoco le sorprenderá, porque la v a a conocer. L a Empresa S u perfilm, afanándose por dar gusto a su clientela, ha conseguido entrar en relaciones con Meltetolí, el jefe de la tribu de los Small Nambas, el cual se ha prestado a dejarse estudiar de cerca por el operador. ¿Q u é espectáculo nos aguarda? Y o la verdad, no ¡quisiera, yerme defraudado. Nada de fic- ciones ni de componendas. E s preciso que veamos al natural cómo se devoran los hombres mutuamente a dentelladas. E l sistema de matarse nos es ya demasiado conocido por las colisiones personales y por las guerras de los países civilizados. E l simple asesinato ha perdido prestigio dramático para nosotros. H a y que ver otra cosa m á s interesante. E l público no quiere decepciones. E s menester que todo se haga con patera propiedad, y que. la carne que se pong a en el asador nó sea de un mamífero cualquiera, sino de un hombre. Meltetolí no h a r á una farsa. Estoy seguro de ello, y esa certidumbre va a permitirme dormir esta noche tan tranquilo como si hubiese asistido a una representación de La vida es sueño... MANUEL BUENO dero dramatismo del film- -es p r e s e n c i a r J ó á esfuerzos que realizan con los protagonistas- -primeras figuras indiscutibles de la pantalla americana- -actores tan estimables como Warner Richmond, George Stone, Lionel Belmore y el pequeño Phillipe de Lacey, empeñados en comunicar humanidad a unos papeles tan absurdos- como los que representan en esta lamentable película. Magia negra Josephine Dunn- John Holland M u y semejante en su principio a La legión de los condenados, esta cinta, estrenada en el Palacio de l a Prensa, se desvía y pierde fuerza dramática una vez terminada la presentación de los personajes- -único punto de contacto con l a magnífica película mencionada- para quedar reducida a un asunto vulgar. S i n embargo, el ambiente de los mares del Sur no está todavía lo suficientemente gastado para que u n argumento discreto no pueda ser defendido con una interpretación cuidada. Este es el caso de Magia negra. S i n pretensiones de superproducción, es una buena película, y la actuación de Tosephine Dunn, John Holland, Earle Fox Douglas Gerrard, H B Walthall e I v a n- L i n o w es ajustada siempre a las exigencias de l a fábula. E n esta banda aparecen por- primera vez en l a pantalla Dorothy J o r d á n ¡a joven actriz elevada a la categoría de. estrella en La casa de la Troya, al lado d e R a m ó n Novarro. ESTRENOS E N M A D R I D El pecado redentor Dolores Costello- Conrad Nagel Los productores americanos han dejado en silencio por esta vez la pandereta española para, exaltar el. pintoresquismo francés. E n la cinta estrenada en el Palacio de la Prensa los apaches ocupan el puesto del toreador y la manóla. Se trata de una francesada perfecta. ¡Q u é magnífico film sonoro se ha malogrado! Con unos cuantos discos de gramófono hubiéramos quedado todos contentos. H a sido una ocasión perdida para explotar una vez m á s las javas apachescas y el acreditado mon homme. De todos modos la francesada es completa. Completa y soporífica. N o se puede hacer nada más falto de interés y de gracia que El pecado redentor. (E n honor a la verdad, conviene hacer constar que sus editores pretendían conseguir una cinta dramática. L o que m á s tristeza produce- -el verda- Brazos vacíos L o u i s e Dresser- June Collyer Ambiente de Club nocturno- -cabaret entre nosotros- muchachas con ambiciones de estrella, galán ingenuo, gavilán maduro al acecho de la paloma que remonta excesivamente su vuelo... Peligroso asunto, expuesto a rozar la cursilería del sobado tema. N o pasa demasiado los límites de lo convencional y, esta moderación, es su mayor é x i to. L a cinta realizada con el mayor decoro artístico presta ocasiones de lucimiento a l a veterana Louise Dresser, capaz de los mayores sacrificios por defender l a virtud de su hija, perfectamente encarnada por June Collyer. Son de lamentar los cortes que ha sufrido la copia proyectada en el Cinema Goya, cortes que han anulado por completo la actuación de Marjorie Beebe, l a graciosa actriz encargada del papel cómico de la obra. ASOCIACIÓN MUTUA D E AHORRO L I B R E PARA PENSIONES VITALICIAS Aviso a los asociados pensionistas Ha comenzado en Madrid (en la casa social de esta entidad, Gran Vía, 22) y se han girado a nuestras pagadurías de España y el extranjero, las cantidades necesarias para que los pensionistas cobren el primer trimestre del corriente año a r. azfin de. 180 pesetas anuales los sexagenarios y 9- 7,2 0 pesetas anuales todos los restantes, como renta por cada cuota de 240 pesetas aportadas al capital social. La cantidad destinada al pago de este trimestre importa 3.08- 7.375 pesetas y- se lleva repartido entre los pensionistas, desde- noviembre de 1924, la suma de 4.4.209.731 pesetas. Una delegación permanente del Estado garantiza la exactitud de estás cifras y, que el. capital social sigue creciendo y alcanza hoy a 128.931.000 pesetas en títulos de la Deuda Nacional, poseyendo, además, el inmueble donde están Sus oficinas, valorado eñ 1.275.000, cuyas rentas ingresan en el Fondo de Pensiones. Madrid, l.o de mayo de 19 30. -El director general, Francisco Pérez Fernández. r LOS PREVISORES DEL PORVENIR Fino L A R ¡VA V á Prisioneros de Ja niebla May Mac Avoy- Conrad Nagel U n a millonada norteamericana- -modelo de previsión- -no ha encontrado mejor procedimiento para guardar sus alhajas que el de encerrarlas en la caja de su yate de recreo, abandonado en. l a costa californiana; durante l a temporada invernal. ¡O h ineficacia de los Bancos yanquis, expuestos constantemente a los asaltos cinematográficos de sus acreditados bandidos! P a r a facilitar el argumento, el trucóles conocido por todos los ladrones del país, que se dan cita en el interior del barco para proceder tranquilamente a su concienzudo desvalijamiento. C o n estos antecedentes, es fácil figurarse lo que sucede en el film, donde no falta ni el millonario tonto n i la ladrona joven y bonita que, con su boda, proporcionan el deseado final, de rigor en estas cintas, donde no sabemos q u é admirar m á s si la estupidez de su argumento q l a paciencia del público para soportarlo. ANÍS SAI ISIDRO Francisco Alvarez. Constantina,
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