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MADRID- SEVILLA 15 D E M A Y O D E 1930, NUMERO 10 CTS. PRADO D E SAN SEBASTIAN. SUSCRIPCIONES CERCANA A TETUAN, Y SEVILLA DIARIO ILUSTRADO. A Ñ O V 1 GES 1 MOSEXTO N. 8.544 ANUNCIOS: MUÑOZ SUELTO Vt OLIVE. REDACCIÓN: postela- -fuera poco. Devotamente, en los lla de l a arquitectura. Cuando acaba su t a vértices de este polígono, con rojas letras rea de pentágonos, su tarea de losanjes, su góticas, ha puesto cinco letras. Pero las le tarea de círculos, su tarea de cuadrados, -su tras no son A B, C, D E L a s cinco letras tarea de rectángulos, su tarea de estrellas y son I, E S, U S, y forman el nombre de de cruces, la gran cruz de la Catedral y la Jesús. Tampoco un griego hubiera puesto en gran estrella de su ábside están logradas esos vértices las cinco primeras letras del para siempre. Todo tiene su sitio, y las i n E l pergamino es grande, blanco, liso. T o- alfabeto. Hubiera puesto algo que es un pre- tersecciones han determinado la posición de davía conserva l a forma de la piel del ani- sagio de Jesús. Hubiera puesto H I, G, E A todos los pilares. L a s líneas auxiliares, o, mal, forma que se acomoda- -cabeza, bra- higea, o sea salud E l l a d o derecho y el mejor, las líneas invisibles y casi celestes zos, longitud del cuerpo- -al dibujo con ca- lado izquierdo, del pentágono de maese Ber- que han determinado con su pentagrama la beza, brazos y longitud del cuerpo geomé- nardo se abren hacia abajo y se cierran ha- armonía de la obra material y de l a maratrico que v a a surgir aquí por arte de magia. cia la cabeza dé la piel de cordero. Tienen villosa cantería, han quedado encerradas y Sí, por arte de magia. Son fórmulas que los para abrirse toda la extensión grande, lisa como resumidas en un inmenso pentágono, iniciados se vienen transmitiendo desde la y blanca del pergamino. Maese Bernardo cie- que rodea la Catedral entera, y está sobreGrecia de Pitágoras; desde antes, desde el rra estos dos lados Jiacia arriba en un vér- puesto de un vasto rectángulo, donde la C a antiguo Egipto. E s hacia el año 1070. ¿Un tice. Sobre el pentágono ha nacido la pri- tedral entera se inscribe. Este diagrama final siglo bárbaro? E n este blanco pergamino mera punta de la estrella, y allí estará la ven- tiene un extraño parecido con el helénico nuevo va a reflorecer el helenismo más puro. tana de! a capilla central del ábside, la que diagrama que presidió la composición, en Pero a reflorecer en secreto. ¡Qué algarada da su luz hacia- el centro del altar mayor y Agrigento, del templo de la Concordia. literaria luego, hasta degenerar en la pe- hacia la frente misma del celebrante. Maese Concordia. L a imagen más pura, el insdantería del grecismo, cuando vengan el apo- Bernardo prolonga en seguida las dos ramas trumento más armonioso de concordia crisgeo renaciente y la locura barroca! Pues de este ángulo, los dos lados arriba convertiana en la Edad Media es la Santa Iglesia allí, en esencia, habrá menos helénica pu- gentes y reunidos del pentágono hacia abajo, Catedral de Santiago de Compostela. A l oie por toda la extensión de la piel. Luego, sobre reza que en este pergamino compostelano del las dos líneas largas y abiertas del ángulo, de l a V i r g e n María, como doncellas en el siglo x i encuentra, doce veces quizá, en memoria de geométrico telar, podían hacerse cristianas Pero aquí ahora no hay más que un cua- los doce Apóstoles, el lado del pentágono. aquellas nueve- novem Jovis concordes fidradito de cuatro rayas negras con una cru- Y a tiene un buen triángulo isósceles, el me- lial sórores cuya clara concordia rejucecita roja en el centro de las diagonales. jor de los triángulos isósceles, que tiene un venecía. N o es mucho mayor que una gota de agua. ángulo superior de 36 grados y se llama RAFAEL S Á N C H E Z M A Z A S Messer Bernardo lo ha dibujado en la parte el triángulo sublime alta de la piel, cerca de la cabeza del cordero. ¡Con cuánto amor Messer Bernardo ha L a devoción de Maese Bernardo- -y por dibujado ese cuadradito y le ha puesto una ella ganará el Paraíso- -consiste en servir a crucecita r o j a! Tenemos esto, no tenemos su Patrón Santiago, en servir a la Crismás que esto para empezar. Todo el resto ha tiandad universal, siervo de los siervos de Había empezado s u vida con de ser invención de nueva planta. Todo el Dios, con los mejores polígonos conocidos. u n g r a n a m o r que fué u n f r a resto ha de ser la nueva Catedral de Santia- Ese gran triángulo sublime representa la loncaso, p e r o q u e creó e n él l a n e go de Compostela. N o tenemos más que esto gitud que ha de tener la Catedral composcesidad de u n a perpetua a g i t a para apoyan el compás. Pero ese cuadradito telana. S i sobre él se construye un gran ción s e n t i m e n t a l es el sepulcro del Apóstol. Y esa crucecita pentágono, y se le inscribe en una gran Andrés Maurois, B y r o n roja, como la cruz de Santiago, es como si circunferencia, las dos dimensiones fundaL a desgracia y la prematura muerte de fuese el corazón del Patrón de España. Tie- mentales están decididas. Ahora, Maese ne tantos latidos, tantos destellos como un Bernardo traza sobre el pequeño pentágono lord Byron le vinieron del linaje y de la faro al extremo de los caminos de la tierra. con que rodeó el sepulcro del apóstol una riqueza. U n destino modesto, fértil en preE l compás v a a pinchar en esa cruz roja. entera estrella de cinco puntas, que irradia ocupaciones materiales, hubiera transformaV a a reavivar el corazón como se reaviva del sepulcro simbólicamente. Uniendo estas do a l hombre. Cuando la imaginación propende a dominar, el equilibrio se restablece el fuego para que florezca una nueva estrella puntas obtiene otro pentágono mayor, dondesviándola hacia menesteres humildes que sobre el sepulcro del Apóstol. E l compás ha de se inscribirá el ábside. la depuran y doman. E s un método de h i pinchado, ha girado, ha trazado un círculo L a estrella pentagrama se compone de cin- giene interior que han acreditado los ascepequeño, no mucho mayor que el cuadrado en co triángulos sublimes, y de estrella en es- tas y los santos. A lo que ahora se les llama torno al cual- gira. Y a se ha echado l a suerte trella, de pentágono en pentágono, de círcu- científicamente complejos de la subconsciende la Catedral Compostelana. H a y mucho lo en círculo, Maese Bernardo, con una geo- cia- -Freud dixit- -se les llamaba antaño tencamino aún que andar desde este círculo pe- metría que es hija de la música celeste, va taciones, y el placer de vencerlas, aunque queño hasta el pórtico de la Gloria. Pero conmodulando, como se decía en su tiempo, solitario, era intenso. el pórtico de la Gloria será cerno la danza toda la fábrica de santa, apostólica sede comL o r d Byron se fué de este mundo ignoy el cántico ante la gran arca de geométrica postelana. L a s partes mayores reproducen la rándolo. E r a un sensual sin freno, y de haarmonía cuya construcción ha empezado. misma armonía de las menores, y en eso es- ber vivido largo tiempo su senectud hubiera Ahora, sobre el círculo, ¿qué hace el com- triba la perfección, o, como León Bautista sido un incendio de aberraciones. L a erotopás? ¿E s el teorema de Eudoxio o el diagra- Alberti diría, la proporcionalidad musical de manía es un morbo curable. S u paliativo ma de Hipócrates? ¡Qué difícil es hacer un un edificio. A Maese Bernardo, l a propor- más enérgico es el esfuerzo físico, sobre pentágono! E s el más difícil de los. polígo- ción entre el lado de. la estrella y el lado del todo si a l ocupar los músculos embarga la nos, pero, con mucho, es el mejor. E s el pentágono se le repite como un acorde ma- atención. Jorge Byron labrador o carpintepolígono de la armonía y el que mayor ho- gistral por toda la Catedral compostelana. ro se habría librado de la neurosis sexual nor ha recibido de l a antigua sabiduría. E s Y él sabe que éste és el acorde más bello, que amargó y acortó su existencia. Que se también el polígono del triunfo y está bien el acorde divino de l a arquitectura, y quizá dio a los deportes y a las aventuras pelipara que en él se inscriba el sepulcro del ca- el mismo acorde del Partenón. Maese Ber- grosas? Todo eso, hecho por recreo, no da ballero de Cía vi jo. Antíoco ¿no ha visto en nardo sabe que el lado de la estrella, divi- los mismos resultados que cuando se consueños a Alejandro, que se le aparecía con dido por el lado del pentágono, le da- el nú- vierte en obligación. E l gabinete clínico de la estrella pentagonal para decirle: In hoc mero, de oro, la clave de la proporción ar- cualquier neurólogo recibe frecuentemente signo vincesf Maese Bernardo ha visto na- moniosa. Sabe quelos decágonos y estrellas la visita de tipos como el poeta inglés. Se cer y ha hecho nacer este pentágono inscrito de. diez- puntas, que se le deducirán de sus quejan de poca fijeza de ideas, de depresión en el círculo con una gran ternura. Luego se pentágonos y. estrellas de cinco puntas, le del ánimo y dé insomnios. Pero callan lo ha quedado en suspenso, como si todo estu- darán también, en relación a l radio, el nú- principa que es el desasosiego sexual. N o viera ya hecho y como si lo que le quedara mero de oro. Así la estrella de Santiago de importa. E l médico, por poco experimenpor hacer- -toda la Santa Iglesia de Com- Compostela- -Campus Stellae- -se convierte, tado que sea, ahonda en la psiquis del v i por obra de geometría, en la fúlgida estre- sitante v tropieza con el quiste o espina i r r i- LA ESTRELLA Y E L COMPÁS Geometría compostelana LORD B Y R O N Y SUS PASIONES