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A B C. S Á B A D O 1 0 D E MAYO D E 1930. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 26, UN PERIODISTA ARGENTINO Compras. Ventas. Arrendamieni tos. Colocaciones. L e interesa a msted anunciarse en nuestra sec ción de anuncios telegráficos. Precio: 20 céntimos cada palabra. Ricardo Sáenz Hayes, que hace pocas horas hablaba con cálida voz cordial al público de la Exposición concurrente al Palacio Argentino, acerca de l a admirable obra de ciudadanía, como señal patriótica constante del gran rotativo bonaerense La Prensa, no sólo ha cumplido esta misión profesional que le trajo a Sevilla, sino que también cumplió la de lealtad, con su espíritu, a cuyas exigencias de volver a las emociones sevillanas, había respondido con l a promesa de ofrecérselas otra vez. Sáenz Hayes residió en Sevilla algún tiempo, ya hace varios años aquí escribió su libro España, y de aquí fué saliendo para los diarios argentinos una sucesiva correspondencia periódica que resonaba allá con claros acentos de amor y respeto para la madre Patria. L a prosa de Sáenz Hayes se engalanaba con sutilezas de nuestro ambiente, y el relato fiel de las visiones del observador, tenía claridades de nuestra luz y sonoridades de nuestra poesía. Sevilla se había adentrado en el alma del escritor, para que éste se sintiese enamorado de España por Sevilla. Le encontramos ayer divagando por l a ciudad. ¡E s tan bello pasear por Sevilla... -nos decía. ¿L a encuentra muy cambiada? -interrogamos. -Mucho, efectivamente- -nos contesta- H a acrecido su encanto, porque ahora lo viejo y venerable se realza, en contraste con lo nuevo, lleno de promesas. L a Giralda misma, se complace en recibir los resplandores de l a luz moderna y viene a ser, iluminada, un índice de marfil que en el prodigio de las noches sevillanas sigue señalándole a Sevilla su destino eterno. -Y, ¿de l a Exposición... ¡Maravillosa! Por el entusiasmo y la- fe que yo había observado en los sevillanos mientras viví entre ellos, esperaba, ciertamente, una espléndida manifestación de su espíritu procer; pero he visto que están rebasadas las esperanzas. Sevilla ha reafirmado la potencia creadora y original que llenó su fama a través de los siglos. -Y, ¿el Pabellón Argentino? -Bellísimo como edificio. E n cuanto a las instalaciones, están representadas en ellas, con gallardía, todas las actividades, y aun las posibilidades futuras de l a Argentina. ¿Tiene usted alguna noticia del destino que el Gobierno de su país piense dar al magnífico Pabellón, una vez cerrado el Certamen? -De eso no hay nada en concreto aún. Pero me inclino a creer que se establecerá en este edificio algún Instituto argentino que cumpla, por lo que a mi país respecta, el propósito proclamado al convocar aquí la reunión de los pueblos de estirpe hispánica. -Es decir, ¿que forma usted en el grupo de los que esperan una continuidad de relación de intereses y afectos para después í- Y- si no aspiramos a eso á qué otra co- sa podríamos aspirar... S i se malbáratásei la ocasión de lograr ahora ese anhelo- -reunión, compenetración, intercambio de ideas y productos- más que un avance tendríamos un retroceso en las relaciones de España con los pueblos del continente occidental, Hay que aprovechar el momento con francas y certeras resoluciones que afiancen l a aspiración y l a conviertan en realidad fecunda En Hispanoamérica- -y especialmente en m i país- -existe una marcadísima inclinación españolista. V i b r a allá una general emocióa cordial, que quiere para España lo mejor; y desea ta mejor de España. Y es absoluta- mente indispensable no- defraudar ese vehemente anhelo. España está en nuestro espíritu, pero queremos sentirla también en nuestras actividades de todo orden, con influencias ineludibles. Como puede hacerlo esperamos que llegue l a fecunda realidad. -Y, ¿Sevilla... 1 -Sevilla, con su amplio prestigio, puede hacer mucho. P o r ese prestigio sugestivo, y porque posee eficaces medios poderosos de influencia, alcanzaría a realizar, si se lo propone, aquello que debe venir después del Certamen. E n mis divagaciones de estos días por l a bienamada ciudad, he soñado que con ese archivo de Indias- -que es nuestro registro c i v i l- con las posibilidades i n dustriales, su Universidad gloriosa, con sus centros de estudios creados ya, con el aprovechamiento lógico de los diversos pabellones coma residencias activas de estudiantes y... con ese puerto en el glorioso rio histórico, puede y debe hacerse l a reintegración del mundo hispánico, que deseamos allá y, deseáis vosotros. -A s í sea- -musitamos nosotros, al recibir con gozo en el alma las nobles palabras de Sáenz Hayes, el que aprendió a amar a, España por Sevilla, ZOTALj (REGISTRADO) E 5 PAN 0l. KIFItAAS 0 ¿tHaiAL K SS i GAHACÍHQiMft- VAfl A CA! t 4 RASAailEttA rmiAíAIIAflA- ARaOCEHAM- VAtílIGlA S s S El que se vende a granel, en botellas y latas blancas, es falsificado. Compren tmtaítmtMUmKtlútüMftm DEsmFEnAmniEROBicioA. ANTISAmiCP. D E 5 B D 0 B A N T E 8 5 ANTIMRHICf HHIjrailftaNTr: S 3 S: E INSECTICIDA 5 fsis: vase d e o r i g e n
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