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A B C. MIÉRCOLES 7 D E M A Y O D E 1930. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 6 tianismo, él budismo, el judaismo, tienden hacia l a- perfección moral del hombre; l a religión no hace malo al individuo, es el i n dividuo o la colectividad quienes muchas veces hacen malas a las religiones... Pero de esto no entiendo gran cosa... ¡A m i g o mío, prefiero hablarte del Damenwalh y del café. de los teléfonos! Pues el Damenwalh es u n dancing como otro cualquiera, sino que, de vez en vez, un señor en smoking dice con voz autoritaria: -Damenwalh. Perfectamente, amigo mío, Da- men walh rétenlo bien c- n la memoria para defenderte como puedas cuando lo necesites. L a primera vez que se oye, y sobre todo si 110 se entiende el alemán, no nos produce una gran impresión, pero observamos, no sin cierta extrañeza, que nuestro vecino de l a derecha persigue con mirada ausente el camino onduloso del humo de su cigarrillo, y que. nuestro vecino de l a izquierda se encamina, con paso apresurado, hacia los recónditos lugares de esparcimiento individual y perentorio... Un momento, amigo mío; permíteme que pase una mano cariñosa y ¡paternal sobre l a redondez de l a frase anterior; me siento complacido de ella como de una hija a quien hubiesen proclamado M i s s Casas- Ibáñez pongo p. or miss. Pues el motivo de aquella forzada distracción y de esta fuga consiste en que esa palabra, a l a que. no le hemos dado una gran importancia, significa: L a dama elige pareja Al principio l a cosa no nos parece absolutamente desagradable, y no acabamos de comprender l a actitud de nuestros vecinos. Sin embargo, yo, que y a tengo alguna experiencia, te aconsejo que los imites si llega la ocasión. Son hombres sabios y prudentes, te lo aseguro... E n España existe una frase h echa con l a que se designa al mortal más desgraciado entre todos los mortales; se dice de esta mísera criatura que siempre le toca bailar con la más fea... T e n l a certeza de que tú también serás desgraciadísimo si no te haces el distraído, huyes o te finges muerto al escuchar el fatídico damenwalh. Esa palabra es mágica, algo asi como sésamo; no había feas en el salón, y, al conjuro de l a voz misteriosa, surgen, por arte de encantamiento, de detrás de las sillas, de debajo de las mesas, de los bolsillos de los camareros... ¡Huye, serías infelicísimo! que en mi amado país se lanzarían de unas que lo ha hecho, y se da el caso paradójico mesas a otras tras la trinchera de l a voz de que solemos denigrar a l que triunfa, a l anónima. tiempo mismo que le cubrimos de laureles. MARIANO T O M A S ¿N o estaría mejor- oh, mis hermanos! -mostrar más parquedad en los j u i Viena, b r i l 19- 30. cios y no prodigar tanto n i galardones n i censuras? Véase, verbigracia, l o que hacemos en l a H OM E N ES Y plaza de toros, lugar donde se patentiza, mejor que en ningún, otro, nuestro espíritu de raza: A l torero que d a cima a una bueMERECIMIENTOS na faena de muleta metiendo una estocada excelente, se le otorga l a oreja ¡Je la res: Un escritor meritísimo ¿Por qué es esto? ¿Acaso el lidiador premiado ha hecho más de lo- que debía? ¿E s A los españoles no nos duele tributar hoque lo contrataron para huir de los cuernos menajes; y, si nos duele en ocasiones- -que y clavar e l estoque en las proximidades del ¡yaya si nos duele! sabemos disimular rabo? muy bien, lo cual es una gran virtud, aunEsta práctica de premiar con pabellones que no l a apreciemos en todo lo que vale. A l f i n y a l cabo, y a está dicho: se trata de auriculares al matador que da en l a yema un tributo, y sabemos. de sobra cuánto nos aún podría ser admisible a condición de que, cuando estuviera mal, bajase él ganacontraría el tributar. La abundancia de homenajes es tan gran- dero al redondel, atenazase al diestro y de en España, que hasta se ha creado y a un le cortara las orejas para echarlas al púverbo para el. caso: el verbo homenajear blico. Pero esto no se estila, hasta el preún i neologismo espurio que ha brotado a l sente. En el mundillo de las Letras exageramos calor de. nuestras aguerridas comisiones organizadoras de banquetes y que tal vez re- mucho más. A l comediógrafo que acierta: ciba, andando el tiempo, el académico es- le damos un banquete. ¿Por qué? ¿E s que, paldarazo. de la docta Corporación. Gomo de- acertando, se h a excedido? ¿E s que el espectador adquirió su localidad para abucía aquel político, otros más brutos... rrirse u n rato? Pero también podría dePues, s í los ciudadanos españoles teneclararse pertinente l a concesión del banmos el prurito de coronar a l prójimo. N o s quetito condicionándola a que, si el autor volvemos jalea por quemar. unos granos de fracasara, sería éste quien convidase a coincienso ante las barbas de un vecino que mer a sus numerosos amigos y admirahaya hecho cualquier cosa, o que parezca dores Todo esto nos recuerda el pintoresco caso de aquel empleadete que no iba nunca a l a- -IM imimaaT oficina y u n día en que acudió le subieron el sueldo. AFECCIONES D E L A GARGANTA ¡Y aún se habla y se discute l a supresión Las de las propinas! Pero, ¿es que tales homenajes y cuales recompensas son otra cosa que propinas? Entre los veinte céntimos que las evitan y curan r á p i d a m e n t e le da u n parroquiano a l ¡mozo del. café y la peluda oreja que le concede el presidente al lidiador afortunado no hay tanta diferencia como a primera vista parece. Los homenajes servirían mejor para Otros casos en los que no se trata del cumplimiento de u n deber. P o r ejemplo: aquí mismo, en Madrid, tenemos a Un escritor popularísimo que ha celebrado ya sus bodas de o r o con el público que le lee y bien merece el homenaje de compañeros y lectores. A l u d o en este caso a D Juan Pérez Zúñiga, veterano escritor, que lleva cincuenta años En cuanto al café de los teléfonos... E s bien cumplidos escribiendo éri periódicos y también un café como otro cualquiera, pero TRES PRESENTACIONES: siempre en un estilo jocoso y burlón, que sobre cada mesa hay u n número y u n apaha hecho las delicias dé unas cuantas generato automático de telefonía. S i en el local Estuche l a r g o 15 cts. raciones. ¿Quién no recuerda a Pérez Zúñise encuentra una señorita que te sea simpa- ga en aquel Madrid Cómico, que tanto solazó tica, puedes hablar con ella poniéndote tú nuestra niñez? ¿Quién ño buscaba luego sus Librito doblado 15 mismo en comunicación con el húmero de su escritos en Blanco y Negro, en Nuevo Munmesa; no es obstáculo ninguno que esté acomdo, en todas Estuche cuadrado. 1 0 recientemente, las revistas ilustradas, y, ymás pañada por un caballero. E s con l a señorita en el Heraldo de Madrid en del sombrero rojo con l a que deseo hablar l l l! Í I I I Í I I I I I I I I I I 1 l l i! l! l! I I I I I I I M La Libertad? dirás, si el caballero u otra señorita ha desY l o dificilísimo que. es cultivar esa cuercolgado el auricular y si verdaderamente l a da festiva, francamente hilarante; con t a l señorita que te interesa lleva un sombrero pluralidad y por espaci de medio; siglo. Que r o j o no son aquellas palabras fórmula preun escritor cómico se mantenga en su nota cisa; decir l a del sombrero T O J O si posee un durante cinco, o diez, o veinte años, y a e s Compañía Anónima de Seguros coquetón sombrero azul o no lleva ninguno tarea difícil y para agradecérsela; pero, si sería complicar inútilmente l a cuestión. Fundada en 1840. son cincuenta los que h a permanecido plu- Incendios, Accidentes, Robo, Lunas. Los caballeros no se muestran celosos porma en mano y siempre haciendo chistes, el Dirección para E s p a ñ a que sus damas llamen o sean llamadas; las reconocimiento del lector se revisté de asomL O S M A D R A Z O 20, M A D R I D damas contestan siempre con una cortesía bro, y de ahí puede surgir el homenaje. Teléf. o 10055. graciosa, y las frases traídas. y llevadas en De ese tono risueño en pluma periodística alas de! teléfono son indudablemente aladas... puede juzgarse el mérito por l a ley de l a La vida, en fin, se ofrece por unas horas oferta y l a demanda. Preguntadle a cualdulce, fácil y grata, sin grandes complicaquier editor de periódicos y os dirá que, por ciones... Cálculos hepáticos y nefríticos, estómago, cada trabajo festiva, dispone dé un centenar de escritos serios. ¿Porque él lo quiere así? Desgraciadamente, para mi legítimo deseo artritismo, gota. de hacerme rico, este negocio no es imporG R A N H O T E L en el Balneario. Abierto de ¿Porque el lector l o exige? Nada de eso. E n los lectores hay variedad de. gustos, y en un l.o de julio a 30 septiembre, table en España. M i s mejillas se tiñen de periódico no especializado m técnico (que mejor y m á s pura agua de mesa. casto rubor al pensar en las frases explosivas A 1 1 1 Pastillas S O N A L D EL NORTE AGUAS CABRE 9 ROA
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