Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC. MARTES 13 D E M A Y O D E 1930. E D I C I Ó N D E ANDALUCÍA. PAG. 6 había prestado obediencia al aviso del sacerdote Donato; pero, aunque ella hubiese querido obedecer, se lo impedía un dominador impulso interior, de cuya resonancia tumultuosa deducía ella un nuevo mandato ineludible: Pronto- -pensaba- -la sangre de mis hermanos empapará también las arenas sedientas del circo de Emérita, y yo, antes que dejar pasar, cohibida en l a cobardía del s i lencio, al monstruo que va contra los que siguen a Cristo en el territorio de Emérita, voy a pedir gracia para ellos, humillándome, como manda el Divino Maestro, a los pies del terrible Californio. N o será tan duro de corazón que se niegue a una niña... Por la fe inflamada con que expuso Eulalia sus propósitos a Julia y Félix, siguiéronle éstos sin vacilar, y cuando Californio llegaba al pie de los muros de l a fortaleza de Ponciana, se adelantó l a niña, seguida de sus fieles amigos, primero para suplicar, y, por último, para increpar con heroica resolución, adoptada por la irritante negativa tenaz, al bárbaro perseguidor sanguinario de los cristianos. A l emprender l a legión que escoltaba a Californio la nueva jornada en el camino de Emérita iban delante, amarrados con fuertes ligaduras y azotados cuando l a fatiga física les rendía, Eulalia, Julia y F é lix. Iban a l a gloria mediante la postrera etapa terrenal del martirio. L a santa niña vio morir en medio de los mayores tormentos a Julia y Félix y a numerosos hermanos más condenados por el i n saciable enviado de Dasciano; Californio hizo gala de su refinada crueldad, mostrándole a la pequeña valedora de los cristianos lo que le importaba su intercesión. Luego mandó a los verdugos que apaleasen a l a inocente hasta quebrantarle los huesos; que abriesen llagas con acerados garfios en su cuerpo desnudo y que en cada una de las llagas innumerables hiciesen aplicaciones de aceite hirviendo. Por último, la arrojaron sobre la pira ardiente, pero el fuego respetó su cuerpo, dormido ya en la eternidad, y Dios hizo caer el prodigio de una nevada, que cubrió con su piedad milagrosa la carne virgen, mientras el alma pura volaba hacia el cielo por entre la pureza alba y fraterna de los copos. L a cristiandad reza por esta mártir el día 10 de diciembre de cada año, fecha del tránsito y en ese mismo día hacen fiestas solemnes en Santa Olalla y Mérida... E l cuerpo de la santa se conserva en Oviedo dentro de una urna de plata. Plasta allá arriba llevó las sagradas reliquias la piedad cristiana para ocultarlas y ponerlas a salvo de la implacable persecución. Santa Olalla es hoy importante y progresiva villa de 4.000 habitantes. Junto a los restos- de la vieja fortaleza en ruinas se yérrate el templo de la fe triunfadora. A l pie de ese templo álzase una cruz que, según la tradición, señala el sitio en que la niña E u lalia suplicó clemencia para los cristianos, por creer, con pura inocencia, que podía ejercer la hermosa prerrogativa de perdonar quien no creía en la inefable doctrina del perdón. JOSÉ ANDRÉS V Á Z Q U E Z LA VIDA ESPAÑOLA Independencia y narcisismo E l arte con que Federico García Sanchiz ha captado la admiración y la adhesión fervorosas del público de toda España por ese género de elocuencia que no tiene precedentes, ha vuelto a suscitar l a controversia que hacia 1898 se inició contra la oratoria como enemiga de una supuesta sinceridad, incompatible con los respetos que convencionalmente se deben a los auditorios. H a y quien hace de la necesidad virtud y de l a incapacidad mérito. Y eso explica que el excelente D Pío Baroja sea uno de los que se pronuncian contra la práctica corriente en el mundo civilizado de que los novelistas den conferencias y usen en público de l a palabra oral como de la escrita. Para don Pío Baroja esa es una modalidad del histrionismo, menos característica, es claro, que la de hacerse ocasionalmente actor de cine, pero más inconciliable con la especialización profesional a que para conservar intacto el propio decoro deben reducirse los que viven de la pluma. Sería curioso saber qué opinan acerca de ese juicio condenatorio pensadores y escritores tan eminentes como Ortega y Gasset, Eugenio d Ors, Marañen y otros que se producen con frecuencia verbalmente ante el público sin la sospecha de que hombre de fondo tan insobornable como Baroja los califique de farsantes sólo por eso. S i lo fueran todos los novelistas y poetas que disertan ante un auditorio habría que incluir entre ellos a las primeras figuras de la literatura universal contemporánea, a Bernard Shavv, a Wells, a L u d w i g y a l a mayoría de sus colegas franceses e italianos, que indistintamente escriben o hablan en público, ampliando así, por el influjo de su presencia y por l a fuerza de persuasión de l a palabra viva, la eficacia de su acción social y estética. Esa actitud, contraria a las manifestaciones orales del pensamiento, que probablemente era original hace treinta o cuarenta años, resulta cómica cuando invención tan moderna y de alcance tan incalculable como la radiotelefonía ha dado a la palabra u n medio de difusión junto al que los demás quedan en categoría de velocípedos con respecto al automóvil. Y precisamente la radio parece inventada para oradores como Sanchiz, es decir, capaces de hablar a auditorios compuestos. de millones de oyentes, sin ele- ¿D e manera que no es feliz del todo? te. M í s t e r W o l f persona a g r a d a b i l í s i m a y correcta, s ó l o tiene un defecto. ¿Q u e suda mucho y Pues ¿p a r a q u é existe l a maravillosa l o c i ó n S U D O RAIi (1) ú n i c a que purifica el sudor sin suprimirle? -No se trata de que eche el l í q u i d o por los poros, sino de que lo adquiera por la boca. ¿Luego m í s t e r Wolf bebe sus copitas? ¿S u s copitas nada m á s? Sus copitas, y las tuyas, y las de todos... M í s t e r Wolf empieza a libar los s á b a d o s por la tarde y no lo deja hasta el otro s á b a d o al mediodía. ¡Q u é pena! Y menos mal que no le da por violencias! A u n que no s é si es peor su manía. ¿S e puede saber en q u consiste? -En hacer e s p a ñ o l a d a s al piano. Alicia toca aires flamencos, mientras m í s t e r Wolf, vestido de corto y con unas banderillas en la mano, hace el paseo por la hab i t a c i ó n Cuando no puede m á s se cae al suelo y dice que muere por su Carmen. ¡P u e s eso es muy d i vertido! -P a r a ti, que te sientes Micaela. (1) No mancha. De rapidísima aplicación. Precio: 1 peseta, 2,50, 4,50, 8,50 y 18,50. CHARLAS DE FLOR ALIA -Ni del todo ni de par- ¡Oh, l o extranjero! -Nadie tuvo la culpa m á s que ella. -Pues si dicen... -Digan lo que gusten. E l l a se c a s ó con m í s t e r Wolf, no porque le agradara su tipo alto y cuadrado, c o n aquella cabezota afeitada y aquellas manazas de gigante, sino porque m í s t e r Wolf era extranjero, y Alicia se vuelve loca por lo de fuera. -Sin embargo, el otro d í a estuve en su casa y vi en su tocador un producto t í p i c a mente e s p a ñ o l el delicioso J A B Ó N ACACIAS M A D R I L E Ñ A S (1 que es un p r i mor, por su perfume, por su finura y por su presentación e l e g a n t í s i m a -S e r á una e x c e p c i ó n porque ¡c u i d a d o si le hicieron el amor antes muchachos s i m p á t i c o s y buenos mozos paisanos suyos... Pero ella, erre que erre, c r e y ó que era m á s elegante presentar un marido norteamericano, como si el c o m p a ñ e r o de nuestra vida se escogiera como se escoge uno de esos espantosos perros barbas tan de moda hoy. Aviadores, automovilistas, futbolistas Contra todo tiempo y contra todo viento mantendréis ta corrección del peinado c o n (JOlllillil argentina (El fijador de lujo) S U fama es mundial, y su nombre familiar entre las personas elegantes. No contiene grasa. No precisa más que una aplicación al día. Embellece los cabellos. No deja nunca residuos. Precio: 2 pesetas, 2,50, 3,40 y 5 pesetas. FLORA Madrid (Fabricantes) LIA, S. A. Méjico (1) Pastilla, 0,35 y, 0,75,