Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C. MARTES 6 DE MAYO DE 1930. E D I C I Ó N DÉ ANDALUCÍA. P A G 21. ALBOROTOS ESTUDIANTILES Madrid 6, 1 madrugada. Ayer por la mañana han continuado los disturbios estudiantiles. E n la Universidad Central empezaron a alborotarse los escolares desde las primeras horas de la mañana. P r ó x i m a mente a las doce de la misma hizo su aparición en la calle Ancha D Miguel de Unamuno, al que acompañaban varias personas. E l Si Unamuno había salido del Hotel F l o rida, donde se aloja, y se había dirigido por la Corredera a la Universidad. E n d i cho sitio advirtieron los escolares su presencia y empezaron a aclamarle. Unamuno entró en la Universidad, pero cuando trató de salir de ella nuevamente, después de haber dirigido algunas palabras a los estudiantes, no pudo realizarlo, porque la calle estaba completamente llene de público que interrumpía la circulación. E l Sr. Unamuno volvió a entrar en la Universidad, cuyas puertas fueron cerradas. Las fuerzas de Seguridad y los funcionarios del Cuerpo de Vigilancia que había en la calle Ancha, se separaron a prudente distancia del edificio, y se situaron cerca del ministerio de Justicia y Culto, por un lado, y frente al Noviciado por el otro, sin intervenir para nada en el alboroto que formaban los estudiantes. ya se logró despejar al público de la calle Atocha, las fuerzas rodearon la Facultad de Medicina y el Hospital clínico, por las calles del Doctor Mata, Santa Isabel, Santa Inés y Atocha. Los guardias hicieron un cordón alrededor del edificio, mientras desde arriba los estudiantes, enardecidos, arrojaban las piedras en mayor cantidad. U n grupo de éstos, que se hallaba a la puerta de la Facultad, dio una carga contra los estudiantes y contra los obreros; pero éstos, huvendo de los guardias, entraron en la Facultad y cerraron la puerta. E n las calles del F ú c a r y Santa Isabel, los obreros continuaron haciendo frente a los guardias y éstos dispararon sobre los revoltosos. E n las refriegas de la calle Santa Isabel cayó un obrero herido. F u é trasladado a la casa de socorro del Hospital, donde falleció a los pocos instantes de su ingreso. Reunión e n el m i n i s t e r i o d e l Ejército -Y a conocerán ustedes las noticias de hoy, que, por cierto, son bien desagradables. Continúan las algaradas estudiantiles, sin que yo sepa el motivo, y lo más grave es que los estudiantes atacan a los paisanos y a las personas que nada tienen que ver con sus pleitos. Fia adoptado usted medidas extraordinarias en esta reunión? -Desde luego; pero aún tenemos que reunirnos de nuevo esta noche. H e citado a todos los ministros aquí, en el ministerio del Ejército, para sostener con ellos un cambio de impresiones. N o será propiamente un Consejo, porque no se despacharán expedientes, ni otra clase de asuntos. Nos dedicaremos a examinar la situación actual para adoptar las determinaciones que consideremos oportunas. N o hay más remedio- terminó diciendo- -que capear el temporal. Y yo creo que saldremos bien de éste, como de otros. E l presidente del Consejo se reúne c o n el ministro de la Gobernación y el d i r e c tor de Seguridad. Asiste también el ministro de Instrucción Manifestaciones del ministro de Instrucción Pública Madrid 6, i madrugada. E l ministro de Instrucción Pública recibió ayer mañana a los periodistas y habló de varios asuntos, entre ellos, el de la huelga de estudiantes. -E n realidad huelga no hay- -dijo el señor Tormo- Podríamos decir que existen alborotos estudiantiles. Constantemente desde los diversos Centros estudiantiles se ha estado comunicando directamente conmigo, y esto deseo que no continúe. H e autorizado a todas las autoridades académicas para que por sí, y con sus propias responsabilidades respectivas, adopten las resoluciones que crean convenientes; y hasta el fin de la jornada no recibiré noticias, por lo cual no puedo adelantarles a ustedes nada. Particularmente sabía el Sr. Tormo que en la Universidad había habido nuevos alborotos. A las once y media el Sr. Unamuno se había presentado allí con el fin de visitar al rector, y su presencia había sido acogida con aplausos por parte de unos estudiantes, y con silbidos y protestas por parte de otros. E l Sr. Unamuno pronunció un discurso en la escalera de la Universidad. Sabía que había quedado suspendida la circulación de tranvías. A las doce y media de la tarde de ayer, el presidente del Consejo recibió a una coEstos subieron al tejado de la Universimisión numerosísima de la Federación de dad, y estuvieron gran rato tocando con Exportadores de naranja, presidida por el gran celeridad las campanas de los relojes Sr. García Guijarro. Momentos después lledel edificio. Poco después, comenzaron a garon al ministerio del Ejército el minisarrojar piedras a la calle, para interrumpir tro de la Gobernación y el director general el tránsito, cosa que consiguieron inmediade Seguridad. tamente, pues la multitud, despavorida, coLos graves sucesos ocurridos durante la r r í a en distintas direcciones, bajo una vermañana, tanto en la calle Ancha de San dadera lluvia de ladrillos y tejas, L a calle Bernardo, ante la Universidad, como en la quedó en breves momentos limpia de gencalle Atocha, ante la Facultad de Medicina, te y llena de cascotes. de San Carlos, determinaron esta visita de U n agente de Policía no siguió al públilos generales Marzo y Mola, quiem se enco en su fuga y permaneció solo en medio cerraron con el general Berenguer en el desde la calle, entre una verdadera lluvia de pacho de este último, dando órdenes de que ladrillos. Milagrosamente resultó ileso; U n a no fueran interrumpidos en su conferencia. de las piedras arrojadas hirió a un coman- A la una y media fué llamado por el predante del Ejército, que fué trasladado en sidente del Consejo el ministro de Instrucautomóvil a la casa de socorro. ción Pública, Sr. Tormo, quien llegó momentos después y pasó al despacho del conPróximamente a la una y media, los rede de Xauen. voltosos abandonaron el edificio, sin que interviniesa la fuerza pública. Mientras tanto se tenían noticias de nuevos acontecimientos en la calle Atocha, y los informes eran inmediatamente transmiE n la F a c u l t a d de M e d i c i n a tidos al director general de Seguricla, seE n la. Facultad de Medicina ha adquirido ñor Mola, para que éste, a su vez, diera mayores proporciones y ha tenido más triscuenta de ellos al presidente y a los ministes circunstancias. tros. Desde poco antes de las once y no obstanTambién llamó por teléfono el coronel te las precauciones y lujo de fuerza que haMarzo, jefe superior de Policía, de Madrid, bía en la calle Atocha, los estudiantes lopara dar cuenta del número de heridos en graron interrumpir la circulación de tranlas casas de socorro. vías y coches, y para ello colocaron en la A las dos de la tarde acudieron al minisvía unas piedras de gran tamaño, de las terio del Ejército el capitán general de M a que hay esparcidas por la calle con motivo drid, D Federico Bcreng- r, y el goberde las obras que r están realizando. Desnador militar de la plaza, Sr. Saro, quiepués se encerraron en la Facultad. Los cunes después de saludar al presidente del riosos empezaron a acudir a aquel sitio, y a Consejo p a s a r e a otro salón. las once y media de la mañana pasaban de Dadas ya las tres de la tarde terminó la 3.000 almas las que había en la calle de Atoreunión, y el presidente del Consejo, ante cha, oyendo los gritos de los escolares. los periodistas que le aguardaban, hizo las E l teniente coronel de Seguridad Sr. R o siguientes manifestaciones: mero ordenó que fuera despejada la calle, y al efecto, los guardias dieron una carga, y poco después, el trozo de la calle Atocha correspondiente a la Facultad, quedó desierto; pero en aquel momento, varios grupos de obreros, que se hallaban de parte de las esentre notarios. M á s de 33 plazas. Instancia: tudiantes, empezaron a actuar y tiraron piehasta el 23 de mayo. Circular con detalle dras a los guardias, los cuales se replegaron gratis. a las bocacalles cercanas. Mientras tanto, los C O N T E S T A C I O N E S R E U S en apunteestudiantes, desde el tejado de la Facultad, mecanografieos, redactados p o r Castán. Campuzano, Alas, Aguado, Martínez de la arrojaron gran cantidad de piedras sobre los Fuente, J) c Benito, Mnr, Trías de Bes, Orúo guardias, los cuales, sin duda obedeciendo Azpiíarte, Brn y otros. a una orden superior, continuaron replegánE n las ú l t i m a s oposiciones, de 23 aprodose prudentemente y entraron en las calles bados, 13 íuci on suscripto- res de nuestros del Fúcar, Alameda y Cenicero, y en las apantes entre ellos los n ú m e r o s 2 y S. demás adyacentes a la calle de Atocha. i e i P E Ü A EDITORIAL REUS L a colisión fué violenta, pues los guaidias se defendían con los sables, mientras Clases: Preciados, 1. FÁbros: Preciados, 6. los obreros les arrojaban piedras. Cuando Apartado 12,250, Madrid. r M a n i f e s t a c i o n e s del director de Seguridad E l director general de Seguridad, señor Mola, al terminar ayer tarde la reunión, en el ministerio del Ejército, dijo a los periodistas que, según sus noticias, en la casa de socorro de la calle del Fúcar, y a consecuencia de los sucesos de la mañana, había un muerto y numerosos heridos. D i c e el m i n i s t r o d é l a G o b e r n a c i ó n Ayer tarde ha recibido a los informadores el ministro de la Gobernación, general Marzo. Les dijo lo siguiente: H e tenido conocimiento de que en los a l borotos ocurridos el sábado ante la Facultad de Medicina, resultó herido el catedrático señor Bolívar, lo que lamento verdaderamente. N o fué conocido y ni se supo la calidad de la persona. H e mandado hacer averiguaciones por los jefes de la fuerza p ú blica, para saber si la agresión fué injustificada, y, en este caso, sancionarla debidamente. Y o me permito aconsejar a las personas de orden- -siguió diciendo- -por intermedio de la Prensa, que, para evitar estos lamentables incidentes, se alejen de los lugares de las revueltas, para que no sean confundidas con aquellos otros que promueven los desórdenes. Hoy, como ustedes saben, han continuado los alborotos promovidos en la Universidad con ocasión de la visita del señor Unamuno, y en. la Facultad de Medicina, por la ac- OPOSICIONES A NOTARÍA!