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r u s t i c a s e n íofta; E s p a ñ a c o m p r o e h i p o t e c o J M B r i t o A l c a l á 04, M a d r i d 18 ALCALÁ, MADKÍD Su a d m o r a d o ñ a M a r í a M o r a l e s s i r v e pedidos p o r correo p a r a todos solteos, i n c l u s o p a r a e l de l a C i u dad U n i v e r s i t a r i a a Í 0 0 ptas. d é c i m o P r e m i o mayor; LOTEEIA NUM. M 18, T o d a s e ñ o r a que tenga u n 7.100.000 PESETAS CUTIS GRASIENTO 10 transforma, en aterciopelado c o n f P O F I N E P E L E que c i e r r a l o a poros demasiado abiertos, hace desaparecer espinw Has x cuantos otros defectos tenga e l cutis, s i n p i n t a r l o P í a s 8 frasco, y m e d i o frasco, ptas. 5. P e y e n t a en todas las p e r f u m e r í a s y en l a de P E L E Pi r Mnrp- í 11! k M a d r i d ¡OCASIOTf! P o r fin de t e m p o r a d a s e r v i m o s desde 1. d é m a y o polluelos a 15 ptas. docen a huevos, a jf ptas. docena; Kazas P r a t Leghorn, Castellana, R h o d e y W y a n d o t t e P e d i d catálogo. AVÍCOLA C A M P I L L O A p t 1, B e a s de S e g u r a (J a é n) Lea usted Grandes, partidas, 30 32 kgs. o c a s i ó n a p r o p ó s i t o apartaderos, y í a s secundarias, etc. J o r g e B e h r e n d t A p a r t a d o 289, M a d r i d lonco y Negro GRAN PEMSOtOS LÍMITES- Í 36.3 SO SURTIDO 9 REPARACIONES 0 ARANTJZAOAS D E C U B I E R T A S Y CÁMARAS -f ex éR 6 Í. QOJS afe ESQUINA. GENERAL. Madrid. jSpS- WM W GS TiE (Tipo a i urí iodo, opuesto a los. dos últimos era tíorf ¡Valero Borja, un hidalgo aragonés, -de cuarenta. y cinco años. ¡I E l entrecejo de su frente denunciaba al hombre ¡impaciente: y algo próximo a l a cólera; pero la dulce ¡mirada de sus ojos castaños parecía tener l a misión ¡de templar este defecto. L a nariz aguileña, y la ¡boca estrecha y en línea recta, indicaban un carácter firme y amigo del orden. E l color pálido de isu tez morena acusaba un temperamento bilioso. JDe alta estatura, complexión fuerte y piel seca) y ¡dura, el Sr. Borja resultaba un tipo enérgico, un (hombre de gran resolución. I Independiente por principios más que por bienes de fortuna, morigerado en sus costumbres, abrigaba jen su corazón los más nobles sentimientos. M u y amante de Aragón y de España, para e l Éseñor B o r j a l a patria, la religión y el Rey formaban ¡una trinidad indivisible. Odiaba a Godoy, por creer igue había desmoralizado l a Corte, y con la Corte ¡al pueblo; tiranizado a l a Inquisición y saqueado al clero, y tenía pasión por el príncipe de Asturias, a l íque suponía víctima dé Godoy y de Napoleón. ¡Algo terco sjempre que creía tener razón, y lo creía casi siempre; era, enfin, lo que e n aquella época se llamaba un verdadero fernañdista. Formaba también parte de la tertulia un joven americano, don Miguel de Pas, hijo de padre santanderino y de madre mejicana, nacido en Veracruz, de buena estatura, franca mirada y grandes riquezas, y Que: envolvía en el fuego del amor patrio ja Méjico y a España. Había venido a Madrid por estudiar y conocer; a España, y enamorado de Pepita, sólo aguardaban iel permiso de sus padres para unirse a ella, con srran contentamiento de todos los amigos del señor Miranda, que gozaban en la feliz unión de tan gentil ípareja. Pedimos perdón a nuestros ilustrados lectores por testa digresión, que hemos juzgado necesaria para l a mejor comprensión de nuestro relato, y entramos ten materia. ¿Q u é le parece a usted lo ocurrido en A r a n! t i f T M r t ó al señor Miranda, don yalero Borja, i8 ó 8 H J: P a r a terminar, es l a condesita un tipo orgulloso, un carácter indomable, una mujer altiva... ¿Tendría corazón aquella hermosa estatua? Pasemos a los caballeros. D o n Juan Antonio Miranda es u n hombre de cuarenta años, de buena estatura y fisonomía expresiva. Su espaciosa frente parece ocultar grandes pensamientos; l a mirada de sus ojos, de u n azul obscuro, semeja l a del águila; l a n a r i z cuyo dorso en línea curva presenta gran anchura, indica un hombre de facultades superiores; los labios grueso y l a boca bien proporcionada, señalan bondad y franqueza. Tiene l a costumbre de c r u z a r los b r a eos sobre el pecho, indicio seguro de un ánimo resueno. i Valiente y generoso, tan enemigo de la tiranía corno amante de la libertad, su talento está siempre a disposición del oprimido, alto o bajo, grande o ¡pequeño, razón por l a cual goza de muchas simpatías entre l a nobleza y de gran popularidad entre el pueblo. S u familia se compone de un anciano tío, de dos hermanas, Teresa y Pepita, y de tres hermanos, ¡Gregorio, Andrés y Pablo. M u y j o v e n aún, tuvo la desgracia de perder a sus padres y se encontró jefe de s u familia. Lejos Sostener s u cruel derecho de mayorazgo, resolvió dar carrera a sus hermanos, en armSnía con s u s gustos, partiendo con ellos todo su patrimonio. ¡Qué e x t r a ñ o que sus hermanos l e adorasen Un trabajo constante y penoso le creó u n buen ¡despacho de abogado, con cuyos productos hizo á su hermano Gregorio militar, conforme a sus dénseos, y a l comenzar nuestro relató Se halla de c a pitan en el regimiento de Caballería de Borbón, de guarnición en Barcelona; a Pablo, notario en Valladolid, y a Andrés, comerciante en Badajoz. Casó por amor a su Hermana Teresa con un h i dalgo castellano, don Pedro de la Albericia, del qué enviudó a poco, quedándola un hijo, y sólo conserva a su lado a la más pequeña, a su hermana Pepita. E l estudio del seftor Miranda es frecuentado por ¡fel noble y el labriego; por el opulento indiano o perulero y el reverendo fraile; gag el rico merca V
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