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A B C. J U E V E S 8 DE MAYO DE 1930. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. PAG. 8 gana en desparpajo y agilidad ai neoyorquino- -hongo ladeao, gorra achulada, labios procaces, breve nariz, rostro cuadrado, rasurado y flexible- -que os atropella en la acera, abriéndose paso con un paso de fox; que se limpia en la calle, indolentemente, los zapatos, contemplando, con desprecio, al negro naboría, y mascando un puro; que bebe y come de pie, ante un mostrador, dando golpecitos en el suelo O hablando- en voz alta y riendo con un amigo lejano; que esquiva airosamente tres y cuatro hileras de automóviles, al compás de un shimmy bien silbado; que entra en el subzvay, distribuyendo gentilmente codazos a diestro y siniestro; que posee, en- fin, un envidiable repertorio de timitos hablados y accionados. E l maestro Ortega y Gaset oyó aquí una chulería que le ha servido algunas veces de acicate deportista en sus metáforas. Oyó decir a los conductores de tranvías un vocablo mágico- -forward, adelante- lanzado briosamente para iniciar el recorrido. Y o no he sido tan afortunado. E n mis investigaciones minuciosas acerca del casticismo neoyorquino no he conseguido oír a los tranviarios una chulería tan alegre, trascendental, deportiva y futurista. Lui ¿Nueva Y o r k abril, 1930. CALVO LA MEALL Invitación a la plegaria patriótica E n el homenaje que me han hecho los paisanos al serme impuesta la Medalla del T r a bajo, y por haberse declarado mi libro La emoción de España obra de gran mérito y texto oficial en las escuelas nacionales, tuve necesidad de contestar a los oradores, y referí la conversación tenida con los niños de mis escuelas unos días antes. -D o n Manué, ¿es verdad que le van a regala a usté una mealla? -Esto lo decía un chiquillón de nueve años que en aquel momento trabajaba con sentidos, potencias y facultades sobre un enorme pedazo de pan untado con una manteca colorada, que era una bendición. -S í hombre, es verdad, que van a regalarme una medalla. Y el chiquillo, que mientras habla conmigo no deja de clavar los escardillos blancos de sus dientes en el campo inacabablq de su desayuno, me dice con la boca llena: ¿Y eso pa qué es? U n niño travieso, nervioso y muy inteligente entra en nuestra conversación: ¿P a qué va a sé? P a lo que son toas las mealla: pa rezarle... A l de la manteca le da un ataque inesperado de risa, se le cae la cara sobre el pan y aparece luciendo, al par que su carcajada, un magnífico bigote colorado: -D o n Manué, ¿será tonto este niño? i M i a tú que pa rezarle... Tengo que ponerme al lado del supuesto tonto y decirle al de la risa: -Sí, tiene razón éste; esa medalla que van a regalarme es, efectivamente, para rezarle... ¿T ú sabes qué es rezar? -S í señó, lo sé, pero no puéo explicarlo. Entonces les digo que rezar es sacar de la fuente del alma el chorrito limpio de la plegaria. Cuando la medalla es de Dios, excita la plegaria religiosa, pero si la medalla es de España nos convida a la plegaria patriótica. L a Patria tiene, como Dios, su misticismo, que vuela con las dos alas de la Historia y la vida. -D i o s te salve, Reina y señora, madre de veinte Repúblicas cristianas y progresivas; Dios te salve, llena de gracia, y es bendito el fruto de tu vientre, o sea el milagro de la civilización española. Luego voy desgranando ante los niños la complejidad que lleva dentro la idea del sacrificio por la Patria y les explico, de modo que puedan enterarse, que lo mismo Dios que España exigen de sus creyentes el amor y el trabajo. Verdaderamente que al recibir sobre el pecho una distinción pedida para mí por diez mil maestros españoles que tenían hambre, porque disfrutaban, hasta hace poco, el sueldo diario de cuatro pesetas v céntimos, y yo ayudé a sacarlos de ese infierno; y ai pensar que miles de personas de mi provincia habían venido a costear la insignia sentí que el disco de plata que me habían i m puesto traía juntamente con el perfume de España la fuerza de su peso moral, y que algo así como una hipoteca, que sólo podrá cancelar la muerte, gravaba para siempre la libertad de mi vida, obligándome a trabajar constantemente por los niños pobres de Huelva y de España, y por los demás pobres, aunque no sean niños; porque todos los que están fatigados, hambrientos y enfermos con sed de justicia y de consuelos, son los acreedores de esa hipoteca que yo he inscrito libremente en el registro de mi voluntad. M. SIUROT CAL ESTE PERFUMERÍA LONOON MKWftWC ES S U DENTÍFRICO Los d i e n t e s s i r v e n p a r a c o m e r y p a r a reír. Consérvelos f u e r t e s y hermosos. Evite su r u i n a Descubra su blancura. Use c a d a día e s t e dentífrico d e c o n f i a n z a D e n s Es u n b u e n desinfectante d e l a boca y u n buen producto para conservar bella la dentadura. PASTA Pequeño í, 3 D u r a n t e e s t e año, r e g a l a m o s a l o s c o n s u m i d o r e s d e P a s t a D e n s u n magnífico c o l l a r d e p e r l a s d e Manacor L e a u s t e d los a n u n c i o s q u e p u b l i c a m o s c o n l a s instrucciones pertinentes, y conserve l a s cajitas q u e contienen los tubos. DENS